Sitges 2014. 4ª Crónica. Terreno bestial

Sitges 2014. 4ª Crónica. Terreno bestial

Aunque a muchos críticos y algunos espectadores siempre les faltará tiempo para decir esa frase de 0´60 euros que reza: “es mejor sugerir que mostrar”, la realidad es que los títulos más interesantes de este Sitges 2014 que ahora acaba son precisamente los más explícitos, los más bestias.

Empezando por una película que ya recomendábamos en la hoja de ruta previa al festival: The Tribe de Myroslav Slaboshpytskiy, ese largometraje de 132 minutos rodado íntegramente en lenguaje de signos y que se proyecta sin subtítulos ni traducción simultánea. Los que me siguen habitualmente saben que detesto (salvo contadas excepciones) las películas que tienen como centro de atención a un personaje o colectivo de discapacitados. Si son documentales, porque suelen caer en la indulgencia o –lo que es peor- la porno-miseria; si son de ficción porque el ternurismo barato y la corrección política son a menudo utilizados por directores y guionistas para enmascarar su incapacidad creadora apelando a la corrección política que tanto gusta a mis colegas de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de España.

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«The Tribe de Myroslav» de Slaboshpytskiy

Nada de eso podemos encontrar en The tribe  (ganadora del Gran Premio de la Semana de la Crítica en el último festival de Cannes) ante la que cabe preguntarse cómo influye la condición de sordomudos de todos sus personajes en la historia y su recepción por parte del espectador. ¿Sería la peli de Slaboshpytskiy muy distinta de haber estado protagonizada por oyentes? Si atendemos al desarrollo del argumento, no demasiado: la historia de un grupo de internos de un colegio que se dedican a delinquir y prostituir, con el apoyo de dos adultos, a dos de sus compañeras que quieren huir de la Ucrania en la que se desarrolla la acción a Italia. Es precisamente la sustitución de la habitual mirada paternalista por una crudeza expositiva que el que esto escribe no veía desde Cuatro meses, tres semanas, dos días (2007) de Cristian Mungiu lo que hace distinta, extrema y valiosa la propuesta.

Rodada casi íntegramente en planos largos y frontales, la ausencia de cualquier traducción en los diálogos (no estamos, recordémoslo, ante una película muda) provoca una sensación parecida a ver un largometraje sin subtítulos en un idioma que desconocemos por completo. Es mérito de Slaboshpytskiy haberlo sabido utilizar esta circunstancia para crear una incomodidad extra en el espectador sin provocar que éste se pierda ni desconecte del argumento. El director no escatima explicitud en las escenas escabrosas (que lo son aún más por la ausencia de gritos procedentes de sus personajes) y en su tercio final parece desviarse del asunto central sólo para agarrar fuerzas y dar el último golpe a la audiencia y al personaje central quien, lejos de vivir una historia de resignación y aprendizaje, acabará protagonizando una peripecia de devastación.

M_xico_b_rbaro-445486470-largeAunque los medios de comunicación europeos parecen haberse puesto de acuerdo para apoyar la política de Enrique Peña Nieto (el presidente mexicano con el que el PRI regresó al poder hace año y medio) lo cierto es que el país que albergó el gobierno español en el exilio durante el franquismo se desangra a toda velocidad sin que se adivine una solución a medio plazo. Es lógico, por tanto, que aparezcan novelas (Los corruptores de Jorge Zepeda Patterson) y películas (Heli -2013- de Amat Escalante)  que traten la temática del narco desde un punto de visto crudo y crítico. México Bárbaro es un largometraje de episodios dirigido por ocho realizadores distintos que (probablemente por el miedo que existe en el país norteamericano a llamar a las cosas por su nombre) agarra como excusa una serie de leyendas populares que actualiza y convierte en ocho cortos a veces salvajes y a veces divertidos que son mejores cuanto menos “arty” quieren ser sus directores. Resulta divertidísimo el episodio La cosa más preciada de Isaac Ezban  en el que una parejita adolescente acude a una cabaña a perder la virginidad y se encuentra con un alushe (una especia de duende que roba pequeños objetos) mutante y desvirgador; e  impactante Lo que importa es lo de adentro de Lex Ortega quien saca un brillante partido de los edificios de Tlatelolco y la leyenda del hombre del saco. El segmento que cierra la obra, El día de los muertos de Gigi Saúl Guerrero aúna crítica social, gore y comedia en un impagable burdel durante la noche de muertos.

Una imagen estremecedora de "México Bárbaro"

Una imagen estremecedora de «México Bárbaro»

En México Bárbaro cada director elegido ha buscado por su cuenta la financiación de su corto mientras que para ABC´s of death 2 los productores contactaron con 25 realizadores para financiarles una pieza de cuatro minutos. El vigésimo sexto fue elegido a través de un concurso on line. En la producción estadounidense-alemano-británica, a cada director le fue asignada una letra del alfabeto para que eligieran una palabra que empezara por ella y convirtieran en el motivo central de su sketch. El resultado de esta secuela es tan impactante y divertido como lo fue el original. Me quedo con Jerome Sable (V is for vacation) del que en Sitges también hemos visto su slasher musical Stage Fright,; Chris Nasch (Z is for Zygote) y Alexandre Bustillo y Julen Maury (X is for Xylophone). Hay una aportación española firmada por Juan Martínez Moreno (S por Split) que logra estar a la altura sin ser demasiado original. El ganador del concurso on line fue M for masticate de Robert Boochechk, un chiste en cámara ultralenta que podría servir como campaña institucional contra el uso de sustancias tóxicas.

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Imagen de la presentación de «México Bárbaro» en el cine Retiro

Para acabar esta incursión en el territorio bestial, hablar de Goodnight Mommy de Veronika Franz y Severin Fiala. Un largometraje que enmascara sus trampas narrativas con una puesta en escena seca y austera y un realismo en las conductas de los protagonistas que lo convierten en el primer “torture porn” infantil. Ideal para amantes de los niños.

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«Goodnight Mommy» de Veronika Franz y Severin Fiala

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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