Plan de ordenación municipal

Plan de ordenación municipal

Llegó a la plaza por primera vez una mañana temprano. Le contó a Manoli, la kioskera, que era nuevo en el barrio, y hablaron de los alquileres y de las pescaderías más fiables de la zona. Se quedó de pie leyendo el periódico, pero antes de llegar a la página cuatro ya había pegado hebra con el jardinero sobre los cuidados de las azaleas. Hacia las once, unas palomas le anduvieron rondando los pies hundidos en la tierra. A mediodía las perneras del pantalón tenían una textura leñosa, y un perro las olisqueó sin terminar de decidirse. Para la hora de la siesta de orejas y nariz le habían brotado ramas, que lucían una fronda espesa cuando los niños llegaron en tropel a la salida del colegio. En la penumbra del atardecer un abuelo regañó a su nieto por grabar unas iniciales en su corteza. Antes de las doce floreció en unos pomos fragantes, aunque los enamorados que se comían a besos contra su tronco ni notaron el perfume.

Unas semanas después, un camión aparcó sobre el paso de cebra. En los monos de los operarios que lo talaron, a él y a todos los demás, decía POM. Extrajeron tocones, desmontaron columpios, retiraron los bancos y se llevaron el kiosko. Tuvimos que darle dos tilas a Manoli mientras ellos lo cubrían todo con una capa gruesa de cemento. Para la inauguración vino la alcaldesa, hubo discurso y unos desconocidos que aplaudían a rabiar.

Desde entonces nadie ha vuelto a echar raíces en la plaza. Tampoco se ven palomas, perros, niños, abuelos, ni mucho menos enamorados.

Autor

Ana Fúster
Nací en Cartagena, donde trabajo como profesora de inglés en la enseñanza pública. La escritura me aporta aprendizaje, pulveriza la rutina, me permite asomarme a otros mundos y me ha traído amistades, así que no me imagino sin ella. Algunos de mis textos han sido ganadores o finalistas en certámenes de microrrelatos como Esta Noche Te Cuento, La Microbiblioteca, El Secreter o el Encuentro Literario de Autores en Cartagena, y han aparecido en varias antologías y revistas. También colaboro en la sección “Inglés para cinéfilos” de la Revista Salitre de Alicante, donde una vez al mes me dejan sumergirme en mi otra gran pasión, el cine.

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