Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare

Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare

En la imagen EmiliaÁngel Burgos– intenta exorcizar al fantasma de los celos, en Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare, en versión de Fernando Epelde para La compañía Voadora Foto Estrella Melero

 

Por Luis Muñoz Díez 

 

La compañía Voadora nos presenta un Othello, con versión de Fernando Epelde, y dirigida por Marta Pazos, a partir de la obra de William Shakespeare, con un elenco extraordinario, formado por Joaquín Abella como Cassio, Ángel Burgos como Emilia, Ana Esmith como Yago, Chumo Mata como Othello, Mari Paz Sayago como Desdémona y Hugo Torres como Rodrigo.

Hacer un Othello en 2021 que sea fiel a su esencia, y que, por su mensaje tan vigente como desazonador, no hunda en la miseria al espectador, tiene un valor añadido. El número de víctimas de género son un goteo insistente que no cesa, de él nos informa el telediario mientras seguimos tragamos la sopa, impotentes o disimulando que no lo hemos oído.

Fernando Epelde y Marta Pazos, nos ofrecen una pieza en la que se pondera el “amor de hombre” en su visión univoca, a través del falo. Su Othello está visto, y literalmente interpretado por la voz de Desdémona. Un trabajo enorme que realiza la actriz Mari Paz Sayago, con la connivencia de todos los actores que componen el elenco, que representan el movimiento y el gesto, para acabar de componer cada personaje.

La función Marta Pazos, la inicia con un roneo totalmente animal entre un Othello de piel oscura –Chumo Mata-, y una Desdémona de piel muy blanca –Mari Paz Sayago-, que se estiran, se huelen y se palpan. Una imagen incitante y carnal, que concuerda con la descripción que le hacen al padre de Desdémona, de un carnero negro acechando, y follándose a una virginal ovejita blanca.

Chumo Mata es Othello y Mari Paz Sayago es Desdémona en Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare Foto Tamara de la Fuente

Chumo Mata es Othello y Mari Paz Sayago es Desdémona en Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare Foto Tamara de la Fuente

En la obra se significa el comportamiento masculino en su peor vertiente, que la tiene por herencia, para despertar la codicia de otros hombres, centrando sus apremios y logros, en saciar su vientre, y satisfacer su permanente deseo de hembra. Con una única ambición, el poder, para satisfacer ambos órganos.

YagoAna Esmith-, propone a un influenciable Rodrigo, una fiesta que ha de acabar en pelea entre él y CassioJoaquín Abella-, con la que busca la destitución de Cassio. En la pelea de gallos, los dos hombres luchan confrontando sus pechos a encontronazos, como hacen los machos cabríos con sus cuernos.

Esta animalidad instintiva también se da en la posterior lucha a muerte entre Rodrigo y Cassio, el vencedor, en principio, se quedará con la cosificada Desdémona. Esta lucha de machos rivales la ejecutan desnudos, para dejar claro que los mueve el apremio de la carne, quizá en su vertiente de autoafirmación -es curiosa la incomodidad que se percibe en el público masculino al ver a dos hombres desnudos, iluminados con luz de sala-. El desnudo masculino sigue siendo un tabú, a no ser que el carente de ropa se asemeje a los cánones clásicos, es más el desnudo alegórico que realizan los mismos actores al final, no incomoda.

La función de Pazos es liberadora, arrasa con el estereotipo. Yago será representado por una mujer, la actriz Ana Esmith, y su esposa Emilia por un hombre, el actor Ángel Burgos, con corpiños brocados y minifalda, a modo de traje de fallera, conjuntado con medias rosas chicle, sin prescindir de su bigote.

En la imagen Joaquín Abella -Cassio-, Hugo Torres -Rodrigo- Ana Esmith -Yago- Ángel Burgos -Emilia- Mari Paz Sayago -Desdemona- y Chumo Mata -Othello- en Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare

En la imagen Joaquín Abella -Cassio-, Hugo Torres -Rodrigo- Ana Esmith -Yago- Ángel Burgos -Emilia- Mari Paz Sayago Desdemona- y Chumo Mata -Othello- en Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare Foto Estrella Melero

El vestuario de Silvia Delagneau es realmente acertado. Rodrigo con sus medias hasta la rodilla, su pantalón corto de cuero, pero con el corte que usaba Pinocho, le da un aire de marioneta obcecada. El pantalón negro con aplicaciones de brillantes fantasías de Othello, que tanto juego da para el baile. El traje corto y largo brocado-fallera de Emilia conjuntado con medias rosas. La indumentaria de cuero chulo y canalla de Yago. La sensual elegancia de Cassio, y el traje transparente de Desdémona sobre body negro, son como para una fábula, contribuyendo a definir a cada personaje.

Emilia es el personaje más evolucionado de la historia, por su descaro al nombrar al hombre como un simple miembro viril, llamándolo por sus diferentes nombres de asombro y desprecio, y por hablar de su condición vacua cuando son viejos. Desdémona fue para el clásico una víctima, y para este montaje de Voadora también, que pagará con su muerte la educación patriarcal que confunde el amor de los hombres por las mujeres, con la posesión. Othello es víctima por su extranjería, su color y su credo, y por la manipulación de Yago, pero sus manos son de implacable verdugo.

Decía al principio la indeseable vigencia del drama del Bardo, del asesinato de una mujer a manos de un hombre porque su hombría no se toca, y lo que es suyo es suyo, y de lo suyo dispone a su antojo. Unos celos o marcaje de propiedad.

A pesar de lo anterior, que es obvio y sangrante, Marta Pacios aporta policromía al drama, porque el texto es lo sufrientemente potente para que la denuncia llegue íntegra al espectador, y lo hace marcando a los actores en un arco que va del naturalismo con el que resalta su sensual animalidad, al bufón. Al límite del esperpento por el gesto dislocado de los actores. Con la redención de que todos acaban de forma amable, con un gesto cómplice con el público muere Emilia, y con otro similar se despide del respetable un Rodrigo desnudo, después de ejecutar a Cassio.

En la imagen Joaquin Abella -Casio- Chumo Mata -Othello. Mari Paz Sayago- Desdémona- y Ángel Burgos -Basanio- Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare Foto Estrella Melero

En la imagen Joaquin Abella -Casio- Chumo Mata -Othello. Mari Paz Sayago- Desdémona- y Ángel Burgos -Basanio- Othello de Marta Pazos, a partir de William Shakespeare Foto Estrella Melero

En un momento el verso torna en comedia musical, con la aportación musical de Hugo Torres, y la coreografía de María Cabeza de Vaca, conforman unos números musicales encantadores, con un toque de “parada de monstruos”. En uno de ellos con un cantable interpretado estupendamente por Joaquín Abella, en el que todos participan, con el rigor matemático de un reloj de cuco.

El espacio escénico lo firma la directora, que con Nuno Meira han concebido una iluminación muy particular. Señalaba antes la lucha de los dos hombres desnudos iluminados por una luz similar a la de sala. Con esta misma luz y sin truco, veremos un número de baile de Cassio y Othello, con un efecto que normalmente se consigue con una iluminación de estrobos, y en este caso en un alarde de virtuosismo de Joaquín Abella y Chumo Mata, porque se realiza a pelo.

El Yago de este montaje es malo a tiempo completo, como debe ser. En sus manos Cassio y Rodrigo son marionetas para alcanzar su fin. Sus armas simples pero avaladas por siglos, son exacerbar las condiciones que ha de cumplir cualquier macho, que quiere ser respetado como tal. Yago pone la zanahoria y ellos solitos caen al precipicio.

Desdémona de entrada nos cuenta que no murió, porque supo estar callada el tiempo suficiente. Emilia pagó con su vida su fidelidad y su coherencia, Rodrigo quitó del medio a Cassio, y Yago consiguió conducir a Othello, a las mismas puertas del infierno.

 

Othello se puede ver del 15 de mayo al 6 de junio de 2021 en el Teatro de La Abadía Sala San Juan de la Cruz de Madrid, más información de fechas horarios y compra de entradas aquí

En la imagen Chumo Mata -Othello- y Ana Esmith -Yago- Foto Estrella Melero

En la imagen Chumo Mata -Othello- y Ana Esmith -Yago- Foto Estrella Melero

Texto William Shakespeare Versión Fernando Epelde Dirección Marta Pazos Reparto Joaquín Abella, Ángel Burgos, Ana Esmith, Chumo Mata, Mari Paz Sayago y Hugo Torres Iluminación Nuno Meira Espacio escénico Marta Pazos Vestuario Silvia Delagneau Música original Hugo Torres Coreografía María Cabeza de Vaca Trabajo de palabra Miguel Cubero Ayudante de dirección Lucía Díaz-Tejeiro Asistente de escenografía Pablo Chaves Asistencia de producción Vicente Conde Jefa de producción Montse Triola Producción artística José Díaz

Una producción Voadora en coproducción con Teatro de La Abadía, MIT Ribadavia, Teatro Nacional São João. Con el apoyo de Iberescena y AGADIC – Axencia Galega das Industrias Culturais – Conselleria de Cultura e Turismo- Xunta de Galicia.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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