MATADERO 36/39, de Ramón Paso.

MATADERO 36/39, de Ramón Paso.

“La guerra es nefanda, porque hace más hombres malos que los que mata”

Emmanuel Kant 

“Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia; es la injusticia del hombre hacia la mujer”

Mahatma Gandhi

Si inicio con dos citas es porque Matadero 36/39 centra su objetivo en la guerra y la mujer por partes iguales. La obra es un  drama sobre las mujeres en la Guerra Civil Española. Un resumen contundente que encierra muchas cuestiones para seguir reflexionando.

Es interesante la visión femenina en los temas que trata Ramón Paso. En Matadero 36/39 la mujer es la gran olvidada del conflicto que asolo a España y la que, dada su condición socio económica y cultural, más sufre las consecuencias devastadoras de la Guerra Civil. De ahí  su recuerdo en la memoria histórica. Por eso su homenaje.

Pensemos  simplemente en un dato: Las mujeres en España no podían votar hasta que se aprobó la ley en 1931, siendo la primera vez que pueden ejercer su derecho en noviembre de 1933,  apenas tres años antes de que estalle la guerra civil. El rol principal de la mujer se desempeñaba en las líneas de la sumisión. Las mujeres de cualquier ideología estaban aplastadas bajo las normas de una sociedad que no las integraba más allá de las labores del hogar, maternidad y alguna migajas profesionales.

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Detalle del Cartel de Matadero 36/38 diseñado por Pablo Paso.

Al estallar la guerra, los dos bandos también se hacen patentes en lo femenino: mientras las mujeres del bando franquista siguen afianzando su papel otorgado hace siglos como defensoras de la sociedad patriarcal, las mujeres del bando republicano encuentran un nicho para ser activas en la vida socio-política del país.Pero tengamos en cuenta que muchos hombres y mujeres, sin tener clara opinión política, ni estar posicionados, fueron arrastrados a un lugar o a otro. Los daños colaterales de cualquier barbarie.

El autor y el director centra su drama en las mujeres del bando republicano dando tres momentos escenográficos: un centro de detención, un manicomio y un monte fronterizo.

La obra arranca con los citados daños colaterales: bultos sobre mantas descubren a mujeres retenidas por la condición de ser las compañeras de hombres de ideología contraria al régimen. Mujeres sin comida, violadas en grupo, muertas de frio, viviendo la incertidumbre de ser juguetes en manos de sus prisioneros. El privilegio de una que solo es violada por uno de sus carceleros. Entre ellas aparece un hombre. La desesperación de un hombre que prefiere morir a vivir en esas condiciones.

Después mujeres en un manicomio. Otra  forma de tortura, porque el comunismo es contagioso:  “lo dice Vallejo Nájera y López Ibor” argumenta una de la recluidas. En la tercera escena, mujeres milicianas huyendo a través de lo Pirineos. Llevan la carga extra de un prisionero.

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Inés Kerzán y Ana Azorín En Matadero 36/39 de Ramón Paso

Ramón Paso posiciona siempre a sus personajes en lucha, en conflicto entre ellos derivado del conflicto que sucede fuera de escena. En las dos primeras puestas en escena,  la pelea con lo externo es desigual y las mujeres son claramente víctimas, ya que el poder lo ejercen los ganadores, carceleros absolutos;  pero en la tercera el poder es ejercido desde otro punto de vista que hace que la reflexión nos lleve de nuevo al papel femenino, a la mujer valiente justiciera pero madre racional.

Las actrices que dirige Ramón Paso triplican o duplican personajes. Sobre Ana Azorín e Inés Kerzan recae un peso de arcos dramáticos y de personajes que sostienen con ductilidad y eficacia ya que son las que dan vida a tres mujeres con las personalidades más dispares. También destacar el trabajo de Aida Muñoz en la mujer con mendrugo de pan y la no-loca orgullosa, y la dulzura aniñada contrapuesta a la barbarie que confiere Andrea Arranz a este bodegón de mujeres vapuleadas. A Álvaro Ramos  le toca hacer el papel del carcelero fascista, y luego de suplicante que se vuelve a convertir en verdugo. El actor tiene un desarrollo eficaz de sus intenciones.   La intervención de Andrés Barahona es muy breve, sirve para demostrar que algunos preferían estar muerto que seguir aguantando la sinrazón.

Matadero 36/39 es ante todo un documento teatral para la memoria histórica. Ese toque de atención,que nos deben dar de vez en cuando, para que no se borre del todo lo que no queremos que se repita.

  

Titulo: Matadero 36/39 / Dirección y Texto: Ramón Paso / Actuación: Andrea Arranz, Ana Azorín, Andrés Barahona, Inés Kerzán, Aída Muñoz, Álvaro Ramos/ Producción: PasoAzorín Teatro/ Ayudante de dirección: Blanca Azorín

 

La Nao 8 Teatro  C/Nao, 8    Metro Callao

Domingo a las 19:00 h

 

Autor

Coral Igualador Poveda
Desde que me recuerdo me han gustado los actos de narración: teatro, literatura, cine... Me apasiona la narración, la psicología y la comunicación y por eso de los caminos no rectos, pero que conducen a lo mismo, acabe estudiando logopedia. He tenido la oportunidad de formarme y trabajar como consultora de comunicación, voz, teatro creatividad y desarrollo personal para diversas entidades y personas. También escribo guiones, obras de teatro, dirijo y actuó. Otra oportunidad que me ha brindado la vida es la de escribir sobre el teatro que se sigue vivo, eternamente vivo, y poder difundirlo.

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