“Bienvenidos al fin del mundo”, un etílico apocalípsis de Edgar Wright y Simon Pegg.

“Bienvenidos al fin del mundo”, un etílico apocalípsis de Edgar Wright y Simon Pegg.

Nos encontramos con el delirante regreso de la pareja formada por Simon Peg y Nick Frost. Tras las brillantes, aunque deliberadamente bobas, “Zombies Party, Una noche de muerte” (“Shaun of the Dead”, 2004) y “Arma Fatal” (“Hot Fuzz”, 2007) Edgar Wright se vuelve a unir a la pandilla como director y co-guionista junto a Simon Pegg para completar su autodenominada trilogía “Cornetto”. Tres películas de sabores diferentes, tres comedias que lejos de suponer una parodia de géneros logran aglutinar lo más característico de cada uno para elaborar un lenguaje tan propio como disparatado. Tras los zombies y los policías de las anteriores ahora le ha llegado el turno al Fin del Mundo.

Bienvenidos_04

La historia arranca en 1990, en las afueras de una pequeña ciudad británica, cuando cinco adolescentes deciden celebrar su graduación bebiéndose una pinta de cerveza en cada uno de los 12 pubs del recorrido. Sucesivos incidentes y el gradual abandono de sus miembros provoca que no logren su hazaña de tomarse la última en el “The World’s End” (El fin del mundo).

Más de 20 años después todos ellos se han convertido en respetables caballeros ya camino de los 50. Bueno, no todos. Gary King (Simon Pegg) es el único miembro del grupo por el que no han pasado los años, mentalmente hablando, y el que decide reunirlos para finalizar de una vez el maratón etílico llamado “La milla de oro”. Andy (Nick Frost), su antiguo mejor amigo, será el primero en caer en la trampa. Tras el llegarán Steven (Paddy Considine), Oliver (Martin Freeman) y Peter (Eddie Marsan) para intentar completar la hazaña con unas reglas bien simples: una noche, cinco tíos y doce pubs en los que deben beberse al menos una pinta cada uno. Nada más llegar al pueblo, los cinco se topan con la hermana de Oliver, Sam (Rosamund Pike), de la que Gary y Steven siguen enamorados. Volver la mirada atrás no parece una buena idea, ellos han cambiado, pero la vida en el pueblo también y aquellos jóvenes de entonces son los adultos de hoy que ven como críos a los veinteañeros. Como críos y un poco alienados, pero es que ya no es que los vean diferentes, es que quizás ya nada sea igual a entonces.

Bienvenidos al fin del mundo

La comedia británica y la ciencia ficción nunca han estado tan unidos como en esta tan brillante como absurda comedia de ciencia ficción. Vale, admitámoslo, en la cincuentona Doctor Who no son pocos los episodios en los que el humor está presente, aunque aquí el humor surge del patetismo de sus personajes y no de la lucidez de los mismos. Es toda una alegría que al fin podamos ver esta película en España tras un retraso de cuatro meses respecto a su estreno en Inglaterra, algo a lo que incomprensiblemente volvemos a tener que acostumbrarnos.

Un aviso para cinéfilos o potenciales espectadores: queda totalmente prohibido, bajo ningún concepto y sin excusa posible, el visionado del trailer. Si la advertencia llega tarde, no queda otra que intentar olvidarlo. Como también viene siendo habitual, los trailers los carga el diablo con escenas y espoilers por doquier que más que animar a ver una película obligan a uno a replanteárselo por considerarla ya vista. Los chistes y las trepidantes escenas de acción de esta película se muestran de tal forma que se pierde el imprescindible factor sorpresa.

Para la banda sonora de la película, dejando a un margen el score compuesto por Steven Price (responsable de la música de “Gravity”), no han escatimado de hits de grupos de décadas pasadas como The Doors, Pulp, Blur, Primal Scream o la mismísima Kylie Minogue. Un batiburrillo musical que pega a la perfección con la estética videoclipera, en el buen sentido, de gran parte del metraje y que desaparece en un desenlace ciertamente anticlimático por su excesiva duración y la intención de dotar al conjunto de una trascendentalidad superior a las dos películas anteriores.

Bienvenidos al fin del mundo

Ahora tan solo nos queda esperar por nuevas colaboraciones del equipo y proyectos por separado como supusieron la alocada aunque comercial “Paul” (escrita y protagonizada por Pegg y Frost en 2011) o la divertida adaptación del cómic “Scott Pilgrim contra el mundo” que dirigió Edgar Wright en 2010.

Bienvenidos al fin del mundo (2013), de Edgar Wright, se estrena en España el 29 de noviembre de 2013.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *