L’EMPERADRIU DEL PARAL·LEL de LLuisa Cunillé-

L’EMPERADRIU DEL PARAL·LEL de LLuisa Cunillé-

Por NACHO CABANA

Pasear hoy por el Paralelo barcelonés es hacerlo por una avenida más funcional que melancólica, con algunos tramos donde los escasos destellos que quedaban de su bohemia histórica han sido apagados en el último año y medio por la maldita pandemia. Quizás únicamente en el eje donde coinciden las ruinas del Arnau, el resucitado teatro Apolo, la superviviente sala Barts, la latente discoteca Apolo, la setentera Bagdad y el incombustible Rincón del artista puede hacerse el caminante una ligerísima idea de lo que fue esta calle cuando el anarquismo jugaba con el advenimiento de la Segunda República. 

Con el recuerdo de los personajes reales que llenaban los teatros y cafés de la época construye LLuisa Cunillé su último texto teatral, se diría que diseñado especialmente para que Xavier Albertí, que ha dirigido el TNC durante los últimos 8 años, se despida de este con la época y el mundo que tanto ama. 

La Emperadriu del Paral·lel comienza en el bar La tranquilidad a donde van llegando poco a poco diversos habitantes de la noche más o menos libertaria barcelolina para comentar y llorar la muerte de Palmira Picard, la máxima (e inventada) estrella de la calle que llegó a albergar el mayor número de locales de ocio de Europa. Un primer acto íntimo, donde la autora aúna el discurso y la personalidad de sus criaturas para que Albertí las mueva y dirija alternando lo lúdico con lo nostálgico. 

Parece en este inicio que el musical de pequeño formato, cuplés a varias voces con acompañamiento de piano, va a ser el que domine la función pero o será así. En el segundo acto, el telón se levanta hasta el techo mostrando el poderío económico y artístico del TNC. Nada menos que cuatro alturas con una escalera a cada lado para reproducir el edificio donde se vela el cadáver de la Emperatriz del Paralelo y donde multiplicar los personajes y sus cruces. Seguirá habiendo canciones pero ahora predomina la proyección de la historia sobre nuestro presente anunciada en el magnífico prólogo con la luz de un proyector de cine apuntando al patio de butacas. 

De esta manera se desarrolla la función, ganando en coralidad y dando a todos y cada uno de sus actores (casi todos encarnan a varios personajes) su momento de lucimiento. Empezando por Silvia Marsó, que nos ofrece una Clara Cisteró excelente tanto en lo dramático como en lo vocal y demostrando una vez más que existen pocas actrices de su generación tan capaces de destacar en ambas disciplinas teatrales. A su lado, Pere Arquillué asume su función de hilo conductor camuflándose bajo una funcional caracterización y repartiendo juego entre sus compañeros sin que se note. 

En el amplio reparto, sobresalen Chantal Aimé en un triple personaje, Alejandro Bordanove (cuadriplicándose) o Oriol Genís que hace también triplete. Roberto G. Alonso, por su parte, cae ligeramente en la parodia cuando encarna a Valle Inclán mostrándose más comedido en sus otros tres roles. 

Ya hemos mencionado más arriba la espectacular escenografía de Lluc Castells que pone a los actores en dificultades para proyectar la voz a toda la platea cuando la acción se sitúa en los niveles más altos. Castells es también el figurinista de la obra junto a Marian García, ambos homenajeando a María Araujo, fallecida en marzo del año pasado y a quien sus responsables dedican esta Emperadriu del Paral·lel. 

Una obra que quizás haga depender en exceso su disfrute del conocimiento que pueda tener el espectador del tiempo y universo que recrea pero que incita, sin duda, a conocer más de estos y a pasear por el Paralelo de una manera diferente. 

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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