“Todos son sospechosos” Antología criminal.

“Todos son sospechosos” Antología criminal.

En estos tiempos que corren, la mayoría de los lectores demanda que una historia les enganche desde el principio. Si esta historia es corta y además tiene algo que ver con el género negro, los autores estamos casi obligados a hacerlo desde la primera línea.

Para ello existen dos caminos, no necesariamente incompatibles: atraer al lector por lo que se cuenta o por cómo se cuenta. Cualquier de los dos es igual de lícito si conseguimos suscitar el interés de quien tiene el libro entre sus manos.

TSS_portada_210714Y eso precisamente es lo que nos encontramos en “Todos sons ospechosos”: una antología de relatos que se lee con avidez, cada uno con el estilo propio de su autor, alguno inconfundible. Incluso llega un momento en que se tienen tantas ganas de saber el final de una historia como el principio de la siguiente.

No es de extrañar. Nieves Abarca, Xavier Borrell, Nacho Cabana, Claudio Cérdán, Paco Gómez Escribano, Luis Gutiérrez Maluenda, Javier Hernández Velázquez, Toni Hill, Lluc Oliveras, Alexis Ravelo, José Antonio Castro Cebrián, Empar Fernández y Rosa Ribas son escritores que saben contar historias, y muy bien.

Me ha llamado la atención que la mayor parte de los relatos está protagonizada por los delincuentes o por las víctimas, quizás con la intención de demostrarnos para nuestro desasosiego la normalidad de situaciones trágicas que solo conocemos en papel, a través de la cruda información de los periódicos o de la imaginación de las novelas, a veces no tan distantes de la realidad. Es como si desde las páginas de “Todos son sospechosos” quisieran hacernos ver que cualquiera de nosotros es un asesino o una víctima en potencia. El dinero corrompe al mundo, la venganza es muy difícil de dominar y cuando se ha perdido todo, no hay nada que perder… salvo la vida, algo que en determinadas circunstancias vale bien poco. Que levante la mano quien no haya tenido pensamientos siniestros alguna vez.

Es muy posible que no haya sido más que una mera casualidad que casi todos los autores de estos relatos hayan querido narrar sus historias desde el punto de vista de los perdedores, pero el resultado ha sido excelente.

En mi opinión, este libro cumple de sobra con su cometido: entretener al lector y, además, hacerle reflexionar. Sin duda, se trata de una excelente tarjeta de visita de los autores que han intervenido en él. Estoy seguro de que, cuando lo lean, les pasará igual que a mí: tendrán sus favoritos. En ese caso, estarán tardando en acudir a su librería de cabecera y comprar la novela de ese autor que les ha encandilado en tan solo unas pocas páginas. No se arrepentirán… el delincuente nunca suele arrepentirse. Ya ven: todos somos sospechosos.

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