Un corazón Normal de Larry Kramer. Vuelve un clásico del teatro gay

Un corazón Normal de Larry Kramer. Vuelve un clásico del teatro gay

En la imagen de Andrea Garriga los actores Senén Marto, Pepe Flores, Juan Silvestre, Diego Santos-Tomás, Ángela Santos, Alejandro Pantany, Chema Coloma y David Simón, el elenco que representa actualmente Un Corazón Normal de Larry Kramer, dirigidos por Tamara Berbes. 

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Vuelve a la cartelera Un Corazón Normal de Larry Kramer, es una obra de la que he escrito en varias ocasiones, y de la que sigo opinando lo mismo sobre su texto, y los personajes, por lo que me atengo a la última mirada de 2016, actualizando el trabajo realizado por la nueva directora Tamara Berbes, y el elenco de actores que ahora la representa Ángela Santos, Alejandro Pantany, Diego Santos-Tomás, Chema Coloma, Juan Silvestre David Simón y Pepe Flores.

Un Corazón Normal es la adaptación al castellano de la obra teatral The Normal Heart, que Larry Kramer escribió en 1985, basada en su vida y considerada una de las piezas claves para la visualización de la tragedia que supuso para la comunidad gay el VIH y SIDA, y la controversia que causó en su propio seno.

La obra salió de los circuitos off y gay cuando el realizador Ryan Murphy la convierte en exitoso telefilm con actores del circuito comercial como Mark Ruffalo, Matt Bomer y Julia Roberts, con guion del propio autor. Así, un texto que era un grito de denuncia ante la intolerancia social y la política del colectivo entró en la alfombra roja de la aceptación. Fue galardonado con premios tan alejados de la marginalidad o el off como el Globo de Oro, pero para que eso pudiera pasar hubo que esperar hasta el año 2014. Exactamente 33 largos años después de que millones de hombres iniciaran su particular bajada a los infiernos.

En Un corazón normal de Larry Kramer narra la experiencia que se vivió a comienzos de los años 80 en la ciudad de New York cuando se diagnostica por primera vez una enfermedad desconocida, que ejercía efecto devastador en el físico de los afectados con un final de muerte, que mermaba y aterrorizaba al colectivo homosexual.

En 1981, de pronto y sin precedente en Estados Unidos se corre la voz de alarma de una enfermedad que fulmina a todo el que la contrae. En un principio se consideró como algo ajeno a las personas de bien, dado que todos los enfermos eran maricas, en América también llamados “comemierda”.

Un corazón normal de Larry Kramer

Un corazón normal de Larry Kramer

Si hoy en 2021, que se ha dado un paso de gigante, aún vivimos en una sociedad machista e intolerante, en los 80 del siglo pasado la opinión de la sociedad se dividía en dos bandos: los que consideraban que las relaciones homosexualidad era una práctica de degenerados y había que recluirlos en prisiones, y los más avanzados que lo consideraban una enfermedad mental, de hecho hubo que esperar al 17 de mayo 1990, que es cuando La Asamblea General de la OMS elimina la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas.

Larry Kramer en su función cuenta para quién lo ignora lo mucho que ha costado cada pequeño logro de un colectivo estigmatizado históricamente. Valga como ejemplo: en la Europa de mediados del siglo pasado fue perseguido y castigado con igual saña en los campos nazis como en los gulags soviéticos.  Kramer en Un corazón normal sitúa el epicentro de la historia en 1981, cuando la doctora Brookner pide a Ned Weeks que le ayude a informar de la grave situación a un colectivo que no deseaba ver lo que estaba pasando.

Algunos activistas se negaban a renunciar a lo que poco que se había logrado para redimir de la culpa a los miembros de un colectivo con un alto índice de suicidios, por no aceptar algo tan irrenunciable como es ser como eran. Pero es difícil aceptar el miedo inoculado desde el primer biberón de leche templada a una condición condenada como nefanda, por las mismas personas que te quieren y te cuidan. Es imposible aceptar que lo que sientes sea bueno o normal, si a todo en el que confías les produce no sólo rechazo, también asco.

Si ya de por si aceptar la simple opción sexual era dar un paso de valentía, con el estigma del VIH y consiguiente SIDA, lo poco avanzado se retrocedió de golpe, parecía que la amenaza del castigo divino anunciada desde los púlpitos durante siglos se había cumplido, con un diagnóstico tan duro como era una muerte segura e indigna, porque primero arrasaba con el cuerpo, convirtiéndolo en el auténtico pozo de miserias que es la enfermedad.

Había que sumar la falta de ayuda del exterior, que los miembros del mismo colectivo sentían culpa y no confesaban la enfermedad, incluso morían solos. La situación llevó a sus miembros a ser implacables entre ellos mismos, unos defendían el derecho a la privacidad, y otros eran de la opinión que había que visibilizar la homosexualidad, aunque fuera sacando a los gay, a empellones de sus armarios.

Un Corazón Normal de Larry Kramer es un valioso documento, con una mimbraría dramática muy sólida. A pesar de que ha sido reducida la duración, la obra cuenta con unos personajes espléndidos, totalmente representativos del colectivo, que permiten al autor expresar todo lo que quiere decir.

En la imagen el actor Alejandro Pantany, que da vida con mesura al vehemente Ned Weeks, “alter ego” del autor.

En la imagen el actor Alejandro Pantany, que da vida con mesura al vehemente Ned Weeks, “alter ego” del autor.

El “alter ego” de Kramer en la obra es Ned Weeks, un personaje con mucha luz y muchas sombras, combativo. Un hombre de acción, perfecto para la reivindicación pero sin capacidad negociadora, porque aún guardaba mucho rencor en su interior que necesita ser aliviado. El autor nos presenta un Ned que ha vivido una infancia complicada, igual que su hermano Ben. Los dos habían pasado por los divanes de los psiquiatras.

Su adorado hermano Ben, referente para Ned, víctima de la educación tradicional y machista, cuando supo de su preferencia sexual permito que le inyectaran testosterona, convencido de que la homosexualidad se podía curar como el catarro, ahondando en Ned el sentimiento de culpa.

Alejandro Pantany da vida al protagonista indiscutible de una obra, por otro lado coral, porque todos los personajes son imprescindibles. Alejandro pone voz y físico a un Ned encorsetado en su afán de ser recordado como un hombre, inquieto en todo momento, que clama justicia y reconocimiento. Enamorado por primera vez, y a punto de perder al ser amado, se implica con el apasionamiento que le mueve en la difusión de los riesgos mortales de la enfermedad, y eso le acarrea enemigos dentro de sus propias filas.

Ned, es un hombre que no se permite ni descanso ni tregua, la desazón le mueve y le consume. Es complicado de interpretar, porque demanda el exceso, y hay que templarlo. Alejandro Pantany, representa con la suficiente mesura a Ned, sin tolerarle mayor exhibicionismo que el que requiere su personaje, que vive en permanente demanda, desde que comienza la obra hasta el final.

En la imagen el actor Pepe Flores que interpreta y humaniza a Ben Weeks, hermano con ascendente para Ned.

En la imagen el actor Pepe Flores que interpreta y humaniza a Ben Weeks, hermano con ascendente para Ned.

Pepe Flores  es Ben, el hermano de Ned. El actor realiza un trabajo primoroso y complicado, porque representa a un arquetipo de persona educada en el machismo y la homofobia, que reacciona como tal, pero a su vez quiere a su hermano por encima de todo. Pepe Flores otorga aplomo a su personaje que ni tira, ni cede. A los hermanos Weeks los he visto representados por varios actores, y sin menospreciara a ninguno, es la primera vez que siento que entre ellos existe un vínculo filial, mayor que sus diferencias. Tanto Chema Coloma como Pepe Flores les otorgan calor,  transmitiendo el amor que les une, aunque no puedan comprenderse jamás. Ben tiene tal ascendente sobre Ned, que apremia a su hermano mayor con la pregunta de “si lo considera un hombre como él”, y es fácil de entender que para Ned, si su hermano le respondiera con un sí sincero, se sentiría redimido de la culpa que arrastra desde niño. La respuesta que recibe es el silencio, pero no creo que Ned al salir del despacho de su hermano, se sintiera peor que Ben.

Diego Santo-Tomás es Félix Turner, otro veterno del reparto de Un corazón normal de Larry Kramer con el tiempo su interpretación ha ganado como el buen vino.

Diego Santo-Tomás es Félix Turner, otro veterano del reparto de Un corazón normal de Larry Kramer, con el tiempo su interpretación ha ganado como el buen vino.

Diego Santo-Tomás es Félix Turner, el novio de Ned, un homosexual con su travesía de aceptación realizada. Con un pasado heterosexual, casado, padre de un hijo, asentado y reconocido, dirige la sección de moda del Times. Es la contra de Ned, que aún tiene mil gritos en el interior, y Ned se enamora del él o de su aplomo. Diego Santo-Tomás aporta a su personaje calidez y confort. Como todos los personajes de la obra tiene su momento cumbre, y para Félix es cuando Ned vuelve a casa lo encuentra en el suelo y con la cara con sarcoma. El actor desgrana sin tacto unas emociones tan contradictorias como son la impotencia, la rabia, necesidad de culpables, y el buscarlos en su ser amado, querer ser cuidado y rechazarlo al tiempo, por no poder aceptar su propio cuerpo llagado, con el telón de fondo de la muerte. Diego Santo-Tomás con los años de representación ha limado aristas a la escena, en un ejercicio de contención que lo hace mas hondo, antes y ahora realiza un delicado trabajo con Félix, del que sale airoso.

La actriz Ángela Santos, compone con acierto a la doctora Brookner

La actriz Ángela Santos, compone con acierto a la doctora Brookner

La actriz Ángela Santos, interpreta a la doctora Brookner. Una mujer sin quiebro que afronta su trabajo sentada en la silla de ruedas en la que le dejó la poliomielitis. Su fortaleza viene de su propia experiencia. Conoce bien lo que significa la palabra irreversible, la doctora ha encontrado un buen acomodo en la actriz Ángela Santos. Su personaje pide ayuda a Ned para informar a la comunidad gay de lo que está pasando, pero lo que dice es lo que nadie quiere oír de un médico. En su mensaje está la alarma de la gravedad del VIH y su consecuencia el SIDA, en ese momento mortal de necesidad, sin poder dar contestación a las mil preguntas que se le hacen, porque no conoce las respuestas. Ángela Santos, tiene el reto de trasmitir y dotar a su personaje de gravedad sin restar hierro, pero no sembrando más alarma en quien lo tiene ya todo perdido.

El actor David Simón da vida a Tommy, un soplo de aire fresco en para la vida y en Un corazón normal de Larry Kramer

El actor David Simón da vida a Tommy, un soplo de aire fresco en para la vida y en Un corazón normal de Larry Kramer

David Simón da vida a Tommy, trabaja con enfermos, y tiene que ver la cara de la muerte con demasiada frecuencia. Es uno de los personajes mejor trazados: representa a esos homosexuales de físico delicado y voluntad de hierro, que saben poner color a la vida sin perder jamás el pie en la tierra. David Simón interpreta el personaje desde 2016, sin perder un ápice de frescura y con la misma luz. Está entrañable, siempre brillante, como el personaje que interpreta, y tiene un monólogo en que está perfecto, cuado confiesa con triste sorna, que las reuniones sociales para los homosexuales, ahora son los funerales. Vestido con sus mejores galas, da la medida de la fortaleza, y la gran capacidad de ser confortables en las perores circunstancias, un don del que gozan algunas personas.

En la imagen el actor Chema Coloma, que interpreta a Bruce Niles, al que quita la presidencia del colectivo a Ned, porque es más guapo y da mejor imagen.

En la imagen el actor Chema Coloma, que interpreta a Bruce Niles, al que quita la presidencia del colectivo a Ned, porque es más guapo y da mejor imagen.

Chema Coloma es Bruce Niles, nombrado presidente de la asociación por su buen perfil, guapo, rodeado de guapos, en un momento en que los activistas quieren dar una imagen atractiva a la sociedad y al mismo colectivo. Chema Coloma lleva el papel de rival, y contenedor de Ned, con dignidad de antagonista, pero Coloma logra toda la atención del público al contar una peripecia tan desazonadora, que retrata tal y cómo reaccionan hasta los profesionales ante la siniestra enfermedad. El relato verbalizado por el actor, con el corazón en un puño. Cuando narra el trágico viaje que realiza para acompañar a su último compañero, para que se reencuentre con su madre. El amante era un escultural modelo de ropa interior, del que no queda nada de su “belleza” por eritemas, y narra el avatar que tiene que vivir junto a la madre del enfermo, porque no les permiten ni enterrar el cadáver, y se lo entregan de forma clandestina en una bolsa de basura, a cambio del dinero que dan a un celador.

En la imagen, Juan Silvestre interpreta a Micley Marcus, un hobre honesto, desde 2016.

En la imagen, Juan Silvestre interpreta a Micley Marcus, un hobre honesto, desde 2016.

Juan Silvestre interpreta a Micley Marcus desde 2016, es ya un viejo conocido para el actor, que lo ha hecho suyo. Micley Marcus que trabaja en el departamento de medicina del ayuntamiento de New York. Se siente impotente al ver que no sabe nada, que no puede ayudar. Es consciente de que hay tal aluvión de datos y tan contradictorios que puede hacer daño con cualquier cosa que diga, por no ser cierta. Es un personaje muy rico, representa al hombre concienciado y riguroso. Juan Silvestre recrea con acierto la risa, la seguridad y la confusión de Micley, en todo el rico recorrido del personaje.

Los actores Alejandro Pantany, David Simón y Chema Coloma o Ned Weeks, Tommy Boatwright y Bruce Niles en Un corazón normal de Larry Kramer

Los actores Alejandro Pantany, David Simón y Chema Coloma o Ned Weeks, Tommy Boatwright y Bruce Niles en Un corazón normal de Larry Kramer

En este montaje se ha hecho cargo de la dirección Tamara Berbes, un acto de valentía sin duda. La directora conocía la obra porque había participado en ella. Ha contado por todo recurso, como ocurre en las producciones del off, con un elenco de actores que están acordes con el texto, y lo sacan adelante con toda dignidad.

Se podría mal pensar que dado que la obra se estrenó en el circuito “off”, simplemente ha vuelto a su origen, pero no, los presupuestos que se manejan en el “off” neoyorquino en la mayoría de los casos son con lo que cuenta en el “on” madrileño.

La obra ya en su estreno se redujo el texto, y se fueron perdiendo poco a poco personajes, pero aún así es de reconocer la dignidad del trabajo de la directora, a la que no se le ha puesto fácil. Tamara Berbes, logra que la pieza se mantenga en su chasis, y el mensaje se reciba, aunque al árbol le falten muchas hojas.

Es siempre digno de elogiar el valor de productores, por discreto que sea su presupuesto, y profesionales por seguir representando Un corazón normal de Larry Kramer. No hay que olvidar el valor documental y reivindicativo de la obra en la que se expone una realidad histórica, de como vivía el colectivo en la última veintena del siglo pasado. Sin duda es un legado que deben conocer todas las generaciones que nacieron después, y hoy pertenecen la colectivo de LGTI, para tener presente lo que se puede perder si se olvida lo logrado en las sociedades más avanzadas, sin olvidar que tanto lesbianas como homosexualidad, están aún perseguidos, incluso ejecutados en demasiados puntos del planeta tierra.

 

Uncorazón normal de Larry Kramer, está en cartel en la Sala AZarte de Madrid, más información de fechas y horarios y compra de entradas pinchando aqui.

Autor Larry Kramer Directora Tamara Berbes Elenco Ángela Santos, Alejandro Pantany, Diego Santos-Tomás, Chema Coloma, Juan Silvestre David Simón y Pepe Flores.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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