Nacho Muppet analiza El último Elvis

Nacho Muppet analiza El último Elvis

“Aunque nacido de peluche, soy hermano gemelo de un humano aunque ninguno de los dos ha tenido nunca claro donde acaba el Muppet y empieza el hombre… Me encanta el cine en 3D, las películas en las que las actrices enseñan las tetas sin motivo y los musicales de Broadway (especialmente Avenue Q) Odio el doblaje, los anuncios y la gente que consulta su teléfono mientras habla contigo. Tengo una novia muppet como yo pero con dos coletas. Y mi sueño es hacerme viral. ¿Me ayudas?”

Nuestro crítico de peluche se detiene a analizar una de esas películas pequeñas que no suelen abundan en nuestras carteleras. Se trata de El último Elvis, una coproducción de Estados Unidos y Argentina dirigida por Armando Bo, que ya participara en el último festival de San Sebastián y de cuyo visionado nuestro crítico ha salido bastante satisfecho.

El último Elvis (2012) está dirigida por  Armando Bo, escrita por él mismo y Nicolás Giacobone y protagonizada por John McInerny. La cinta nos presenta a Carlos Gutiérrez (Elvis), un obrero separado que tiene una pequeña hija llamada Lisa Marie a la que no ve a menudo, vive como si fuese la reencarnación de Elvis Presley e incluso actúa imitándolo, pero al aproximarse a la edad en que murió su ídolo siente que su futuro se encuentra vacío. Justo cuando Carlos renuncia a su trabajo para hacer un gran cambio en su vida, debe hacerse cargo del cuidado de su pequeña hija, lo que le obliga a volver a trabajar, a pasar tiempo con ella y así conocerla, pero, arrastrándola en su cotidiana lógica de una vida armada como perpetuo homenaje a Presley.

Autor

Nacho Muppet
Moratalaz (1968). Tras una infancia en la que intenta conocer el porqué todo el mundo le ve distinto, llega a la adolescencia y coincide con Jim Henson en el madrileño cine Albéniz durante la presentación de Cristal Oscuro, en la edición de 1983 del Imagfic (Festival de cine imaginario). El creador de los “Teleñecos” al verle exclama: “So, you´re here” y se lo lleva a sus oficinas de Nueva York donde se convierte en el “Personal Assistence” de Fozzy, llegando a colar algún chiste en los monólogos cómicos del oso. Mantiene en ese tiempo una buena amistad con Kermit que se deteriora cuando es descubierto en unos baños del “Limelight” en compañía de la cerdita Peggy. Obligado a volver a España comienza a ayudar a su hermano gemelo, Nacho Cabana, en numerosos guiones de series de televisión hasta que decide probar suerte en lo que siempre fue su vocación: la crítica de cine, campo en donde triunfa actualmente gracias a sus ácidos comentarios on line. Su sueño es hacerse viral.

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