Mi primera boda

Mi primera boda

Cuando aún suenan las campanas de boda de La Gran Familia Española llega a nuestras pantallas desde Argentina otra descabellada ceremonia con la que establecer similitudes sería sencillamente imposible. Estamos ante un género en sí mismo del que encontrar múltiples ejemplos, desde la comedia agridulce del film de Sánchez Arévalo hasta sus antípodas en la apocalíptica Melancolía de Lars Von Trier. Y es que una celebración presente en casi todas las familias, que obliga a todos sus miembros a reunirse bajo los efectos del estrés y las consecuencias del alcohol, acaba siendo el escenario perfecto para que se desencadenen las situaciones más dramáticas pero también las más cómicas.

En esta ocasión los felices contrayentes son Leonora y Adrián. Una joven pareja de las de hoy en día (cuando nos casamos ya pasados los 30) que ha preparado la boda perfecta: una fantástica mansión, un traje perfecto con todas las posibilidades de no quede intacto tras la ceremonia, una voluptuosa tarta de cuatro pisos… y los anillos. Contar entre tus invitados con la madre, en plan diva, o el ex de la novia, son las primeras pistas para convertir la ceremonia en una comedia de enredo de manual. Un divertimento ameno nada despreciable con el que sin duda han disfrutado en su país de origen convirtiéndola en un perfecto “blockbuster”.
Natalia Oreiro y Daniel Hendler

Natalia Oreiro y Daniel Hendler

La actriz uruguaya Natalia Oreiro rodó esta película justo tras finalizar la coproducción española Miss Tacuarembó, junto al director Martín Sastre, hace ya más de dos años. El retraso de su estreno hace que nos llegue una semana antes que El médico alemán, dirigida por Lucía Puenzo, que Natalia protagoniza junto a Àlex Brendemühl. La frescura que mostraba en el surrealista musical de Sastre, con el que repetirá nuevamente este año en la película El Ángel, se mantiene a la perfección en esta novia al borde de un ataque de nervios, capaz de transitar sin problema entre el alocado absurdo y las escenas  más intimistas. Algo que quizás no se pueda decir de su prometido, un Daniel Hendler menos capaz de dotar de naturalidad o credibilidad sus rocambolescas situaciones pese a su bagaje como actor tras protagonizar títulos tan variados como Reinas o El Abrazo partido. Algo que indudablemente rebaja el ritmo general y llega a producir por momentos cierto aburrimiento.

Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich, de Les Luthiers

Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich, de Les Luthiers

Claro está que la participación de Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich, de Les Luthiers, logran centrar la atención con sus secuencias cuando la atención comienza a evaporarse. Estos son los peculiares oficiantes de unos esponsales dobles, interpretando a un sacerdote católico y un rabino, y parte de los muchos secundarios en los que la trama busca su apoyo. Personajes brillantemente interpretados por importantes nombres del cine y la televisión argentina, pero que precisamente por no tener la misma importancia por aquí hay situaciones y gags que parecen perder esa fuerza original. Aparte de ellos, figura nuestro Imanol Arias, galán de antaño al que hoy en día nos cuesta ver sin estar unido al apellido Alcántara, que interpreta al pedante ex de la novia y cuya galantería y cierto toque dandy parecen no lograr sus objetivos. Grandes actores y buenas interpretaciones pero en papeles lejos de su altura. Incluso, y a mi pesar, de los mencionados miembros de Les Luthiers.

Imanol Arias y Daniel Hendler

Imanol Arias y Daniel Hendler, pasado y presente de la novia

Mi primera boda tiene, sin embargo, la capacidad de entretener con una sencilla historia sin pretensiones. Ayudan a ese fin las no pocas referencias a las grandes comedias de Blake Edwards o Billy Wilder, así como a títulos más recientes como Un funeral de muerte o salpimentar el metraje con ese manido pero interesante recurso de testimonios a cámara de los protagonistas. En definitiva estamos ante una comedia blanca que, ya desde sus créditos iniciales, que resumen en animación con cierto toque “naif” la vida de los futuros esposos, solo busca entretener.

 

Mi primera boda, de Ariel Winograd, se estrena en España el 4 de octubre de 2013

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *