Javier Divisa: Diario de un paranoico IX

Javier Divisa: Diario de un paranoico IX

Leído en prensa. Blanca Suárez tiñe su cabello para olvidar a Dani Martín. En consecuencia: En las mejores peluquerías: Tinte Amnésico . Una capa de color y no te acuerdas ni de la madre que te parió.

La fluida conversación de las parejas con contrato indefinido: Mira, un Carrefour Express. Va a llover. Ya se nota el otoño. Hay que comprar bastoncillos. Me viene bien andar. Otra rotonda. Ahí venden churros. Un descapotable rojo. Porqué respiras así. Y tú más.

No sé porqué, siempre que estoy explicando una dirección a una danesa se mete en medio una señora con la melena de Rod Stewart a explicar ella la calle que yo sé perfectamente. Señora, la danesa me ha preguntado a mí y estábamos en ello. No rompa la magia. Es mi momento.

Hasta que no me meto con una persona no soy café, pero hoy no la encuentro; salvando los tópicos político- financieros que detesto por aluvión;  muchas gracias por tocarme la fibra de la ironía hijoputa con vuestras felicitaciones y dejarme estéril de ideas y desprecio. Os quiero igual.

He visto a una señora gorda poniéndose una tirita en la rodilla y ha sido tan 13 Rue del Percebe que estoy seguro de que es la portera de un edificio y se pegó una gran leche con una cáscara de plátano mientras fregaba y un señor con bigote fino decía ¡ cáspita !. Dos niños se reían en el descansillo. Mucho. En la siguiente viñeta había  chichones y estrellas. Exclamaciones e interrogantes,

En días como hoy, entre el ébola, la Pantoja, los polis de Cartagena , las tarjetas negras y el niño de Valencia que casi mata a su novia, me apetece llevar falda, ser escocés, beber cerveza caliente , té putrefacto de arándanos y preparar el asesinato de Kim Jong en una cabaña de Aberdeen. Para diversificar.

La burbuja del gin-tonic , Nespreso, Mahou, steak tartare, las tiendas Tiger, y joder, Dani Rovira.

Beber Mahou es cool, comer steak tartare es cosmopolita, leer Sylvia Plath es hipster, pintar es bohemio. Vuestros sueños están ahí, seguidlos.

Alejandro, 34 años, mira fotos de gatos y tazas modernas por internet ; hoy ha escuchado 5 veces Mi Gran Noche, de Raphael y ha visto sus tres capítulos atrasados de Aída. Se enamora de las personas y no de sexualidad, pero sería capaz de follarse un gato y ponerse muy loca con Qué Sabe Nadie. Baño polaco, culo, pies y sobaco. Escribe versos, cómo no. Cree que los demás nos enamoramos de los erizos pigmeos y no de las personas. Su taza dice: Hoy es un buen día para sonreír. Y tanto.

De acuerdo al protocolo, Ana próximamente compartirá habitación con un putero de Benavente, una señora de 92 años con atrofia senil y un taxista infartado al que no le hablan sus hijas porque dejó a su mujer por una cubana de 26. El putero le cuenta la muerte de Excalibur, Leyes hospitalarias. El putero le pide dos euros para el café de máquina. Leyes tabernarias.

Señoras en chándal que se citan para andar y parecen una banda criminal abarcando todo el ancho de la acera. Maruja Express.

Carpe Diem, también llamado Viva mi Coño. Tribunal. Viernes, 20:00 h.

CÓMO DEJAR FACEBOOK:
1. Anunciándolo en el muro, con tragedia y gratitud. Llorar y Corazón.2. Asegurarte que digan que eres una pérdida irreparable.3. Volver a los dos días. 4. Empanada: Orfidal , Vandral y Síndrome de Peter Pan.
5. Póquer de Corazones y gatos. Mujeres aladas.

– El terciopelo del rostro, tu voz apacible de ámbar, tus pupilas doradas…
– Hey, ya hemos follado, para ya, coño.
– Vale.

Esa gente que tiene la cara de decirle a las visitas que bajen la basura cuando se van. Yo también.

Un país que cuida al político paga putas, champán, viagra , fiestas de Disney, lencería , caviar y dado el caso, celdas preventivas. Así y en bucle, la política es el arte de impedir que te toquen los cojones. Merci Valéry.

Autor

Javier Divisa
Javier Divisa. Mercader a tiempo parcial y escritor a intervalos fragmentarios. Autor de la novela Tres Hombres para Tres Ciudades, su segunda obra vio luz bajo el título Valientes Idiotas. Desarrolla su cáustica y rigor literario en reseñas literarias para Eñe y Revista Cultural Tarántula. Ejerce como articulista y cronista en CTXT y compagina la literatura con el business de la moda. Ha ganado algunos premios narrativos, todos sin la pertinente dotación económica, aunque eso es algo que podría lograr un mono con lobectomía cerebral. También ha sido incluido en diversas antologías de jóvenes autores de libros que están enterrados hace años en el cementerio de Père-Lachaise y no leyó nadie. Actualmente muere en Madrid, escribe varias veces todos los días a lapsos de quince minutos y nunca aparenta estar feliz en Facebook. Su tercera novela se llama Magdalena.

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