
Carta abierta a Tarzán
Carta abierta a Tarzán
Querido Tarzán de la selva: Hoy me desperté de madrugada, ya al filo del amanecer, y sentí tu presencia en mi habitación. Llegabas sigiloso como un guepardo y tenso como un jaguar, pleno de vitalidad y pletórico. Pero pasaste al lado del cabecero de mi cama y desapareciste. Me quedé
