Ophelia de Arturo Turón. Inspirada en las obras de Shakespeare y Heiner Müllerel.

Ophelia de Arturo Turón. Inspirada en las obras de Shakespeare y Heiner Müllerel.

Por Luis Muñoz Díez

Ophelia, se estrenó en Nave 73, el pasado sábado 7 de mayo, dentro de la programación oficial de la III Muestra de Creación Escénica  Surge Madrid 2016. Alberto Turón, es el responsable, tanto de la dirección, como de la dramaturgia. Inspirado en las obras de Hamlet de William Shakespeare y La Máquina de Hamlet, del alemán Heiner Müllerel.

En el trabajo que presenta Arturo Tuñón, está más presente el profundo dolor del autor alemán, y la herida abierta en la ocupación, que las exquisitas dudas existenciales de Hamlet.

Bajo cualquier estructura social “civilizada”, se exige al individuo que se someta a la norma, y una vez sometido, se le exige que viva bajo sus estrictos principios. Normas inoculadas de forma explícita e implícita, desde la leche materna, de las que es imposible desviarse un ápice sin ser penado.

En la función,  se nos muestra una Ophelia, castigada porque no quiere vivir. La sociedad con sus esquiroles es muy dura, y tiene una maquinaria muy bien engrasada, vía religiosa o laica, para que nadie se vaya de este mundo de forma voluntaria.

“Solo quiero que me arrope la muerte

con su manto de terciopelo negro

Y poder cerrar los ojos para no abrirlos nunca mas…”

Ophelia 2016 en Andrea Dueso. Foto Sergio Lardiez

Ophelia 2016 en Andrea Dueso. Foto Sergio Lardiez

La función que se nos presenta, es un trabajo de experimentación, que hay que ver con mucha libertad de miras, porque el trabajo lo merece. Contiene logros e yerros, como toda obra evolutiva, pero el saldo es positivo.

El texto, tiene una cadencia lenta, y un discurso a veces lastrado, en el que se advierte el peso del texto de “Müllerel”  Por otro lado, aborda el  preocupante y caliente problema de la migración de los refugiados.  Y una idea, que es tan loable de denunciar,  entra con dificultad en el drama de una Ophelia, que precisamente no quiere vivir, se plantea como contrapunto, pero si Ofelia, reconociera en algo la vida, tampoco querría morir. Si bien, no logra una conexión sólida, propicia un monólogo de gran belleza, de Ofelia 2016, interpretado por Andrea Dueso.

En la función tres personajes, y tres actrices representan a Ofelia. Partiendo de la joven, que está ingresada en un hospital psiquiátrico, que como una muñeca matrioshka, contiene a las otras dos Ophelias. Ofelia, en  sus regresiones se reencuentra y se solapa con las otras dos mujeres que conforman su personalidad onírica. Hasta llegar a topar con la Ofelia de Shakespeare, y el mismo  Hamlet. Un torturador de libro, que lejos de verla, su único afán es quitársela de encima, para seguir sumido en sus dudas existenciales, en compañía de sus fantasmas.

“Con la punta de sus dedos

él se paseaba por mi cuello

y yo me rompía me quebraba de amor”

Ophelia 1977 es Laura de la Isla.

Ophelia 1977 es Laura de la Isla. Foto Sergio Lardiez

La propuesta es valiente, y la puesta en escena muy hermosa, cuidada con esmero por Tuñón, tanto el diseño de luces de  Jon Corcuera, la escenografía  de Nada en la nevera, el vestuario de Andrea Dueso y la deliciosa coreografía de Clara Méndez Leite, enmarcan y subrayan el trabajo del director y los actores.

El trabajo como director de actores y  la puesta en escena de Arturo Turón, es realmente brillante, e igual que ha acertado con el equipo técnico, también lo hace con el artístico, Las tres Ophelias, son tan bellas como acertadas, la psiquatra en su punto, y Hamlet es un chute de testosterona, necesario como parte del desencuentro, y la irrupción tan desatenta, que  tiene la figura masculina con la propia feminidad.

El trabajo actoral es de calidad, y sería injusto resaltar a alguno, por encima del otro, Los cinco realizan un buen trabajo: Andrea  Dueso como Ophelia 2016, Laura Aparicio como la psiquiatra,  Elena Martínez como Ophelia 1608, Laura de la Isla como Ophelia 1977, y Julio César Santos, representa lo masculino, como muro o agresión, en un mundo femenino y doliente.

“Uno de estos días llegará fácil la muerte

y mi cuerpo permanecerá desnudo flotando

sobre el agua rodeada de flores, sin recuerdos”

Ophelia 1608 es Elena Martínez. Foto Sergio Lardiez

Ophelia 1608 es Elena Martínez. Foto Sergio Lardiez

Ophelia, al convento, pero ya. Este es el deseo de Hamlet, en boca del actor  Julio César Santos, está  muy bien parafraseado al lenguaje de hoy. Un mensaje de un Hamlet, que no la ve, y que está tan lejos de los afanes de la desdichada Ofelia, que de hecho, por no querer estar, no quiere ni estar ni en convento que es la vida.

La función, se ha estrenado dentro del marco Madrid SURGE 2016, y es una de las obras con mejor factura, de las que he tenido ocasión de ver.

Título Ophelia / Autor Arturo Turón, inspirado en Hamlet de William Shakespeare y La Máquina de Hamlet de Heiner Müller / DIRECCIÓN Arturo Turón / REPARTO Andrea Dueso, Laura Aparicio, Elena Martínez, Laura de la Isla, Julio César Santos / AYUDANTE DE DIRECCIÓN Lydia Ruíz DISEÑO DE ILUMINACIÓN Jon Corcuera TÉCNICO ILUMINACIÓN Eva Marcelo ESCENOGRAFÍA Nada en la nevera VESTUARIO Andrea Dueso SONIDO Esteban Ruíz COREOGRAFÍA Y CUERPO Clara Méndez Leite FOTOGRAFÍA Sergio Lardiez PRODUCCIÓN Eva Marcelo / PRODUCCIÓN EJECUTIVA Nada en la nevera.

Ophelia, se estrenó en Nave 73 -Madrid-, el 7 de mayo de 2016 dentro de la programación de  Madrid SURGE 2016, y a partir de junio está programada en Teatros Luchana -Madrid- más informaciones de días y horas aquí.

En la imagen el estupendo reparto al completo, Andrea Dueso, Laura Aparicio, Elena Martínez, Laura de la Isla, Julio César Santos. Foto Sergio Lardiez

En la imagen el estupendo reparto al completo, Andrea Dueso, Laura Aparicio, Elena Martínez, Laura de la Isla, y Julio César Santos. Foto Sergio Lardiez

 

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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