Los peligros de Wagner

Los peligros de Wagner

Fotografía de portada ©  Luis M. Lafuente

Hicieron enjambre en el jardín a principios de julio, en la rama más alta del manzano. No nos importó porque no parecían peligrosas.

Una noche una se coló por la ventana entornada, quizá atraída por la luz. Revoloteó por la habitación, dejando tras de sí una estela de polvillo dorado que se desvanecía antes de tocar el suelo. Después de hacer unas piruetas vanidosas frente al espejo, posó su grácil figurita de bailarina sobre el botón de play del compacto, que comenzó a derramar por los altavoces la “Cabalgata de las Valkirias” a un volumen considerable. Eso debió de asustarla, porque salió volando atolondradamente en dirección contraria, con tan mala fortuna que aterrizó encima de la bombilla halógena y cayó fulminada.

Se nos saltaban las lágrimas cuando la depositamos con cuidado en el alféizar. Por respeto no miramos cuando el cortejo fúnebre la retiró en volandas, aunque no pudimos evitar oír la salmodia que, en aquellas diminutas vocecillas, sonaba como un coro de mosquitos bien afinado. Desde entonces intentamos mantener la ventana cerrada pero, por si acaso, hemos decidido prescindir de Wagner.

 

 

Autor

Ana Fúster
Nací en Cartagena, donde trabajo como profesora de inglés en la enseñanza pública. La escritura me aporta aprendizaje, pulveriza la rutina, me permite asomarme a otros mundos y me ha traído amistades, así que no me imagino sin ella. Algunos de mis textos han sido ganadores o finalistas en certámenes de microrrelatos como Esta Noche Te Cuento, La Microbiblioteca, El Secreter o el Encuentro Literario de Autores en Cartagena, y han aparecido en varias antologías y revistas. También colaboro en la sección “Inglés para cinéfilos” de la Revista Salitre de Alicante, donde una vez al mes me dejan sumergirme en mi otra gran pasión, el cine.

2 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *