Nacha Pop – Madrid, 23 – Abril – 1979

Nacha Pop – Madrid, 23  – Abril – 1979

De las distintas fuentes de las que suelen beber los bootlegs una de las que mejor calidad de sonido garantizan son las tomadas de conciertos emitidos por las emisoras de radio. En España, sin duda, es Radio 3 la que dispone de un archivo más completo e interesante con material de todos los artistas nacionales y gran parte de los internacionales que en los últimos 35 años han sido algo (y también los que no) dentro del panorama musical. Hoy, aprovechando que en estos días se cumple el cuarto aniversario de la muerte de Antonio Vega, echaremos mano de una grabación emitida por esta emisora y que recoge el concierto que Nacha Pop ofrecieron como teloneros de Siouxsie & The Banshees en abril de 1979.

Los orígenes del grupo hay que buscarlos en el Liceo Francés de Madrid donde estudiaban Nacho García Vega (guitarra), Carlos Brooking (bajo) y Jaime Conde (batería). Hacia 1977 en compañía de Amhed (guitarra), otro compañero, habían formado un grupo que llamaron Uhu Helicopter en el que hacían versiones de sus grupos favoritos (Led Zeppelín, Jethro Tull, James Taylor, America, Eagles, Jefferson Airplane, Grateful Dead o Neil Young). En esos primeros tiempos les benefició el gran ambiente cultural que existía en ese colegio gracias al cual pudieron dar sus primeros conciertos y se les abrió la puerta de otros lugares similares.

Un primo de Nacho, Antonio Vega, empezó a pasarse de vez en cuando por los ensayos del grupo y, a pesar de ser cuatro años mayor que ellos, tocaba la guitarra y le gustaba la música por lo que esos intereses comunes hicieron que sus caminos confluyeran. Poco a poco se fue sintiendo más a gusto con su primo pequeño y sus amigos y, lo que empezó como un entretenimiento cuando volvía de Valencia en los permisos de la mili, terminó con su incorporación definitiva cuando se instaló de nuevo en Madrid. Llegados a este punto es justo decir que, aunque Antonio era el que más talento tenía y mejor tocaba, probablemente el solo nunca habría llegado a nada. Necesitaba un lugar en el que desarrollar todo lo que llevaba dentro y eso lo encontró en el grupo de Nacho ya que, aunque sabia escribir canciones, en cuestiones organizativas (ensayos, promoción, infraestructura…) era nulo y en eso sus nuevos compañeros le superaban con creces. El, por el contrario, les aportó el grado de experiencia necesario para que una banda sea viable, aunque hay que reconocer que enseguida se punieron las pilas para alcanzar un nivel como instrumentistas más que aceptable. Todo esto provocó el cambio del nombre del grupo que desde entonces pasó a llamarse Nacha Pop.

Pero la importancia del Liceo Francés en el nacimiento de Nacha Pop no se limita a que sus miembros estudiaran en sus aulas y ese círculo habría que ampliarlo a otros personajes (amigos de sus hermanos mayores) que, llegado el momento, les dieron ese empujoncito hacia arriba que luego ellos supieron aprovechar. Rafael Abitbol, Gonzalo Garrido y sobre todo Mario Armero se dedicaron a pinchar en Onda 2 sus primeras maquetas que pudieron grabar gracias a los contactos que los García Vega tenían en Polydor. Todos los sábados Nacho, su hermano mayor y otros amigos de éste se pasaban por las oficinas de la discográfica a escuchar los discos que recibían del extranjero y daban su opinión acerca de cuales pensaban que podrían tener éxito si se editaban en España. Gracias a ese contacto pudieron grabar de una forma bastante aseadita cuatro temas en los estudios de la compañía en los tiempos muertos en que no lo hacían sus primeros espadas y a principios de 1979 comenzaron a sonar en las ondas junto a las de otros grupos nuevos de la capital.

“Una imagen de profesionalidad les situó en la línea de salida muy por encima del resto de los grupos de su generación que, en general, no le daban tanta importancia y que hizo que ninguno de ellos llegara a sonar nunca en directo como lo hacían Nacha Pop (hay quien cree que de ahí vienen parte de los celos que generaban en determinados sectores de la movida).”

Otro elemento fundamental, que no hay que pasar por alto, es que todos formaban parte de una clase media-alta lo que les había permitido, además de conocer a gente con cierta influencia, viajar a Londres para estudiar ingles y empaparse, entre otras cosas, de lo que a nivel musical estaba sucediendo allí. Su aspiración era sonar como los grupos de la new wave británica y no pararon de trabajar de forma a veces obsesiva en el local de ensayo hasta lograrlo. Gracias a eso consiguieron en el mundillo una imagen de profesionalidad que les situó en la línea de salida muy por encima del resto de los grupos de su generación que, en general, no le daban tanta importancia y que hizo que ninguno de ellos llegara a sonar nunca en directo como lo hacían Nacha Pop (hay quien cree que de ahí vienen parte de los celos que generaban en determinados sectores de la movida).

Ese hecho, unido al buen rollo del grupo con Polydor (al fin y al cabo allí habían grabado sus maquetas y estaban a punto de ficharles), hizo que fuesen los elegidos por la compañía como teloneros de Siouxsie & The Banshees cuando les trajeron a actuar para apoyar su lanzamiento en nuestro país. No era su primer concierto (habían tocado en colegios mayores, facultades y también en el Teatro Martín) pero si el estreno ante un gran aforo (unas 2000 personas) y sobre todo una importante prueba de fuego ya que iban a jugar en un terreno que se preveía hostil ante un público que no había pagado para verlos a ellos y, en el mejor de los casos, los consideraba el inevitable estorbo previo a la salida de los británicos.

“La tarde del 23 de abril de 1979 se subieron al escenario del Teatro Barceló de Madrid cuando la sala aún estaba medio vacía y lo primero que llama la atención es su sonido que, aunque iría forjándose poco a poco, en este momento era el de un grupo de punk-pop, tocando de una forma cruda, con rabia y mucha convicción.”

Los que pudieron estar allí hablan de un momento mágico e intenso y las crónicas de la época se rinden a ellos y les ponen en la cabeza de los grupos que empezaban a despuntar en Madrid. Dentro del repertorio llama la atención que Sol de Caribe ya era el tema con el que cerraban sus conciertos, el tempo más lento con el que interpretan Chica de ayer y, sobre todo, la presencia de cuatro temas que un año después quedarían fuera de su primer LP y que aún permanecen inéditas.

Pero, al margen del éxito musical, la importancia de aquella noche en la vida de Nacha Pop fue que Hispavox puso sus ojos en ellos y, tras una rápida negociación, los ficha adelantándose a Polydor que seguía sin terminar de decidirse. Desde ese momento el funcionamiento en el seno de la banda empieza a cambiar. Antonio se vuelve definitivamente en un obseso de las cuestiones técnicas y el buen sonido, y si a eso le sumamos que es el que mejor toca y que empieza a tomar las riendas compositivas, la imagen de cara al exterior es que él es el líder indiscutible. Pero lo bueno que tuvo la banda es que Nacho era el nexo de unión por un lado entre su primo y el resto de sus compañeros y por otro de todos con el exterior, por lo que la simbiosis entre ambos y esa necesidad mutua hizo que pudieran avanzar y evolucionar tan rápidamente.

En septiembre grabaron las maquetas del que sería su primer disco y desde ese momento su nueva compañía prohibió que se siguiesen emitiendo las anteriores en la radio. El 2 de noviembre protagonizaron la inauguración de la sala El Sol y, aunque unos días después tuvieron que renunciar a abrir el concierto de Elvis Costello en Barcelona por un repentino ataque de apendicitis de Jaime, su situación era inmejorable para convertirse en la gran sensación musical de la siguiente década. La salida definitiva del batería y su sustitución por Ñete se produjo cuando les llegó el momento de entrar a grabar el disco y se dieron cuenta de que las bases rítmicas eran el punto más débil de las maquetas y necesitaban a alguien más solvente para dar el salto definitivo de calidad. Lo que sucedió  partir de ese momento ya es historia, la de uno de los mejores grupos que hemos tenido, la de Nacha Pop.

Lugar: Teatro Barceló, Madrid.

Fecha: 23 – Abril – 1979.

Título del bootleg: Teatro Barceló 1979.
Listado de canciones:
01 – Presentación de la banda
02 – Gasoleo meo
03 – Día tras día
04 – Eres tan triste
05 – Mujer de cristal
06 – Chica de ayer
07 – Me va tu mama
08 – No pretendas
09 – 50 pop
10 – Sol del Caribe

Autor

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Coleccionista musical e investigador de historias y anécdotas del rock, desde el principio tuvo claro que su lugar estaba al otro lado del escenario, disfrutando de la creatividad ajena y tratando de contarlo. En la actualidad es el responsable de la sección de música de la revista Culturamas.

One comment

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    Yo estuve en ese concierto, con mis dieciséis años. Ya se conocian canciones de Nacha Pop, sobre todo La chica de ayer, y su actuación fue una bomba. Luego Siouxsee fue una decepción, salvo su gran batería.

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