
de David Benedicte
Maremágnum 44, de David Benedicte
Siempre he creído que es una determinada mirada la responsable de engendrar el misterio de la poesía. Una educación de la sensibilidad, una perseverancia en la indagación, una conjunción de estados mentales y situaciones que permiten a la inteligencia regresar de su propio abismo con algo más que palabrería alucinada.
