Pax Tecum, de Jose Andrés López. La sublimación del pesimismo

Pax Tecum, de Jose Andrés López. La sublimación del pesimismo

En la imagen Paloma García-Consuegra y Jose Andrés López y en Pax Tecum.

Los perros aman a sus amigos y muerden a sus enemigos, casi al contrario de las personas, quienes son incapaces de amar puramente y tienden a mezclar amor y odio.

Sigmund Freud

Por Luis Muñoz Díez

Nave 73, una de las salas más vivas de las que figuran en la cartelera de Madrid, ha programado del 4 al 17 de julio 8 proyectos “nacidos en centros formativos de artes escénicas que destacan por su búsqueda artística, calidad y el desarrollo de nuevas teorías escénicas” bajo el epígrafe de IMPARABLES, su propósito era. “sacar de las aulas proyectos, que aun siendo creados en el entorno formativo, su rigurosidad, creatividad e ingenio compiten con grandes producciones y deben ser disfrutadas por el gran público

El saldo del ciclo Imparables,  no ha podido ser más positivo, he tenido la oportunidad de ver y escribir sobre montajes como Into the labyrinth Dónde está el minotauro, dirigida por Gregorio Amicuzi, The lights de Eva March y María Pizarro-Pérez, TATABABO: Por mí y por todos mis compañeros de Álvaro Caboalles#noLUGAR de Tomás Cabané.

PAXTECUM_negromásnegro_ALTA(1)Pax Tecum, es un proyecto realizado dentro de los programas formativos de la RESAD que cerró la muestra los días 16 y 17 de julio. Se trata de un ejercicio de Jose Andrés López sobre el naufragio de los afectos, con una lectura tan pesimista que resulta romántica.

No podría ser de otra forma, se trata de una performance sazonada de datos paralelos o ciertos con la propia vida del autor, y si bien a su trabajo se le puede objetar que magnifica el desamor como en una buena copla, lo hace de una manera tan vital que el mensaje pesimista no se percibe como derrota.

Hay un momento en la función que el actor se vierte un balde de un líquido marrón que figura que es mierda, e inicia un juego de encuentros y desencuentros con su compañera de escena Paloma García-Consuegra, una actriz con mucha fuerza con un físico potente, vestida de impecable blanco. El actor en un juego pretendido o casual, cada vez que tiene contacto con la actriz,  limpia su cuerpo desnudo de su voluntario enmierde, y  las ropas blancas de la chica realizan un trabajo de secante y limpieza. En un juego aparentemente simbólico sobre el intercambio que experimentamos  en toda relación.

El protagonista de Pax Tecum no se siente querido, y si bien es cierto que para sentirse querido hay que contar siempre con el factor de la fé, también es cierto que a veces uno se siente querido de una manera espontanea. Sin bien no se puede demostrar si la sensación obedece al estimulo exterior o a nuestra necesidad de ser amados. De la misma manera que podemos sentirnos no amados, e incluso humillados con la única arma de nuestra simple lectura de los hechos.

Al inicio de Pax Tecum, nos recibe una mujer de aspecto poderoso, dispuesta a romperlo todo, encarnada por la actriz Paloma García-Consuegra. Su partenaire, el propio José Andrés, le va facilitando sierras, martillos para que realice su trabajo con más facilidad. Esta será la introducción a su particular oda al pesimismo.

Pax Tecum, es una propuesta personal de Jose Andrés López, suyo es el texto y suya la dirección, también pisa el escenario junto a la actriz Paloma García-Consuegra.

El programa de mano nos da pistas sobre lo que vanos a ver una ficción que parte de una expeiencia personal: “Y me fuí a Madrid intentando huir de tanta mierda” y “Así somos los estúpidos, tardamos años en aprender que gente nueva significa mierda nueva” o “fue en una cama donde colmó este asco”.

Dicen que bajo el cielo hay un tiempo para cada cosa, por lo que es de libre lectura cuando se llega a los límites de mierda soportable, y si bien los de Jose Andrés López, vistos desde fuera no parecen aún colmados, en el arte cada uno expresa lo que siente y a él no le parece que haya catar ni la impotencia ni el abandono que proporciona la vejez y la locura, para alcanzar altas cotas de desencanto.

Pero no se puede acusar al artista de ignorar la realidad, porque si bien al hacer un recuento de cuando se sintió humillado, dice que cuando dejó ciudad y casa por amor y lo dejaron plantado, pero en el abanico de posibles humillación contempla otra que es tremenda, cuando se verbalizan que se sintió humillado cuando le tuvo que poner su hijo un dodotis por primera vez.

La decepción y el interés en el intercambio de afectos, hace a López llegar a una conclusión, que de ser cierta tiene algo de liberadora, y es que si partimos de que el motor de toda muestra de afecto es el interés, el pensamiento es liberador,  porque abanica el sentimiento de culpabilidad ante cualquier situación, al no ser preciso excusar atropello alguno, porque el otro se supone que también iba a lo suyo.

Jose Andrés López ha formado un equipo sólo com mujeres, nos presenta un trabajo digno de ver, tiene la desmesura y exageración de los primeros desencantos, pero ha conformado una función vital y apocalípticamente divertida.

Jose Andrés López, Paloma García-Consuegra en Pax Tecum Texto y dirección Jose Andrés López

Jose Andrés López y Paloma García-Consuegra en Pax Tecum Texto y dirección Jose Andrés López

Título Pax Tecum Texto y dirección  Jose Andrés López / Actores creadores Jose Andrés López y Paloma García-Consuegra Iluminación Virginia Rota Cartel Laura Carrascosa Vela Una producción de Viviseccionados.

En cartel en El Umbral de Primavera -Madrid-, a partir del 2 de octubre de 2016, todos los domingos a las 20.00 horas

 

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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