Javier Divisa: Diario de un Paranoico IV

Javier Divisa: Diario de un Paranoico IV

19 abril 2014

Todavía hay gente que cuando va por Chueca dice: aquí hay que ir con el culo apretao que hay mucho maricón. Lo oí esta mañana. El problema , la incoherencia es que era igual de guapo que Torrebruno comiendo torrijas, el problema es que igual no se lo follaría ni un chapero rumano con dos muelas de oro y un i-phone 4 en el estómago. Pero si no lo dice, revienta.

 

Sí, yo era muy friqui de García Márquez, de Florentino Ariza, de Aureliano Buendía, de Santiago Nasar. Era tan friqui me me hice una puta foto delante de la casa que tenía en Cartagena de Indias y me pasé media mañana buscándola a 34 grados humedad Caribe, porque me emocionaba esa manera de contar las historias de su abuela, que parecía haber ingerido absenta para tratar de soprendérnos con esos acontecimientos extraordinarios e incidentes domésticos contados con la naturalidad de la vida cotidiana , pero que eran excepcionales. Y dijeron: coño, esto es realismo mágico. Gabo mamaba de la abuela, lírica y humorística como él. Gabo escribía: “Florentino Ariza terminaría por saber que el mundo estaba lleno de viudas felices. Las había visto enloquecer de dolor ante el cadáver del esposo, suplicando que las enterraran vivas… pero a medida que se iban reconciliando con la realidad de su nuevo estado se las veía surgir de las cenizas con una vitalidad reverdecida…”. Eran las locas del coño de finales del XIX. Todos los que intentamos escribir cualquier novela o pasaje de nuestro costumbrismo, en realidad somos soldados de alguien. Pues eso, ha muerto un referente, que se flipaba con Kafka y Faulkner por cierto. Los referentes son evolutivos , igual que el lococoñismo.

23 abril 2014

 

– Me bajo al bar con los amigos, tengo mus y fútbol. Cuando llegue, quiero la cena preparada, no me la líes otra vez con espárragos de lata.

– Esto no puede seguir así, Carmen María. Me asustas.

 

Estoy a tres hostias de Chiquetete de convertirme en una estrella de la literatura. Y esa cobardía de mi amor por ella, hace que la vea igual que una estrella. Tres hostias tres.

 

– En el paraíso de tus ojos,

me pierdo porque estoy perdido,

en la paz de tus labios,

me encuentro porque estoy contigo,

en el universo de tu alma,

vivo con mil sentidos,

en ti, vivo amándote.

– 50 euros , completo.

– Joder, qué profesionalidad. Hala, vamos.

 

De los directores de “Yo esto es la primera vez que lo hago” llega a sus pantallas ” Pues para ser Brujita21 más bien pareces Locadelcoño54″ . El mismo productor de “Entonces te llamas Anacleto, no?”.

24 abril 2014

 

Tu cuñao, Fabián, 54 años, recién divorciado, camiseta de Motorhead, fuma más porros que un rastafari maorí con parkinson, melena de trovador, ludópata confeso, recita poemas de vísceras y mares , principio de esquizofrenia, una yonquibirra cada media hora ; se va quedando en el chasis, 59 kilos. Todavía no ha perdido su esencia; encuentra el momento para decirte que tu tele está bien de tamaño para el salón tan pequeño que tienes. Frase mítica del cuñadismo.

Te quiero tanto como si fueras la tónica Schweppes derramando su chorro transparente por la rocosa corteza de limón hasta llegar a fundirte con la naturaleza en esa amalgama del lago Tanqueray y sus icebergs. Te llamaré Gin Tonic. Haremos grandes cosas, miraré doble por ti, y serás mía entre 5 y 12 euros, cabrona.

25 abril 2014

 

– Eduardo, deja de peinar la barbie de la niña que va a subir mi madre.

– Vale, pero si me prometes que compramos la barbie personal shopper con mascota.

– Déjate de hostias que va subir mi madre a ver el partido y el Madrid se juega una final de Champions. Y quítate mi camisón.

 

Ortega Cano en la cárcel, Ángel Cristo muerto, Bárbara Rey deprimida, Massiel arruinada, Amador Mohedano en una isla con diez gilipollas más, el cantante de los Marismeños de tutor en un centro de rehabilitación de drogadictos, José Luis Moreno en el juzgado. Larios echa el cierre. 300 trabajadores en la calle. El eslabón dorado de la crisis en proyección freaks. La última esperanza, que resucite el Fary.

26 abril 2014

 

Vive cada día como si fuera el último dice una señora muy vitalista y simpática de mi barrio , más o menos como si estuvieras en la UCI, tosiendo sangre, frío, pálido, viendo la luz del túnel. Aunque luego mola, se abre una puerta y todo el mundo te dice: tenías razón, perdona, te invito a un cubata. Y eso es la vida después de la muerte. Tó gratis y tó amor.

 

He soñado que trabajaba en una agencia de viajes, tenía un jefe argentino que hablaba más que vivía y un señor jubilado que iba allí a contar siempre lo mismo, no sé que de unos perros y una longaniza. Me he despertado empapado de sudor y angustia vital. Ahora estoy bien.

Ciclistas que no saben que la bomba es para inflar las ruedas y que en una avenida donde hay carril bici van por la acera y meten la rueda delantera donde está el desnivel del árbol. Yo.

28 abril 2014

 

A estas alturas del sigo XXI, con una gran parte del universo femenino expuesto al lococoñismo de quererse follar a tipos con el atractivo sexual de una ameba, valgan los paradigmas de Justin Bieber, Guti y Dioni el de Camela, está muy bien que aparezcan novelas con este tipo de canallas, para que volvamos a recordar lo que es un hombre de rompe y rasga y el curioso mundo de las feromonas humanas. Gente que sabe andar con la espalda recta y viene con una envoltura de charme desbordante. Las Muchachas de Sanfrediano.

29 abril 2014

 

Una España de perroflautas y garnier fructis style , una España de vaso de tubo y vaso de sidra. De red bull y yogures activia. Hipster y rumbera. De melón en la playa y paella en la montaña. Una España diversa de opción c) en la encuesta analítica social: no sé pero opino.

Hablando de sociedades. La sociedad hindú es tan surrealista como las tetas de Tiresias. Una vez que fui al festival Holi en Delhi, me invitaron a hacer una ruta de fiestas por casas con jardín. En cada palacete me bebía un par de kingfishers y un chupito de Johnnie Walker. En una de ellas, se pensaron que yo era García Márquez o algo así, porque me presentaron como si yo fuera la rehostia cósmica (se les va la pinza y les mola la apariencia en dimensiones apoteósicas) y me empezaron a fustigar a preguntas mientras me daban pastel de marihuana y pollo tandoori como si fueran abuelas de pueblo. No contentos con esto, dos mesas más allá uno dijo que yo era Fernando Torres, y los cabrones querían que yo jugara un partido de fútbol con ellos en el jardín. Porque había cuatro o cinco que se creían de verdad que yo era Torres. Estaba tomándome un cubata con el pastel, y a uno de ellos le dije: estoy lesionao, por eso estoy aquí. Holidays. Y me parezco a Torres lo mismo que el Fary y Falete. Como me dijo una vez Aparicio Belmonte: La realidad siempre supera a la ficción, tal y como dice el refrán. O sea que la realidad es más kafkiana que cualquier ficción de Kafka y al mismo tiempo tiene más de Groucho Marx que cualquier película de los hermanos Marx y puede ser también más faulkneriana que cualquier novela de Faulkner. La realidad lo engloba todo. O, por decirlo de otra forma, en la realidad se pueden encontrar todos los puntos de vista y todas las historias imaginables.

30 abril 2014

 

Si dice ” yo quiero un zumo de cebada ” para pedir una cerveza, es cuñao, aficionado a Pitingo, lleva riñonera, fuma LM, colecciona monedas, hace paellas con caldo aneto y dice que es lo mejor , y es el que hace las cuentas en una comida de grupo. Una España de riñonera y chaqueta de felpa.

 

Cada vez que viajo con un taxista con mampara tengo algún problema. Creo que son como el universo que bebe Magno, va al bingo y fuma Ducados. Alguien les hizo daño, pero sabes muy bien que si tientas la posibilidad de hablar de su dolor, te van a meter un rollo de tragedia, trankimazin y pueblo de Albacete, que no te hace bien. Mientras sonará el el guardaespaldas de Whitney Houston, tú te estarás meando y se te caerán las monedas al pagar. A continuación creerás que te has dejado el móvil en el taxi. Leyes básicas de la taximetría con mampara.

 

Autor

Javier Divisa
Javier Divisa. Mercader a tiempo parcial y escritor a intervalos fragmentarios. Autor de la novela Tres Hombres para Tres Ciudades, su segunda obra vio luz bajo el título Valientes Idiotas. Desarrolla su cáustica y rigor literario en reseñas literarias para Eñe y Revista Cultural Tarántula. Ejerce como articulista y cronista en CTXT y compagina la literatura con el business de la moda. Ha ganado algunos premios narrativos, todos sin la pertinente dotación económica, aunque eso es algo que podría lograr un mono con lobectomía cerebral. También ha sido incluido en diversas antologías de jóvenes autores de libros que están enterrados hace años en el cementerio de Père-Lachaise y no leyó nadie. Actualmente muere en Madrid, escribe varias veces todos los días a lapsos de quince minutos y nunca aparenta estar feliz en Facebook. Su tercera novela se llama Magdalena.

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