
A (sola) 2, de César Augusto Cair
César Augusto Cair debuta en la poesía con un libro complicado y eso, en el espinoso asunto de los versos, no estoy seguro de que sea un mérito.

César Augusto Cair debuta en la poesía con un libro complicado y eso, en el espinoso asunto de los versos, no estoy seguro de que sea un mérito.

Si encontrarse con unas líneas que ardan, en la literatura actual, tan consagrada al entretenimiento y a la producción en serie de material inofensivo, es misión casi imposible, no les digo nada lo que supone encontrarse con un libro entero consagrado a la sagrada misión de reavivar todos los fuegos

Los cuerpos también tienen su metafísica. Porque los cuerpos, además de ser, necesitan decirse. No es raro que en el último poemario de Miriam Reyes aparezca ese verbo ya en el propio título: decir. Haz lo que te digo. Atiende a mi cuerpo balbuceando un intento de realizarse en algún

Conocí al poeta almeriense Germán Guirado en una de las insoportables reuniones poéticas que durante algún tiempo se celebraron en el Café Comercial de Madrid. Si alguna vez se han preguntado por qué los jóvenes no se acercan a la poesía les recomiendo que asistan a dos o tres recitales

El diccionario de la RAE define el término disidencia como un “grave desacuerdo de opiniones”. Ante dicha definición, muchos filólogos exigentes se quedarían incluso satisfechos sin advertir que en ella misma se encuentra el inquietante germen psico-político de la dominación blanda (y por eso mismo más totalitaria) de las modernas

La portada son escenas de la película Ordet Johannes ha perdido el juicio. Ese que nos obliga a seguir interpretando un papel a pesar de la nausea que nos provoca la estupidez de la comedia. Podría haberse convertido en un terrorista ácrata o en un cínico, pero ha elegido exactamente

Hay libros que respiran en un cielo muy alto. Algo así como libros de un azul que sólo se encuentra en las cumbres. En la orfandad y en el dolor hace frío. El aire casi no se deja meter en los pulmones de tan puro y la luz puede arrebatarnos

En un texto memorable del pasado siglo, el poeta y dramaturgo Bertol Brecht describía esa figura tan común y celebrada en nuestros días: el analfabeto político: El peor analfabeto es el analfabeto político No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la

Uno, como lector impenitente, funciona casi siempre exactamente al revés de como se esperarían los avezados directores de marketing editoriales, es decir, huye como de la peste de los libros premiados. Algunos dirán que es una pose, que es una expresión del resentimiento que acumulas por tu absoluta falta de
