Les doy un año, de Dan Mazer

Les doy un año, de Dan Mazer

La nueva película de Dan Mazer, guionista asociado a la figura de Sacha Baron Cohen (de él son los libretos de Ali G, Borat y Brüno) no será la comedia del año, ni mucho menos, pero si hay algo que se le debe agradecer a “Les doy un año”, es la total falta de pretensiones y su cumplimiento a la perfección como mero entretenimiento, a caballo entre el humor grueso de los Farrelly de finales de los 90 y los toques del manual de la comedia british.

Nat (Rose Byrne) y Josh (Rafe Spall) acaban de conocerse, se han enamorado perdidamente y se han casado en tan sólo siete meses. Locura de amor que dirían algunos. Inmadurez que dirían otros. Quienes les rodean apuestan a que, de llegar a cumplir un año de matrimonio, conseguirán serán felices. La convivencia en pareja, las diferencias personales y la implicación de terceras personas, hará que ambos se replanteen si en realidad están con quien de verdad quieren o si, por contra, están cometiendo el peor error de sus vidas.

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“Les doy un año”, de Dan Mazer

El inglés Spall, perfecto en el papel de recién casado viviendo entre la delgada línea que separa el fracaso laboral con el éxito mediocre, y la australiana Byrne, correcta como personaje rancio y un tanto odioso (¿interpretación o reflejo de su personalidad?), se ven eclipsados por un plantel de secundarios que, más allá de las torpeza del protagonista, logran equilibrar la balanza hacia la comedia burra: una exnovia perfecta perteneciente a una ONG (Anna Faris), el amigo tan raruno como sincero que nadie soporta (ma-ra-vi-llo-so Stephen Merchant), una asesora matrimonial incapaz de gestionar el control de su ira (Olivia Colman), y la familia política, representada en aquél matrimonio que se odia más que se ama (geniales Minnie Driver y Jason Fleming) y que forma parte de las familias de todo el mundo, porque seamos claros: parte de la genialidad del film de Mazer es el contar de forma natural con todos los personajes estereotipados que en la vida real aletean entorno a cualquier matrimonio de clase media, con guaperas seductor incluido (El Mentalista Simon Baker).

La sarta de gags acertadamente insertados (para gloria del espectador) y un humor corrosivo que en ocasiones traspasa los límites de lo “políticamente correcto”, hacen de Les doy un año un buen ejemplo de entretenimiento alejado de los preceptos y cursiladas del cine romántico, con el que quien esto escribe soltó varias carcajadas, pudiendo decir que, sin estar ante la comedia del año, sí podemos hablar de “la película antirromántica del año”.

Les doy un año“, de Dan Mazer, se estrena en España el 12 de septiembre de 2014

 

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