Julio De La Rosa: Un animal teórico

Julio De La Rosa: Un animal teórico

El Café Moderno, en la Plaza de las Comendadoras, es un lugar de referencia entre la fauna más posicionada del encuadre de Conde Duque y Malasaña; el ambiente es agradable, renovado y familiar a esta primera hora de la tarde, con niños liberados corriendo de un lado a otro, “abuelos esclavos” encantados de serlo, algún que otro sudaca pimplando también en familia, perros, Andrea Silván, que hoy se encarga de las fotos, y el menda. Esperamos a Julio De La Rosa sentados en la terraza con miradas cómplices y expectantes. 17.40, por aquí llega. Pide un pacharán para él y otra cerveza para mí y comenzamos…

DelRoto: Estaba viendo aquí a los cachorros e inevitablemente se me viene a la cabeza que las relaciones amorosas a los cinco años también son jodidas, hay hostias de las buenas…

Julio: Los adultos no se pegan, se envían misiles, los niños sí que se pegan cuerpo a cuerpo…

DelRoto: Más sinceros.

Julio: Sin ningún pudor.

DelRoto: ¡Qué recuerdos! Las subidas de faldas, los correspondientes manotazos…

Julio: Subidas de faldas se hacen a todas las edades.

DelRoto: Yo ya pasé mi peor etapa en ese sentido.

Julio : No se puede ir por el mundo levantando faldas, ¿lo sabes no?

DelRoto: Me costó aprenderlo…, Madrid, las guiris…

Julio: Pero somos animales racionales, además de animales somos racionales, ¿no?

DelRoto: Racionales en determinadas situaciones, para escribir canciones o tratados de paz supongo que sí, luego ya trasciende a lo animal, escrito todo queda muy bien.

Julio: Yo creo que escribiendo canciones somos animales precisamente más que racionales, luego terminándolas, cerrándolas, si que somos más racionales, tenemos que convertirnos más en humanos, pero haciéndolas, así de entrada, es bastante animal…

DelRoto: Sí, yo a lo que me refiero es que al escribirlo o plasmarlo, hay una sintaxis, una intencionalidad más racional. Quiero hablar de algo, o simplemente quiero hacer algo y transporto ese pensamiento en un acto, de una manera o de otra, pero de forma racional. Hay canciones más caóticas o más abstractas, o cómo quieras llamarlo, pero tampoco creo que sea animal o racional, creo que es otra dimensión que tiene el humano respecto al arte, su manera de comprenderlo y ejecutarlo…, sí lo haces con más pasión que razón, pero no creo que sea algo animal, el instinto entra en juego pero creo que de forma distinta…

Julio: ¿Estás grabando ya?

DelRoto: Por supuesto.

Julio: ¿Ha empezado ya la entrevista?

DelRoto: ¿No crees que las tías son demasiado felinas? Ciertos roles llevados al extremo he de decir que me atraen pero a la vez me molestan…

Julio: ¿Y nosotros qué somos?

DelRoto: Perros, de toda la vida. Aunque ya sabes lo que se dice, que todos tenemos una parte femenina y otra masculina, así que supongo que también tendremos una parte gata y otra perra, las proporciones están allí. Yo creo que mi parte femenina la tengo bastante desarrollada, de hecho soy Flor en el Horóscopo Azteca, entre colegas es un poco putada…

Julio: Yo no sé cual soy.

DelRoto: ¿Qué día naciste?

Julio: 18 de Agosto.

DelRoto: Jaguar, como mi amigo Gonzalo.

Julio: Felino, como en el Occidental, que soy Leo…, ¿Tú qué eres?

DelRoto: Géminis..

Julio: Eres muchas cosas…

Julio De La Rosa, foto de Andrea Silván

DelRoto: Pues es un puto coñazo, si te digo la verdad, esa contradicción siempre presente no es fácil de llevar… Y tú, ¿cómo vas? ¿contento?

Julio: Sí, satisfecho. Tenía muchas cosas en el horno y han salido todas… ¿La felicidad? Como decían en “Mamá cumple cien años” es otra cosa, la felicidad es una mosca que se te posa…

DelRoto: La satisfacción puede hacer de esa mosca una mosca menos cojonera…

Julio: Haces que vaya y venga…

DelRoto: Hay un contraste marcado entre lo vitalista que eres con el verbo y luego aquí en persona, aunque supongo que serán estos horarios de sobremesa claro…

Julio: No, no soy así, soy de muchas maneras…

DelRoto: Lógico. Yo tiendo más a lo bipolar.

Julio: Mis trastornos no creo que lleguen a tanto, tengo un poco de todo pero no soy tan extremista.

DelRoto: Es la condición humana y el crecimiento personal, no puedes quedarte en un sólo puerto, sería un coñazo, hay tantos burdeles por ahí…

Julio: Solos en puertos estamos, la gente pasa, luego tú decides si sentarte en un banco con ellos o no…, a veces lo decides, a veces te toca, a veces te obligan. Solos estamos y solos moriremos, no pasa nada, hay que estar bien acompañado por el camino.

DelRoto: Ahí está la decisión de pararte o no pararte con cierta gente.

Julio: Todos juzgamos a los demás de cara a relacionarnos con ellos, si queremos compartir con esas personal algo o no…

DelRoto: Si hay un prejuicio más a lo que supone una relación que pueda durar, por lo menos en mi caso muchas noches me junto con gente sin hacer ningún tipo de juicio previo. De primeras, si es un tío o una tía con el que se pueda charlar, que sea agradable y no vaya de chulo o agresivo. Sí que me gusta juntarme con cualquiera, luego a la hora de elegir si mantener o no es cuando decides…

Julio: Hay ciertas uniones que salen solas, si el feedback que tienes con esa persona es positivo seguramente tendrás más posibilidades de que esa relación se mantenga en el tiempo a no ser que enarboles una relación sadomasoquista y acabes haciendo cosas que no te gusten _ (tímida risa)_. Hay gente para todo.

DelRoto: La peña se raja y se autolesiona por lo visto para sentirse viva…

Julio: Las ideas de autolisis, ese es otro tema _(tímida risa)_. Está claro que todos tenemos nuestras taras encima y que cada uno lidiamos cómo podemos con ellas, el tema está en que lo sepamos, y si queremos, mejorar como personas. Ahora la gente pasa, “yo soy así y ya está, es lo que hay…”

DelRoto: El inmovilismo. A mí me jode mucho la gente categórica: “Esto es así, de aquí no me muevo ni me moverá nadie…”

Julio: Así está el mundo.

“Hay mucha gente que escribe pero no lo saca del cajón porque tiene miedo al objeto, al juicio que van a hacer sobre ese objeto, eso puede causar dolor…”

DelRoto: Joder tronco, tenemos la capacidad de palabra, de comprensión, que creo que es de lo más preciado que podemos tener, si no ¿a dónde vamos? Es como en un local de ensayo o en una Jam, el tío que se pasa toda la sesión haciéndose pajas…

Julio: ¿Eres músico?

DelRoto: Algo parecido, también le doy…, y es eso, el ombligo, la masturbación llevados a los terrenos relacionales yo por lo menos no la comparto…

Julio: Hacer el amor es mucho más bonito que masturbarse…

DelRoto: Dentro de las relaciones sexuales o el follar tiene que haber tiempo para todo y para todos, hay momentos de espera, momentos de acción…

Julio: ¿Tú eres un ligón no? Un “man fatal”

DelRoto: Bueno…, en los meses de primavera y verano sí, luego me vengo abajo macho…

Julio: Y qué buscas ¿sexo o amor?

DelRoto: Amigas sobretodo…

Julio: ¿Te engañas a ti mismo además? Amigas…, venga hombre….

DelRoto: ¿No cuadra?

Julio: Claro que cuadra…

DelRoto: Estar rodeado de mujeres a mí me parece algo maravilloso…

Julio: Yo me conformo con una.

DelRoto: ¿Mujer o amiga?

Julio: Mujer

DelRoto: Coincido, pero aparte habrá que tener amigas. Hablábamos de la importancia de una buena charla, olvidemos los géneros. Compartir…, e incluso más a la hora de hacer música; si no hay esa atmósfera…

Julio: Yo no creo en el arte sin receptor vaya…, creo que cuando creas algo estás pensando en el receptor, eres consciente de que va a haber un receptor ahí. Eso que dicen algunos que se crea para uno mismo yo lo considero mentira…, claro que creas para satisfacerte primero a ti mismo, pero también al otro, el otro puede acabar siendo tu reflejo en un espejo pero está claro que quieres satisfacer a ese otro.

DelRoto: Existe ese doble juego siempre…

Julio De La Rosa, foto de Andrea Silván

Julio: Obviamente nace de una necesidad, pero sabes que esa obra se va a convertir en un objeto, en el momento en que se convierta en un objeto sabes que va a estar a juicio de los demás, de ti mismo y de cualquiera que se asome, entonces tienes consciencia de que eso que estás haciendo es un objeto. Hay mucha gente que escribe pero no lo saca del cajón porque tiene miedo al objeto, al juico que van a hacer sobre ese objeto, eso puede causar dolor…

DelRoto: Ahí entramos en un autoconcepto bastante jodido, de no creer mucho en su movida…

Julio: Yo es lo que le digo a mucha gente que viene, que tiene este tipo de miedos y me los comenta: “Oye, y tu cómo haces para…” Pues con un poco de desvergüenza joder, ¿qué lo tienes muy subido, qué te crees un genio y piensas que no puede salir otra cosa que no sea una suprema obra de arte? No, somos lo que somos, estamos dando un punto de vista, repártelo…

“Con el tiempo me he dado cuenta de que la escuela te convierte en un gran intérprete, pero te anula la creatividad, […] Déjame hacer las cosas a mi manera y yo te aseguro que no me voy a convertir en lo peor que esperas de mí. Corresponderé cumpliendo mis responsabilidades.”

DelRoto: Yo también te diré que lo supremo, aparte que sea un término bastante grandilocuente e igual poco acertado…, sí que hay que tener una mira, no hacia lo supremo, pero si hacia la calidad dentro de cualquier género…

Julio: Por supuesto, pero eso es otro tema…, yo procuro cada vez tener menos piedad con lo que hago precisamente por eso, si algo no me satisface plenamente va a la basura. En otros momentos de mi vida no lo he hecho… Ahora lo tiro a la basura y en tres días hago otra cosa. No tener piedad con uno mismo y tener constancia, no hay mucho más genio.

DelRoto: Yo siempre estoy metido mucho más en mi última obra, es lo que me reactiva la esencia. A veces toco canciones que, personalmente me jode pero es así, que siento que me aburren y claro, creo que esa sensación se transporta al público, y eso no puede ser…

Julio: Yo cuando sucede eso, esa canción no la interpreto.

DelRoto: Sí, pero si esa sensación te invade a mitad de canción es una putada, ya tienes que tirar, ya la has cagao…

Julio: La has cagao porque te has dejao, te has dejao llevar por la desidia o porque te has puesto a pensar en la lista de la compra. Si empiezas tienes que terminar.

DelRoto: Ya, con la fuerza que merece.

Julio: Creyéndolo. Al fin y al cabo ¿cuál es el verbo de ese acto? Interpretar. Interpretar una canción ¿qué es? actuarla y ¿actuarla qué es? sentir algo que es mentira…

DelRoto: Pero tampoco somos actores.

Julio: ¿Cómo que no?

DelRoto: Hay un punto de conexión pero no somos actores, somos otra cosa.

Julio: No eres actor porque no sales en una película, pero tienes el punto en común con los actores que es interpretar. ¿Qué hacen los actores? Interpretar. ¿Tú qué haces al subir a tocar una canción a un escenario? Interpretarla.

DelRoto: Pero el papel que estás interpretando lo has escrito tú, eres tú.

Julio: Pues compárate entonces con Woody Allen en vez de con Brad Pitt si quieres, pero es lo mismo…

DelRoto: Espero no casarme con mi hija.

Julio: Yo también.

DelRoto: A ver si me explico, es algo tan intrínseco que es imposible compararlo a lo que hace un actor.

Julio: ¿Por qué es imposible compararlo? Te lo acabo de explicar ¿No lo has captado?

DelRoto: No digamos imposible…, pero ¿cómo se llama esto americano que es una escuela? No sé qué hostias Academy, una academia de actores muy famosa, con su método…

Julio: Yo no tengo la culpa de que no haya empresarios que hagan academias para músicos…

DelRoto: Para músicos sí, de hecho las hay, yo hablo de autores/intérpretes…

Julio: Yo no creo tampoco en las academias de directores de cine, por ejemplo, yo creo en lo autodidacta. Siempre he sido autodidacta para todo esto. Nunca he ido a ninguna academia, me parece muy bien que existan y que haya un mercado alrededor, pero en mi caso, mis hermanos mayores fueron al conservatorio y me sacan 9 y 10 años y a mí me surgió la misma posibilidad de estudiar también en el conservatorio y yo tendría 5 o 6 años y me gustaba mucho la música y cogía su teclado y empezaba a enredar, pero yo no quería ir a ningún conservatorio. Con el tiempo me he dado cuenta de que la escuela te convierte, como a mi hermano, en un gran intérprete, volviendo a la interpretación, pero te anula la creatividad, entonces yo me dediqué a pillar de ellos las nociones básicas pero a la vez sabiendo que yo no quería entrar ahí, porque me lo paso mejor inventando que interpretando de puta madre una obra de Bach que yo sabía que habría trescientasmil personas que lo harían igual de bien. Es como una autodeterminación, como el cuento este de Italo Calvino del Barón Rampante que decide vivir encima de los árboles y no por ello renunciar a su compromiso con la sociedad, y en realidad es eso, déjame hacer las cosas a mi manera y yo te aseguro que no me voy a convertir en lo peor que esperas de mí. Corresponderé cumpliendo mis responsabilidades.

DelRoto: El camino a tomar es ése cuando eres autor, autor, no interprete.

Julio: Luego tienes que aprender a interpretar. A ver, yo me refiero a convertir algo que ya es ajeno a ti en tuyo, eso es la interpretación, y aunque tú seas el autor, en el momento que lo sacas de ti y lo conviertes en un objeto, porque tú cuando creas algo y lo das por finalizado se convierte en un objeto… ¿hasta ahí sí?, ¿lo tenemos? En ese momento ya no eres tú, es un objeto que ha salido de ti, pero ya no eres tú, es como decir que tu hijo eres tú. En el momento de interpretar algo tienes que convertir algo ajeno en tuyo, en un momento fue tuyo pero actualmente no lo es. Ese objeto, esa canción tienes que volver a hacerla tuya, si no eres capaz de hacerla tuya…., yo cuando no soy capaz de volver a hacer mía una canción mía, por mucho que me guste, por mucho que le guste a la gente la dejo de tocar en directo porque ya no lo puedo hacer… Toco los objetos o canciones que puedo volver a hacer míos, que puedo reinterpretar.

DelRoto: La Teoría del Objeto Interpretativo, muy bien, me la quedo, creo que me puede venir cojonudamente. Siento las canciones demasiado vinculadas a mí, incluso a mi estado de ánimo…

Julio: A eso me refería yo con lo de la interpretación.

DelRoto: Tenerlas en un lugar al margen.

Julio: Darles la importancia que tienen. Tienen vida propia. Salieron de ti, pudieron salir más rebeldes o más sumisas, pero están ahí, están vivas y seguramente tengan más vida en la cabeza de la gente que en la tuya.

DelRoto: Diferenciar eso para que sea algo atractivo es una buena clave. Me gusta lo que me cuentas, me está costando llegar a conclusiones así, no puedo separarlo.

Julio De La Rosa, foto de Andrea Silván

Julio: De la canción puedes tener su autoría legal, pero poco más, como un padre con su hijo…

DelRoto: El mundo de las bandas sonoras debe ser muy grato, ¿no?

Julio: Es bastante grato, ver una película sin música y ver que se convierte en algo más chulo todavía…

DelRoto: Y al ser algo diferente a lo que es la canción de autor abre otros campos…

Julio: ¿Qué es la canción de autor? Porque el problema de la canción de autor es que remite a cosas que no son, creo que es un término que habría que rediseñar porque actualmente se llama cantautor a gente que no lo es, incluido a mí, que no lo soy, creo que todavía está atado a un término que puede confundir al espectador, a los cantautores de…

DelRoto: De nylon…

Julio: Claro, y eso lleva a equívocos.

DelRoto: Yo me refería a la canción de autor en el sentido amplio, no tanto genérico, una canción con letra y música propias…

Julio: Parecido al cine de autor, que se hace con una huella…

[De repente pasa por aquí al lado Juan Aguirre de Amaral y tras rechazar mi oferta de sentarse junto a nosotros para hacer dos entrevistas en una, todo hay que decirlo, por una buena razón, charla unos minutos con Julio y seguimos.]

DelRoto: Pues eso, yo me refería a un texto, una melodía personales…, y luego las bandas sonoras están a parte…

Julio: También porque son de encargo, el mal trago ya lo pasó alguien por ti, la hoja en blanco…

DelRoto: Ya están los conceptos a seguir, pero yo te decía que por eso, por las imágenes que acompañas, la trama, es como al contrario, abres otros campos me imagino…

“Por muy bueno que seas haciendo música eso no significa que vayas ha hacer una buena banda sonora, lo importante es saber leer la imagen y entender la historia…”

Julio: Yo intento crear una sonoridad respecto a la película que no te puedas imaginar la película sin esa música, entonces experimentar lo que haga falta, mezclar los instrumentos que haga falta para que eso de repente sea algo único y eso el cine lo permite, por su condición audiovisual, permite que la música pueda ir a sitios que en otras condiciones no podría hacerlo y eso es muy bonito, en realidad probar cosas nuevas siempre lo es…

DelRoto: Es lo que siempre me gustó de ti, porque ya te tenía ganas, esa capacidad de no encasillarse en algo…

Julio: Lo que tienen las bandas sonoras además es que no basta con hacer una música chula, por muy bueno que seas haciendo música eso no significa que vayas ha hacer una buena banda sonora, lo importante es saber leer la imagen y entender la historia, meterte en la trama hasta que lo vivas como tuyo, cada paso de los personajes, que entiendas lo que sienten en cada momento. A partir de ahí creas tu punto de vista y ya puedes acompañarlos, desmentirlos o jugar contra ellos o a favor, la música da otro punto de vista sobre lo que está sucediendo…

DelRoto: Una de las funciones de las bandas sonoras es crear una sensación que pueda faltar, o hacerla más visible. Empujar a la sensación de tensión, de placidez, de alegría o tristeza…

Julio: Se puede hacer de todo dependiendo de lo que te propongas. Una secuencia de terror la puedes convertir en una secuencia cómica y viceversa, es muy curioso cuando lo pruebas, poner diferentes músicas de diferentes ánimos en una misma secuencia. Los directores a veces flipan con el resultado, con lo que se convierten sus películas…

DelRoto: ¡Qué sea bello aunque sea dramático! Bonito como las mujeres por otro lado…

Julio: Por supuesto

DelRoto: Son lo más bonito del mundo. Detrás de un gran hombre siempre hay un buen par de tetas, que se dice, grandes o pequeñas ahí ya van los gustos…

Julio: ¿Y detrás de una gran mujer?

DelRoto: Siguiendo la tradición del dicho pues una buena polla…

Julio: A veces hay grandes mujeres y grandes hombres sin necesidad de una buena polla o unas buenas tetas detrás, eso también lo sabes ¿no?

DelRoto: Los homosexuales supongo…

Julio: No me refería a eso…

DelRoto: ¿Los ascetas?

Julio: O los eunucos…

Julio De La Rosa es a la creatividad lo que son las abejas a la miel, su propia naturaleza le conduce hacia ella, sin el segundo factor el primero se anula, pierde su objetivo y desaparece. Poemarios, diarios, proyectos audiovisuales, bandas sonoras, y por supuesto discos, tres con su anterior banda El Hombre Burbuja, formación irreverente y de algún modo precursora del boom indie que dura hasta la fecha, y cinco en solitario: Las Leyes del Equilibrio (Recording From the Other Side 2005), Los Amores Ridículos (Limbo Starr 2006) bajo el nombre de Fantasma#3, junto a Sergio Vinadé (Tachenko) y Pau Roca (La Habitación Roja), El Espectador (Recording From the Other Side 2008), La Herida Universal (Ernie 2010) y su reciente trabajo Pequeños Trastornos sin Importancia (Ernie 2013), un conjunto de canciones deconstruidas y novedosas que llegan a nuestros oídos con la personal voz del protagonista junto con algún que otro compañero de oficio: Enrique Bunbury, Xoel Lopez, Havalina, Anni B. Sweet o Abraham Boba entre muchos otros. Sus B.S.O son también estimulantes y reconocidas: 7 Vírgenes (2005), Una Palabra Tuya (2008), After (2009) y la nominada en los últimos Goya, Grupo 7 (2012). Acaba de editar su primera novela, Peaje (Tropo Editores).

Autor

Luis DelRoto
Autor e intérprete de canciones interesado en todo lo que se mueve alrededor del mundo de la creación artística, con especial devoción por el lenguaje musical, cualquiera que sea su fórmula o dirección. Sensible al cambio y a la tradición a partes iguales, es consciente de los rangos de calidad e importancia social de cada estilo y disciplina. Busca diferenciarse del modelo clásico de periodista especializado para sustituirlo por el de músico infiltrado.

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