Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Enrique Montero ha creado un personaje que se llama Kiki Morgan, una artista de Cabaré, para que nos cuente por su boca, y con sus canciones lo que le han contado los miembros de la * Fundación 26 de Diciembre, sobre los efectos de la ley de Vagos y Maleantes aprobada en 1950, y la posterior Ley de Peligrosidad Social, pero el estigma social no llega ni con la muerte del dictador en España, porque aunque la OMS dió un paso adelante en 1977, hasta el 17 de mayo de 1990: La Asamblea General de la OMS, no eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas.

El tema es duro porque los condenados por la ley española de 1950, eran internados en centros de castigo, en los que eran sometidos a todo tipo de vejaciones por el mero hecho de ser homosexuales en principio, después con los antecedentes penales y su condición puesta por escrito, no les era posible acceder a un puesto de trabajo, expulsados de sus casas por quien estaban llamados a defenderlos, y señalados por la sociedad, les quedaba un margen muy limitado para sobrevivir.

Por supuesto lo anterior afectaba a las clases sociales mas desfavorecidas, porque sin ser un adorno, ser marica en las clases acomodadas era mas sencillo, y aún en el franquismo profundo había clubs, y lugares de encuentro en los que se hacía la vista gorda.

Kiki, que se llama así por los Kikis, y Morgan por Lina, cuenta a través de los testimonios que fuera de esa maraña legal, para su sorpresa, había escuchado testimonios que decían,  que siendo muy discretos y no saliéndose del circuito, aún en la dictadura se follaba a calzón quitao, en lo que coincide con lo escrito por Álvaro Pombo en su novela «Contra Natura», que por edad vivió y conoció ese tiempo.

Kiki nos narra su llegada a Madrid, su sorpresa al entrar en los baños de determinados sitios o en el cine Carretas, conoció el significado de porque a la última fila se le llamaba de los mancos, con la vuelta en metro incluida, y los locales del barrio de Salamanca, donde se podía dejar pasar la tarde tomando güisqui con soda, mientras se alternaba con una normalidad, tan cierta como insólita.

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta está dirigida con buen pulso por Jesús Lavi, escrita e interpretada por Enrique Montero, es un cabaré descarado, pero minucioso en sensibilidad, en el que se capta ese mundo paralelo en que vivían refugiados los homosexuales, que en su falta total de información nadie les había dicho que no eran mujeres, aunque se sintieran así, y la cabeza, poderosa en sus puntos de fuga, les permitía ser estrellas de Hollywood, folclóricas de volante y pañolón o cantantes pop como Marisol o Karina.

Kiki es un personaje que ha llegado para quedarse, porque Enrique tiene voz, y cualidades para dar vida al personaje sin necesidad de depilarse el abundante pelo de sus piernas, pecho y espalda, armado con unas pestañas dignas de Mini Mouse, y una boina ladeada, manifiesta que uno es como se siente, sin necesidad de decirlo.

El público se entrega sin usura, a una propuesta que mana de lo mas profundo del cabaré, un genero difícil porque alterna chistes, parlamentos y canciones,  que gusta y se disfruta si el artista sabe conectar con el público, y Enrique está dotado para ello.

Nadie puede poner puertas al campo, y el colectivo homosexual se ha sabido colar por las fisuras mas pequeñas para estar presentes, normalmente con su cara más festiva e hiperbólica. Un chiste con un enunciado que diga «iban dos mariquitas», suscita la risa de entrada, porque su osadía ha sido siempre valiente y festiva.

Aunque lo deseable es que no sea preciso ser motivo de mofa para lograr un lugar en la sociedad, hay que normalizar y eso lo sabe muy bien la Fundación 26 de Diciembre, que lucha sin descanso porque los miembros del colectivo vivan su últimos años con una dignidad, y como aviso a navegantes, diré que lo conseguido no se aprecia hasta que no se pierde, y que el poderío de la juventud pasa, porque nadie nace anciano.

Espero de corazón y por justicia que Vaga y Maleanta encuentre un circuito para que llegue a la mayor cantidad de público, porque es un espectáculo con forma y fondo, pero que Lavi y Montero  saben sacar lo mejor del público.

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta un cabaré de Enrique Montero y Jesús Lavi

Vaga y Maleanta, se podrá ver del 26 de enero al 11 de febrero de 2023, jueves, viernes y sábados a las 20:30 h. en DT Espacio Escénico -Madrid- más información AQUÍ.

 

Dirección: Jesús Lavi Ayudante de dirección: Lourdes García Dramaturgia: Enrique Montero Iluminación: Leticia L. Karamazana Escenografía y vestuario Fer Muratori Composición musical: Milo Giraldo Coreografía: Dolores Cardona Construcción escenografía: Juan Carlos Rodríguez Construcción de marioneta: Raúl Guirao Asesor musical: Íñigo Santacana Foto Cartel: Clara OrtegaCartelería: Dani Jaén Productora ejecutiva: Colette Casas Una producción de Oniria Teatro

 

* La Fundación 26 de Diciembre es una entidad sin ánimo de lucro creada para trabajar con y por las personas mayores LGTBIQ+. Atiende aproximadamente a unas 800 personas cada año, trabajando por su dignidad, su inclusión y su visibilidad desde un enfoque intergeneracional. Se ocupa de darles una atención psicosocial especializada, de gestionar sus recursos de salud, alojamiento e inclusión, para mejorar su calidad de vida. Fomenta la investigación, la formación en diversidad y la recuperación de la memoria histórica de la comunidad LGTBIQ+. Se crea en 2010 y toma su nombre de la fecha en que se modifica la Ley de Peligrosidad Social y se deja de penalizar la homosexualidad, el 26 de diciembre de 1978. Tiene su sede en Actualmente, en el madrileño barrio de Villaverde, están construyendo la primera residencia para mayores LGTBIQ+ con carácter público en el mundo

 

Autor

Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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