Mario Levi nos presenta Estambul era un cuento

Mario Levi nos presenta Estambul era un cuento

La editorial Galaxia Gutenberg acaba de traducir y publicar la obra del escritor turco sefardí Mario Levi, Estambul era un cuento. Una obra que ha sido un éxito en los quince países en los que se ha publicado hasta ahora. La novela es una sugerente y exótica narración de pequeños e hilvanados relatos que construyen la historia de una saga, de una familia descendiente de los judíos españoles establecidos desde el siglo XV en Estambul. Un intento de conservar la memoria, de sentir un universo cultural que se ve amenazado por la uniformidad y la mediocridad que vaticina el siglo XXI.

Galaxia Gutenberg nos cita esta vez en las flamantes instalaciones de la Casa del Lector de Madrid en donde Joan Tarrida, director de la editorial, y Mercedes Monmany, crítica literaria de la revista cultural de ABC, nos presentan a Mario Levi quien, con un discurso en español plagado de fonemas que pronunciaba la mismísima Celestina, nos empieza a convencer de que Estambul era un cuento.

Joan Tarrida:

Todos los libros tienen una historia detrás y la de éste, es verdaderamente larga. Hace años, en unas vacaciones, cayó en mis manos un ejemplar de esta novela en francés y me decidí a leerlo. Lo acabé durante esos días y quedé absolutamente fascinado porque es un libro de los que ya no se escriben. Es una novela con voluntad absoluta de hacer gran literatura, de plantear grandes temas que conforman la existencia humana y que te hacen reflexionar.

Mercedes Monmany:

Yo recomiendo Estambul era un cuento porque es el fresco de una saga familiar, la familia de los Ventura, que a lo largo de tres generaciones se va extendiendo a través de varios personajes. Son cuarenta y siete historias entresacadas del mundo de los sueños, de cosas que no se saben con certeza si sucedieron o no. De las mentiras con las que se adornan determinadas cosas, de historias de amor que se cumplieron y de otras que se quedaron pendientes. Es un cajón de sastre, una narración orientada a lo Sherezade que no para de fluir, que no para de contarse, y es un encuentro muy preciso entre la cultura sefardí y la española de la actualidad, algo estremecedor para un español de hoy en día.

Torre de la Doncella o de Leandro en el Bósforo frente a Estambul

Algunas comunidades lingüísticas no son conscientes de la riqueza de su cultura hasta que no ven escrita toda la tradición oral que vienen arrastrando desde hace siglos. El caso del ladino es uno de los ejemplos más representativos de este hecho.

Lo que ocurre con la literatura en ladino es que no tenemos muchas cosas en los últimos setenta u ochenta años. Tampoco éramos conscientes de haber tenido buenas novelas y cuentos en esas décadas porque era difícil leerlos (están escritos en caracteres de una lengua emparentada con el hebreo). Pero la memoria ha sido transmitida y eso es lo realmente importante. Yo crecí con los cuentos (narraciones orales) que me contaba mi abuela en español sefardí, en ladino; y todas esas historias han conformado mi universo cultural. No era consciente de esto cuando era pequeño, pero eso era educación, no solamente literaria sino filosófica.

Mercedes:

Lo particular de este libro, brillantemente escrito en el estilo literario del señor Levi, es su magnífico estilo poético tan cuidado, con una adjetivación tan precisa, con esa variación de metáforas…

No es una narración cronológica de esas de fechas y de batallas o personajes políticos. Son cartas que se intercambiaban los familiares en la época en la que se valoraba el género epistolar. La gente que se trasladaba a otros lados enviaban cartas con relatos en los que se mezclaba sucesos más o menos importantes con pequeños cotilleos, esos comentarios cercanos al mundo de los afectos o de las pequeñas enemistades… Eso es lo que se encuentra aquí, en este libro, una conversación que no cesa, como en las reuniones familiares del Sabat en las que los temas se van encadenando unos con otros.

Mario Levi no está de acuerdo con la creencia de que toda novela tiene mucho de autobiográfica. Para él, el principal ingrediente de toda obra literaria tiene más que ver con la memoria y las sensaciones que se van transmitiendo de generación en generación.

Mario Levi:

Estambul era un cuento no es mi primera novela. Se suele decir que las primeras obras de un autor son casi siempre autobiográficas, pero yo no estoy muy de acuerdo. Pienso que no todos los personajes son reales. Cuando me senté a escribirla me di cuenta de que de algunos personajes sólo guardaba ciertas imágenes y algunas sensaciones. Tenía recuerdos sobre él, pero pocos detalles, por lo tanto tuve que imaginar. Jorge Luis Borges decía en uno de sus cuentos:

Todo lo que he contado en este cuento puede ser totalmente inventado; pero de lo que podéis estar seguros es de que el sentimiento era real

Ése es el sentido de mi literatura.

La crítica francesa le ha comparado con uno de los grandes de la literatura gala, pero él le quita hierro y dirige su discurso hacia su idea esencial de lo que tiene que ser literatura, la literatura de verdad.

Cuando se publicó esta novela en Francia, compararon mi estilo con el de Marcel Proust. Compararme con Proust es un honor; pero voy a compartir un secreto: No he leído apenas libros del gran novelista francés. Pero lo verdaderamente importante, y en esto Proust coincide conmigo, es en la importancia de la memoria; porque la literatura tiene también la misión de que no olvidemos las cosas que pasaron. Tenemos la obligación de transmitir eso a las generaciones siguientes.

Concluyo diciendo que en este siglo necesitamos la literatura mucho más de lo que la necesitábamos en el siglo XX. El siglo XXI ha llegado con una gran enfermedad que es la uniformidad y la mediocridad. Por eso necesitamos la literatura y las profundidades humanas, para decir NO, solamente para eso.

Y se despide de nosotros con un sencillo, pero emotivo mensaje en la lengua de sus mayores… y de los nuestros. Unas palabras en ladino que suenan así:

No se si van a entendér lo ke favlo, mi abuela me dezía: tienes ke favlar el espanyol porke el espanyol es la lingua de los antikos, i es nuestra lingua

Lo mejor de todo es que lo entendimos perfectamente y salimos de La Casa de Lector con la grata sensación de compartir una lengua milenaria y rica.

Mario Levi, autor de Estambul era un cuento

Autor

Jaime Pacios
Nací en Madrid, pertenezco a un ámbito en el que la cultura ha colmado por sí misma muchos de nuestros anhelos y nuestra forma de sentir la vida. La literatura, la pintura, el teatro, la arquitectura, el cine, la música… el ARTE en general, son términos muy ligados a mí. Estudié filología hispánica en la Universidad Complutense aunque los avatares de la vida me empujaron por el mundo de la comunicación. He tenido la suerte de trabajar en algunos de los medios más importantes de España y, aunque no soy experto en nada, me complace ser aprendiz de todo.

3 comments

  • Avatar

    Que buena pinta tiene¡, entre el comentario tan estupendo y lo bonita que es la ciudad , y lo interesante que está el libro, pues lo tenemos todo. Muchas gracias¡¡

    Contestar
    • Avatar

      Que va, siempre gracias a vosotros, esta mañana he salido temprano y me he comprado el libro, esta noche empezaré a leerlo. Un saludo

      Contestar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *