Por NACHO CABANA.
El Estado de Israel es hoy en día (como lo ha sido durante décadas) algo parecido a la todopoderosa IA a la que se enfrenta Ethan Hunt es las dos ultimas entregas de la saga Misión Imposible. Los sionistas han ido controlando, más o menos en la sombra, buena parte del poder económico mundial al igual que La Entidad en las películas de Tom Cruise hace con el ciberespacio donde ese mismo poder económico se desarrolla y expande.

Probablemente por eso, amén de razones geoestratégicas (a nadie le interesa que en Oriente Medio deje de haber un aliado supuestamente proccidental, por mucho que sea un genocida), las mismas organizaciones gubernamentales tanto europeas como americanas que actuaron con consecuencia y rapidez contra Rusia cuando Putin invadió Ucrania, ahora están dejando que Netanyahu masacre sin oposición a un pueblo entero al que llevaba décadas privando de derechos social, políticos, libertad de movimientos, medicinas y comida.

Es judío el dinero que está detrás de las universidades de élite estadounidenses, de los fondos de inversión que convierten edificios y eventos culturales en simples activos, de los grandes estudios de cine de Hollywood, de los dos partidos políticos USA, del tráfico de armas…
De ahí, el miedo y el silencio. Por eso no hay manifestaciones en la calle, por eso nadie ha roto relaciones diplomáticas con Israel, por eso se abren macrotiendas de Zara en Tel-aviv.

Mañana jueves, en el Palau de la Música catalana tendrá lugar un concierto de ayuda a la UNRWA. La Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos en Oriente Medio proporciona asistencia vital a los refugiados palestinos, incluyendo educación, salud, ayuda humanitaria y servicios sociales. Una organización a la que Trump ha retirado la ayuda.
En Palestina, cultura es resistencia, disfrutaremos, entre otros, de la poesía de Mohamad Bitari, de la música de Athrodeel, de la danza de Fadi Waked y del teatro a través de lecturas de The Gaza Monologues (ilustradas en directo por Nadia Hafid) o de la poesía de Fadwa Tuqan en la voz de Mar Casas y el clarinete de Cristina Pérez.

Palestina -Cultura és resistència es un llamamiento a escuchar y celebrar todo aquello que el pueblo palestino crea, canta, escribe y vive como forma de identidad y resistencia. A través de la música, la danza, la poesía y el teatro, este evento propone un diálogo entre tradición y modernidad, entre Oriente y Occidente, utilizando el arte como lenguaje universal para la paz y la solidaridad.
Será a las 20:30 en la Sala de conciertos del Palau de la música. Más información aquí.
Los ingresos irán íntegros a la UNRWA.



