Restos del fulgor nocturno, con texto y dirección de Josep María Miró para CNTC

Restos del fulgor nocturno, con texto y dirección de Josep María Miró para CNTC

 En la imagen los actores Rey Montesinos y Alejandro Tous en “Restos del fulgor nocturno”, con texto y dirección de Josep María Miró, para la Compañía Nacional de Teatro Clásico Foto Sergio

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Restos del fulgor nocturno, es un texto escrito y dirigido por Josep Maria Miró. Iluminó durante todo el tiempo que duró la representación la Sala Tirso de Molina, sede de la Compañía de Teatro Clásico. Significando lo fingido y lo verdadero, con todo el poderío que tiene la palabra, y el teatro para hacerlo.

La obra es un encargo realizado por Lluís Homar a Josep Maria Miró, con el fin de abrir el dialogo entre un  texto concebido con toda libertad en el siglo XXI, con otro del Barroco, como es Lo fingido verdadero de Lope de Vega, en cartel dirigido por el propio Homar, para ello Miró crea una autoficción protagonizada por el mismo, en que es mas sencillo, en principio, cotejar lo que es ficción de lo que es verdadero.

La obra se agarra al suelo con datos ciertos, como que el titulo se lo debe a Abel González Merlo, o la chaqueta que lleva el actor que lo representa, es un regalo de Sergio, que abrigó al autor en un momento que sentía frio, y quiere que sea cota de maya y talismán para la autoficción.

En la función el actor Alejandro Tous, representará que es el autor, al que llama Yo, para que quede claro que todo lo que dice el personaje, son sus palabras, su mirada, sus certezas y sus temblores personales. Su antagonista será Otro, que lo representa un actor deslumbrante que se llama Rey Montesino, que encarnará a todos los «Otros» con los que YO, el autor, se va topando.

Así recordará o recreará su historia, con correcciones por parte de su madre, que muy madre, afirma que hay cosas que no fueron así, y acierta, porque la memoria es caprichosa. Con la madre realiza la pirueta teatral de que su madre, sea su madre de manera integra, sin necesidad de que el actor que la interprete case ni con su físico, ni con su sexo, y llegado el momento le pedirá a Yo, que deje de ser su hijo, para ser únicamente Alejandro Tous, el actor, y la bese como a una mujer.

Decía que el recuerdo es caprichoso y ahora añado que, también desordenado. Lo suele evocar una asociación de ideas imprevista, y sin continuidad. Yo, pasará sin sentir de un encuentro meramente sexual con un actor de cine porno, a otro con un tío abuelo en proceso de beatificación, por su martirio en la guerra del 36. Un sueño pleno de significados, dentro de la ensoñación con el Santo, los jabalís y viejos robles, Yo, se confesará, como un extraño dentro de su familia de sangre, tan contraria a él, no solo en pensamiento, también en albedrío, y en sus pulsiones.

En la imagen los actores Alejandro Tous y Rey Montesinos en “Restos del fulgor nocturno”, con texto y dirección de Josep María Miró Foto Sergio Parra

En la imagen los actores Alejandro Tous y Rey Montesinos en “Restos del fulgor nocturno”, con texto y dirección de Josep María Miró Foto Sergio Parra

Si la pieza es válida como texto, está a la altura en su puesta en escena, que lleva a cabo el propio autor. Tiene como base un espacio escénico sin ningún adorno, para que nada distraiga a la palabra, por Amaya Cortaire, en el qué, ni falta, ni sobra nada. Iluminado de una manera fascinante por Ganecha Gil, en una función en que la luz ilumina, y es marco, y forma parte de la propia dramaturgia.

El encargo tan teatral de jugar con lo real y lo fingido está resuelto de una manera tan diáfana, que se podrá calificar de didáctica, pero materializada con una fina ironía, para una pieza de una belleza estética impactante.

La complicidad de Alejandro Tous, con el autor y director, se nota en fondo, y en forma, por lo guiños que le hace de manera directa. Lo conoce bien, porque ha representado durante años su obra Umbrío. Incidiendo que lo conoce tanto, que incluso ha ido a la piscina con él, en una clara referencia a El principio de Arquímedes. Una cercanía que resta hierro a su lectura más honda, con un tamiz de confortable intimidad.

El trabajo de Alejandro Tous, le conozco bien, lo sigo, y aprecio su labor siempre, pero para mí ha supuesto una revelación ver sobre un escenario a Rey Montesinos. Es un actor poderoso que aparte de ser «Otros«, en un momento dado es un chapero contratado por Yo, con el tiempo será su marido, y le recordará que a su casa no llegó un chico con las carnes prietas y bien dispuestas. Con él, llegó un actor, que es un continente de toda la sabiduría del teatro, un símil que el espectador puede entender con toda facilidad con su mero ejemplo, por lo bien que dice a los clásicos, y lo mimético que es para mudar de personaje en décimas de segundos. Señalar la importancia de ser actor, es un reconocimiento, que a Miró le honra, por ser una profesión, a veces ninguneada.

Si acuden a una función de Restos del fulgor nocturno, encontrón un texto irónico e inteligente, con mucha miga pero muy divertido, dirigido con mucho nervio y mucha pulsión, por lo que les llegará el mensaje integro, con un trabajo actoral espléndido.

En la imagen los actores Rey Montesinos y Alejandro Tous en “Restos del fulgor nocturno”, con texto y dirección de Josep María Miró Foto Sergio Parra

En la imagen los actores Rey Montesinos y Alejandro Tous en “Restos del fulgor nocturno”, con texto y dirección de Josep María Miró Foto Sergio Parra

Restos del fulgor nocturno, estará de del 17 al 27 de marzo de 2022 en el Teatro de la Comedia -Madrid-, más información AQUÍ.

Texto y dirección Josep Maria Miró Reparto Rey Montesinos Alejandro Tous Escenografía y vestuario Amaya Cortaire Iluminación Ganecha Gil Asesoría de movimiento Amaya Galeote Ayudante de dirección Pablo Canosales Alumna en prácticas Júlia Fortaña López Producción Compañía Nacional de Teatro Clásico

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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