
“Fuenteovejuna” de Lope de Vega, con dirección de Rakel Camacho para la CNTC
Fuenteovejuna no perdura por la clemencia regia, sino por el estallido de Laurencia, que hace de la rebeldía femenina la voz eterna de la dignidad colectiva.

Fuenteovejuna no perdura por la clemencia regia, sino por el estallido de Laurencia, que hace de la rebeldía femenina la voz eterna de la dignidad colectiva.

Rakel Camacho: Fuenteovejuna es piel, carne, huesos. Es la humanidad lanzando y recogiendo una pregunta imposible de responder: ¿cómo acabar con la violencia?

Rakel Camacho recrea a Carmen Martín Gaite en la piel de Emma Suárez, que toma un baño ante la atenta mirada de Carmen Polo de Franco.

Una función honda, divertida y luminosa, conformada por la fina ironía de Nieva, basándose en la comedia de Aristófanes.

La obra parte de un hecho real en las protestas por la libertad de expresión tras el exilio de un rapero.

“Nuestra basura, salvo algún resto orgánico, está llena de plásticos y envases de un solo uso condenados a durar eternamente.”

El personaje más hermoso de la pieza es la gigantona Coronada, junto el hombre Monja, de la Orden Entreverada.

“El teatro es vida alucinada e intensa…”, nos dice el enorme Paco Nieva en un poema dedicado al teatro. Cuando pienso en teatro, siempre recuerdo esta valiosa afirmación, tan resonadora” -Rakel Camacho

Deja una pregunta en el aire: ¿Quién es más dependiente el cuidado, o la persona que lo cuida?
