RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla

RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla

En la imagen David Castillo, Lucía Trentini, Pablo Béjar, Almudena Puyo y Zaira Montes. RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla. Foto ©JavierNaval

 

Un pasaje de la Anábasis de Jenofonte (385 a. C.) dice: “Amigos míos, esos que veis frente a nosotros son el último obstáculo que nos impide estar donde tanto hemos luchado por estar. Así que, si es posible, debemos comerles vivos”. La palabra anábasis se puede traducir del griego antiguo como incursión, también como la expedición al interior de un lugar e, incluso, como la progresión de una enfermedad.

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Se ha estrenado RUN [Jamás caer vivos] de Jose Padilla, antes de nada, quiero apuntar que la personalidad del autor en todos los medios de expresión sea un simple twitter o una obra dramática es primorosa, documenta y puntualiza todo lo que dice. Por lo que escribir de una pieza absolutamente representativa de su rigor y documentada, es tarea difícil dado que, toda su duración es contenido.

El autor nos introduce en la pieza con una historia tan “gore” como sencilla, ocurrida en Hong Kong, donde viaja una pareja de “enamorados” para pasar el fin de año, después de una pelea él, la mata, la descuartiza y la mete sus restos en una maleta rosa, que abandona. El descuartizador confeso ateniéndose a las leyes vigentes no puede ser juzgado, dado que no existe ley de extradición con China.

Lo que en principio es a todas luces un hecho injusto, pone de manifiesto las graves consecuencias que tiene no contar con un tratado de extradición en el caso de los delincuentes comunes, pero si existiera, sería la puerta de un poder totalitario que controlaría a pensadores y políticos del ex-protectorado Inglés.

Desde el punto de partida de la estructura dramática Jose Padilla, denuncia lo larvado del poder con mayúsculas, que incluye como no puede ser de otra forma a la potente industria del deporte. Una industria que tiene como peculiar materia prima, cuerpos humanos, que han de ser como “producto” unas máquinas de imbatibles, que se exhibirán como propaganda política, servirán como flamantes insignias para las banderas, y serán generadoras de riqueza, por lo tanto de mas poder.

David Castillo y Pablo Béjar con su flamante camisa de chorreras. RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©Pablo Lorente 

David Castillo y Pablo Béjar con su flamante camisa de chorreras. RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©Pablo Lorente

En el deporte nada queda del edificante espíritu de la olimpiada, que tenía como premio lucir el laurel en Grecia, por lo que RUN [Jamás caer vivos], se puede considerar teatro documental y político. Ese producto que se vende, mueve masas y genera grandes ganancias, en que codicia ser elegido como sede. La elección se dirime por la cantidad de dinero que el demandante meta en un maletín, como si se tratase del traspaso con vía libre, a las cuevas de Alí Babá.

Igual que ningún gobierno repararía en el sistema político que rige a un país, que le compra alpargatas, los que mueven las competiciones deportivas, no reparan en la calidad democrática de los países que se ofertan como sede.

Pero hay un pequeño problema, y es que el producto “deportista”, tiene piel, sexo y creencias, y si bien no se le pedirá más que discreción mientras vuelvan a casa con oros, platas y bronces, si se pronuncian dentro de lo políticamente incorrecto serán un enemigo para abatir, sin abogado defensor para no alterar el mercado.

Por lo que se les niega la voz, el autor lo señala con los problemas diplomáticos de consecuencias imprevisibles, como el que generó un mero twittee de un responsable de Los Ángeles Lakers, que a título personal puso en apoyo del millón de las personas que se manifestaron en Hong Kong en junio del 2019, contra la iniciativa de la gobernadora Carrie Lang, para la aprobación de la ley de extradición con China, lo que significaría amordazar las libertades políticas y de opinión, en aras de la estricta censura del gobierno Chino.

 Silvia de Pé, Zaira Montes, David Castillo y Pablo Béjar, no permiten un momento. RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©Pablo Lorente

Silvia de Pé, Zaira Montes, David Castillo y Pablo Béjar, no permiten un momento de respiro. RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©Pablo Lorente

El Twitter en principio inocente, aparte de desencadenar un problema diplomático ente China y USA, significa que el uso de la libre opinión puede ser sancinado con la perdida de mercado de los mas de 500.000.000 de seguidores de Los Ángeles Lakers solo en China, en ese momento el equipo, disputaban torneos por dicho país.

Padilla hace un símil al inicio de la función, que nos informa de que, igual que en baloncesto siempre tiene que haber un ganador al final del partido, se tarde el tiempo que se tarde, en esta lucha sin cuartel ni bandería más allá del capital, ocurre lo mismos, con su correspondiente  estrategia y marketing, siempre hay un vencedor a cualquier precio.

Pasaremos por varios campos de batallas en competiciones deportivas, incluso vestuarios. Con un ritmo trepidante marcado por Padilla -director-. José Padilla -autor-, nos proporciona una cantidad ingente de información. Nombres, fechas, para que se hagan una idea de la suma y sigue del volumen, recoge de la sangrienta Olimpiada de Múnich, de la que han pasado ya, 50 años, y se ocupa de cómo se han hecho con la sede de la copa mundial de futbol 2022, en Qatar.

El trabajo de los actores es de pino puente y voltereta lateral, en su honor. Los poseedores de esa energía imparable son Pablo Béjar, David Castillo, Silvia de Pé, Zaira Montes, Almudena Puyo y Lucía Trentini.

Zaira Montes, David Castillo, Pablo Béjar, y Silvia de Pé, son los manifestantes para la gobernadora Carrie Lam -Lucía Trentini-. "RUN" [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©PabloLorente

Zaira Montes, David Castillo, Pablo Béjar, y Silvia de Pé, son los manifestantes para la gobernadora Carrie Lam -Lucía Trentini-. «RUN» [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©PabloLorente

La pieza es coral, y ahí reside su fuerza para avanzar como una demoledora de cascotes. En su proceso de información y puntualización constante. Al aportar tanta información por la voz de los interpretes, todos tienen protagonismo en el mosaico por su continuidad. Por citar la validez del trabajo de actores y el director de una función avanza sin fisura, como ejemplo daré  la  escena coral, de la recreación de la manifestación de julio de 2019, todos tienen voz y presencia, y Padilla logra una escena con movimiento y sonido, que entra por todos, y cada uno de los sentidos.

Pablo Béjar, arrasa con su presencia, con su imposible camisa azul de chorreras, como narrador incontestable, como lo son los hechos que acontecen, e imparables como su sucesión es el tiempo.  Almudena Puyo, cuenta con una ductilidad y una energía que, de la nada se potencia, y parece que llevase horas manejando un concierto o un mitín de masas, es energía en estado puro.

David Castillo, entre otras muchas cosas, es el actor encargado de escribir en Twitter, que desencadena el conflicto, y en otro momento será el mismísimo Rocki Balboa, en una recreación deliciosa, que restablecerá el honor USA. Zaira Montes, es una actriz siempre impecable, con un físico que le permite trasmitir un amplio marco de emocione. Será la chica enamorada, asesinada en Hog Kong, con la que Padilla nos introduce en la historia, o una manifestante plena de coraje.  Silvia de Pé su madre, que no puede entender como a un asesino confeso no se le puede juzgar por una ley, que no se articula para evitar males mayores.

A partir de ahí ambas actrices se doblarán y multiplicaran como el resto del reparto, para mantener el ritmo imparable de la función, Silvia en otro momento encanará a una ejecutiva mexicana del negocio del deporte, víctima de una violación en un país regido por las leyes musulmanas, que de entrada, para admitir la denuncia le exigen un certificado de virginidad, y como se ha consumado el acto, será azotada como castigo, y se le dará como única salida para reparar daño y honra perdida, casarse con su violador.

Zaira Montes, David Castillo, un sembrado Rocki Balboa, y Lucía Trentini. "RUN" [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©JavierNaval

Zaira Montes, David Castillo, un sembrado Rocki Balboa, y Lucía Trentini, «RUN» [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©JavierNaval

Lucia Trentini, nos convence de que es la negra e inmensa Brittney Griner, que permanece a día de hoy encarcelada, victima colateral de la guerra entre Rusia y Ucrania. Su delito real, es que su país EEUU ha tomado partido por Ucrania, y en otro momento la misma actriz se transforma para mostrar la amoral frivolidad de quien ostenta el poder siempre variable y vulnerable a los intereses, cuando se hace cargo del personaje de la gobernadora Carrie Lam.

RUN [Jamás caer vivos] de Jose Padilla, es una pieza para ser vista. Imposible de resumir  en una crónica la información que el autor expone sin descanso durante una hora cuarenta minutos….que la parte dramática es menor que la discursiva, puede ser…, pero en su defensa diré que la memoria es frágil y más para lo que no interesa que recordemos, que no se puede asumir tanta información porque ahoga la dramaturgia, pues diré que el teatro ahora es mestizo por influencia y por géneros, les diré que la representación cuenta con momentos memorables de puro teatro, y la obra por ser discursiva precisamente, deja abierta la puerta a la curiosidad, que se puede satisfacer en publicaciones, documentales y hemerotecas.

RUN [Jamás caer vivos] de Jose Padilla, es una pieza directa y válida.

 

RUN [Jamás caer vivos] de Jose Padilla, está programada del al  31 de julio de 2022 en la Sala Verde de Teatros del Canal, mas información AQUÍ.

Almudena Puyo y Zaira Montes, dos actrices potentes para RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©PabloLorente

Almudena Puyo y Zaira Montes, dos interpretaciones potentes para RUN [Jamás caer vivos] Jose Padilla Foto ©PabloLorente

Autor y director Jose Padilla Reparto: Pablo Béjar, David Castillo, Silvia de Pé, Zaira Montes, Almudena Puyo y Lucía Trentini

Diseño de iluminación: Pau Fullana Diseño de sonido: Sandra Vicente Voz y percusión: Lucía Trentini Escenografía: Eduardo Moreno
Vestuario: Vanessa Actif Ayudante de dirección: Sabela Alvarado Director técnico: Fernando Díaz Asesor de baloncesto: Jesús Sala
Asesor de movimiento: José Juan Rodríguez Dirección de producción: Miguel Cuerdo Producción ejecutiva: Jair Souza-Ferreira Ayudante de producción: Elisa Fernández y Sara Brogueras Comunicación y giras: Pepa Rebollo Ayudante de comunicación y giras: Ana López-Rúa Fotografía y diseño gráfico: Javier Naval Una producción de LAZONA  Coproducción: Teatros del Canal

 

Autor

Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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