Santas y Perversas, un thriller cómico con monjas, de Jose Warletta

Santas y Perversas, un thriller cómico con monjas, de Jose Warletta

Miguel de Miguel es la hermana ciega, Ángel Ramón Jiménez es la hermana vasca, Fernando Bodegas es la hermana sordo-muda y Noelia Márnez es la madre superiora en Santas y Perversas de José Warletta ©Adan Kof

 

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Jose Warletta en Santas y Perversas nos presenta un thriller cómico, una reflexión que confirma que, cuando el diablo no tiene que hacer matas moscas con el rabo.

Un disparo en la noche rompió el silencio en el convento de las Hermanas del Pie Diestro, que mató a la hermana Catherine Wellstone. Las cuatro monjas que quedan en el convento son las únicas sospechosas, para resolver el caso acude el Inspector Jefferson y su ayudante el alguacil Bob.

Las cuatro monjas que les reciben son escurridizas cual anguilas, encubren los hechos con un relato aparentemente inocente, aportando datos personales y crónicas del convento, cada una de ellas más excéntricas, que no hacen más que exasperar, al ya exasperado de por si, Inspector Jefferson, una rasgo que Warletta maneja con buen tino como un “gag” cómico, siempre a punto de saltar.

Las hermanas juntas o por separado son un cuadro de dolor, unas personas de esas que de antemano lo tienen todo ganado, porque juegan con nuestra egocéntrica postura de superioridad, apreciándolas desde nuestra atalaya, sin percibir el peligro de ser nosotros el objeto de sus juegos. Las hermanas, una es ciega, otra sorda, otra vasca y la Madre Abadesa, mas rara que las otras tres juntas, tienen mucho peligro, como podremos ver.

Hasta aquí lo que se puede contar sin destripar el argumento de Santas y Perversas. Una obra escrita con soltura por Jose Warletta, para mí es un logro, porque la soltura es una destreza imprescindible para escribir comedia, al ser un género que permite y premia, el absurdo y el disparate.

En la montaña rusa de un suma y sigue de disparatadas historias, la soltura es imprescindible para realizar los tránsitos, y dar el ritmo preciso a la historia, y el autor teje esa continuidad a base de dar vueltas de tuerca, superando el desconcierto que supone la declaración de cada una de las “no” tan santas mujeres.

En la coqueta imagen: la hermana vasca Ángel Ramón Jiménez en Santas y Perversas de José Warletta ©Adan Kof

En la coqueta imagen: la hermana vasca Ángel Ramón Jiménez en Santas y Perversas de José Warletta ©Adan Kof

El inspector Jefferson y su ayudante el alguacil Bob se presentan solos, poniéndonos en antecedentes de los hechos acontecidos en el convento de las Hermanas del Pie Diestro.

Joseba Priego compone un inspector engreído y exasperado sin fisura, incapaz de reconocer el mínimo error, con un trabajo de caricaturización tan fino que, si no se conocen otros trabajos de Joseba, se podría confundir persona y personaje, yo doy fe de que no es así.  El alguacil Bob –Miguel de Miguel– es el contrapunto al inspector, es el único personaje que toca tierra con los pies, corrigiendo a su pluscuamperfecto suprior, ante los errores de este.

Las hermanas, irán apareciendo de una en una ante la llamada de la ley representada por el inspector Jefferson. La primera en prestar declaración es la hermana supriora, muy bien interpretada en toda su arrogancia por la actriz –Noelia Márnez-, la monja es déspota y clasista, dotada del don de lenguas, o por lo menos de sus acentos, que pone en práctica sin usura, para dejar a la altura del betún al resto de la comunidad. Se define por si misma con el diálogo: “Yo estoy casada con Dios, el resto de las hermanas son sus amantes”

Miguel de Miguel, dobla papel con éxito y desparpajo, y claro, en su cometido de monja ciega consigue la complicidad y la risa del público, su personaje vive en la creencia de que el buen Dios, a cambio de su falta, le ha dotado de una extraordinaria orientación, y el don de la pintura.

Ángel Ramón Jiménez, es la hermana vasca, el actor juega con acierto su “vis cómica” con su tamaño, y su fuerza física, para construir una hermana que bien podría ser un campeón de levantamiento de piedra, o competir como leñador. Su presencia es un soplo de aire fresco, en contra del escurridizo discurso de sus hermanas de fe.

Fernando Bodega es la hermana sordo-muda, el actor la recrea con un trabajo muy cuidado entre “entre monja” y “niño salvaje”, por su condición logra junto al inspector y el alguacil, momentos hilarantes por los malentendidos entre ella y el inspector, que el alguacil intenta solapar como traductor. Fernando es un buen actor, y forma un buen Tándem con Joseba Priego -El inspector- y Miguel de Miguel -el alguacil todo terreno-

Para mi fue una grata sorpresa encontrar esta pieza en cartel, está bien escrita y movida por Jose Warletta, el trabajo de los actores está muy bien amalgamado. Si a alguno de los intérpretes le he loado más o menos, no me lo tengáis en cuenta, porque los cinco Joseba Priego, Miguel de Miguel Ángel Ramón Jiménez Fernando Bodega y Noelia Márnez de uno  en uno, y en grupo hacen un trabajo minucioso.

La mejor manera de testar una obra es verla con público, y este que llenaba el teatro, no paró de reír con Santas y Perversas.

Fernando Bodega, Joseba Priego, Ángel Ramón Jiménez, Miguel de Miguel y Noelia Márnez, son monjas y el inspector de Santas y Perversas de José Warletta ©Adan Kof

Fernando Bodega, Joseba Priego, Ángel Ramón Jiménez, Miguel de Miguel y Noelia Márnez, son monjas y el inspector de Santas y Perversas de José Warletta ©Adan Kof

 

Título Santas y Perversas Dramaturgia y dirección Jose Warletta Interpretes Joseba Priego, Miguel de Miguel Ángel Ramón Jiménez Fernando Bodega y Noelia Márnez Compañía: Warleta Creaciones Fotografías: Adan Kof

Santas y Perversas se estrena el 1 de octubre de 2020 en La Encina teatro -Madrid-, más información de fechas, horarios y compra de entradas aquí.

Autor

Tarántula
Revista cultural

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