Poder absoluto de Roger Peña Carulla

Poder absoluto de Roger Peña Carulla

Esta es el tipo de obra teatral que me encanta: Dos personajes, dos magníficos artistas, un duelo dialéctico, una sola escena, un solo acto… Tan solo una pequeñísima crítica en contra del escenario:  uno de los muebles que nunca se pondría en un salón de la casa de un rico, una cómoda con espejo que debería estar en un dormitorio y no en un salón como mueble auxiliar con cajones en donde ponen un teléfono y en donde se guarda una pistola.

Lo demás perfecto: Perfecta ejecución de ambos actores, perfecta puesta en escena. Todo espectador sabía que viendo al gran Emilio Gutiérrez Caba no iba a decepcionarse. Esa era una apuesta a ganador, pero apostar al colocado no es tan segura. El “colocado” en este caso es Eduard Farelo, al que pocas veces hemos visto actuar y ha resultado un pura sangre de la escena, que en el futuro debemos  apostar como “caballo ganador”.

Eduard Farelo Emilio Gutiérrez Caba en Poder absoluto de Roger Peña Carulla

Eduard Farelo Emilio Gutiérrez Caba en Poder absoluto de Roger Peña Carulla

Tanto el diálogo de uno y otro resultan un prodigio del cinismo político. Hay frases memorables como las que pronuncia el político “neoliberalista” que quiere verse erigido como un gran patriota que ha conducido a su Nación a la prosperidad y que no sueña con otra cosa que figurar como tal en los libros y enciclopedias de la Historia. Pero su historia personal y existencial no es más que una farsa que trata de tapar con la ayuda del concejal de un Ayuntamiento que gobierna su Partido y al que le pide que asesine a un periodista que ha descubierto su oscuro pasado y amenaza con airearlo, lo cual no solo le costaría su propia derrota en las próximas elecciones sino la de su Partido. El Partido conservador de la Banca y del Capital. Las formas de corrupción para financiar al Partido…Todo esto nos resulta a los espectadores desgraciadamente muy actual. Pero como buenos espectadores nos dejamos llevar por frases vigorosas y llenas de cinismo como cuando dice que la guerra es necesaria para calmar la voracidad del sistema capitalista, siempre y cuando la guerra sea lejos de nuestras fronteras, las guerras dan fuertes ingresos (como la venta de armamento) y “buena imagen” con los cascos azules en misión pacificadora de los conflictos armados. Los daños colaterales son otra cuestión… saludables si se reflexiona, somos demasiados en el mundo.

Eduard Farelo Emilio Gutiérrez Caba en un momento de la representación

Eduard Farelo Emilio Gutiérrez Caba en un momento de la representación

El autor del drama Roger Peña Carulla, ha enmarcado la acción en Austria porque fue un país con mucha responsabilidad en el alzamiento del nacionalsocialismo, aun cuando confiesa que la escribió en 1996 y pensando en el poder absoluto que se le dio al Partido Popular español cuando ganaron aquellas elecciones.

Hasta el 12 de junio se puede disfrutar de esta obra en el Teatro Bellas Artes de Madrid.

 

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