Sitges 2013, 3º Crónica. De cómo retratar una urbe

Sitges 2013, 3º Crónica. De cómo retratar una urbe

Retratar grandes ciudades en el cine con un presupuesto limitado siempre ha sido algo problemático. Es mucho más barato y sencillo rodar en decorados o interiores naturales que en plena calle, sujetos a todo tipo de imprevistos. Si a esto le sumamos el caos existente en las urbes de países en vías de desarrollo, la labor se complica considerablemente.

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Sapi, Possesion, de Brillante Mendoza

Brillante Mendoza retrata espléndidamente una gran ciudad filipina en su último trabajo. En cada uno de las imágenes de Sapi / Possesion (2013) se respira la contaminación, se siente la humedad, se sufre la sobrepoblación. Es impresionante la cantidad ingente de planos de situación que Mendoza introduce en una película que, desde su mismo encargo, es un relato de terror. El resultado provoca una lectura inesperada en el espectador occidental. En Filipinas, parecer decir el aclamado director de Kinatay (2009), las posesiones de personas normales por parte de espíritus malignos es algo cotidiano, produciéndose de forma abundante y, por lo visto, coincidiendo con las grandes tormentas. Lo sobrenatural, lo terrorífico se produce en el mismo nivel de realidad que los atascos, las inundaciones o la competencia entre las cadenas de televisión por ser los primeros en tener una exclusiva. Al inicio de la película, en la redacción de una moderna cadena de noticias, cunde el pánico ante la aparición de una serpiente. Hacia el final de la cinta, esa misma serpiente surge –literalmente- de la vagina de la protagonista en un explícito e inolvidable plano detalle. La primera irrupción es real, la segunda es una pesadilla. Pero ambas retratan el nacimiento del mal en lo cotidiano. No puede haber una película que refleje más exactamente que Possesion la temática de este año del festival.

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Ryan Gosling en «Only God Forgives», de Nicolas Winding Refn

En las antípodas de la filipina se encuentra Only God Forgives de Nicolas Winding Refn. El aclamado director de Drive (2011) presenta un Bangkok totalmente estilizado y tan aséptico como una entraña de buey en la bandeja de un supermercado. Ningún escenario parece real en esta película. El principal (y yo diría que único) interés de Winding Rfn es conseguir tomas que parezcan composiciones fotográficas de estudio y utilizarlas para reivindicarse a sí mismo como “imbatible creador de atmósferas”. El problema es que esta opción lleva consigo un hieratismo que se contagia a la dirección de actores. Si en su anterior trabajo la actitud impasible de Ryan Gosling se justificaba por su rol de conductor en los asaltos, aquí la imperturbabilidad afecta a todo el reparto al que su director mueve como si fueran maniquíes con los que adornar espacios brillantemente iluminados. El guión tampoco parece interesarle demasiado, lo más estrictamente narrativo (el desencadenante inicial, la relación entre personajes) lo cuenta atropelladamente en el inicio para luego dedicarse a lo puramente estético. No es una película aburrida ya que mantiene el interés más por la incertidumbre de por dónde va a ir el director que por lo que está pasando en cada momento.

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Sofía Vergara en «Machete Kills», Robert Rodríguez

También hemos visto Machete Kills (2013) la secuela de Machete (2010) en la que su director, Robert Rodríguez parece haber sucumbido a la torrentiana pasión por los cameos. Claro que, en los de la película que nos ocupa, aparecen famosos respetables como Antonio Banderas, Lady Gaga o Sofía Vergara (junto a otros más dudosos como Mel Gibson o Charlie Sheen –que firma como Carlos Estévez-) . La película comienza con delirante tráiler de lo que sería una hipotética tercera parte Machete Kills in space para luego continuar por derroteros muy similares a los de la tercera parte (persecuciones, tiroteos, decapitaciones) a los que un delirante argumento que al principio parecía capaz de soportar el conjunto se acaba revelando insuficiente sin que, como ocurría en la original, la serie Z llegara para llenar con su estética el clímax.

El retrato que hace Rodríguez de México con el malo viviendo en una pirámide maya es muy distinto del que habrían filmado Winding Rfn o Mendoza, pero créanme que da igual.

Anoche nos cruzamos con Jodorowsky en el hall del Hotel Meliá. Hoy, si los ciclones lo permiten, llegará el esperadísimo Takashi Miike. Ya les voy contando.

 

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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