Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigida por David Bueno

Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigida por David Bueno

“Las vidas de Gaby, Jaime, Manu y Olivia -que ahora yacen en el suelo- han cambiado para siempre de forma repentina”

“Desde el Pretérito Imperfecto, nos cuentan sus historias para que tú conjugues la tuya en tiempo presente”

Por Luis Muñoz Díez

Pretérito Imperfecto de John HamiltonPretérito Imperfecto de John Hamilton May, es el primer trabajo como director del conocido actor, cantante y músico David Bueno. La obra del autor británico con la que debuta Bueno, tuvo una gran acogida en el Fringe de Edimburgo 2015, y el texto recibió ese mismo año el premio Eurodram a la mejor obra europea traducida al castellano.

El texto de John Hamilton May es muy literario, al tratarse de un monólogo a cuatro voces, que en escasos momentos se vuelve dialogo. Gaby, Jaime, Manu y Olivia, declinan la palabra amor en presente, futuro, y pretérito imperfecto.

Pretérito Imperfecto, es un juego en el que se nos propone reflexionar sobre eso que llamamos amor, y es la fuente de tantas soledades cuando variamos el tiempo del verbo amar. En el escenario dos mujeres y dos hombres. El amor en la pareja formada por Gaby y Olivia brota e ilumina, mientras que en la pareja de Manu y Jaime, se ha convertido en una relación de dependencia por la costumbre.

Los personajes de Manu y Jaime transitan por la fina línea que delimita el te quiero, por te he querido. Y ahora aunque Jaime no siente mariposas en el estómago cuando le acaricia Manu, no quiere dejarlo por miedo a no encontrar quien le vuelva a hacer sentir ese temblor.  Manu sabe que su relación con Jaime está acabada, y es pura, y dura dependencia, pero no quiere romper porque también siente miedo, en su caso, a caer sin red de lo desconocido si rompe con la rutina.

Las que estrena amor son Gaby y Olivia. Su momento es luminoso, las dos andan igual de enamoradas, pero el amor en boca de Gaby es como una fruta jugosa. La historia de amor de esta pareja, y la forma que describen como pusieron orden en su elección sexual es una de las más bonitas que he visto. Están relatadas sus dudas y sus afirmaciones cotidianas con una honestidad y una delicadeza que desarma. No dudo que en el texto de Hamilton May, Gaby y Olivia contaran con esas cualidades, pero quien despierta empatía y emocionan al público, son las actrices María Prendes y Ana Prieto.

María Prendes Ana Prieto en un ensayo de "Pretérito imperfecto", de John Hamilton May, dirigida por David Bueno. Foto Owain Shaw

Ana Prieto y María Prendesen un ensayo de “Pretérito imperfecto”, de John Hamilton May, dirigida por David Bueno. Foto Owain Shaw

El texto es muy discursivo, pero la puesta en escena de David Bueno es un acierto y levanta la función. Otorga movilidad a los actores, estableciendo un juego de círculos. a veces de pie, otras sentados en sillas con ruedas, de frente, de espaldas, de perfil, acercándolos y separándolos del centro. Logra que la obra mantenga un buen ritmo y los actores se releven en su continuo cambio de protagonistas a secundarios, sin salir en ningún momento de escena.

Si la puesta en escena está resuelta de una forma brillante por David Bueno, a destacar el trabajo de iluminación de Marta Cofrade, la dirección de actores es primorosa. No podía ser de otra forma, las puestas en escena de David Bueno como cantante son impecables, como director de actores define muy bien a los cuatro personajes, y les concede a cada uno su tiempo.

David Bueno establece un juego de círculos. a veces de pie, otras sentados en sillas con ruedas, de frente, de espaldas, de perfil.

David Bueno establece un juego de círculos. a veces de pie, otras sentados en sillas con ruedas, de frente, de espaldas, de perfil.

Si María Prendes y Ana Prieto están simplemente deliciosas. José Carlos Fernández y Andrés Requejo, que son Manu y Jaime, les toca la parte del vinagre y la sal de la obra, y son los que sufren. Manu se resigna y Jaime se revela. José Carlos Fernández mece con buen pulso un personaje que si bien a Jaime le puede cansar, el observador aprecia sus cualidades, y para eso hace falta un buen actor que imprima aliento al personaje. Andrés Requejo compone estupendamente un Jaime que navega por un mar de dudas, y no puede parar quieto, actúa por reflejo sin mucha reflexión y si mete la pata, que la mete con Manu, es porque la insatisfacción en la que está instalado no le permite actuar de otro modo. Andrés imprime a Jaime, la dosis de inquietud que en cada momento precisa.

El saldo no puede ser mejor, la función emociona e inquieta por momentos, porque en el fondo todos tenemos algo de Gaby, Jaime, Olivia o Manu, y si se despierta en nosotros esa corriente de empatía es porque John Hamilton May, David Bueno, José Carlos Fernández, María Prendes, Ana Prieto y Andrés Requejo  han hecho muy bien su trabajo.

José Carlos Fernández Andrés Requejo María Prendes Ana Prieto en un ensayo de Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigidos por David Bueno Foto Owain Shaw

José Carlos Fernández Andrés Requejo, Ana Prieto y María Prendes en un ensayo de Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigidos por David Bueno Foto Owain Shaw

Título Pretérito imperfecto  Autor John Hamilton May Traducción Pat Aguiló Dirección David Bueno Reparto José Carlos Fernández es Manu, María Prendes es Gaby, Ana Prieto es Olivia y Andrés Requejo es Jaime. Fotografía Marta Cofrade y Owain Shaw Diseño de iluminación Marta Cofrade Música original David Good.

En Nave 73 -Madrid-  domingo 5, 12, 19 y 26 de junio y domingo 03 de julio dentro del Ciclo IGUALES  a las 19:30, más información aquí

Cartel diseñado por María Cofrade para Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigidos por David Bueno

Cartel diseñado por María Cofrade para Pretérito imperfecto, de John Hamilton May, dirigidos por David Bueno

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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