IN-EDIT 2021: Meeting Sónar.

IN-EDIT 2021: Meeting Sónar.

Por NACHO CABANA

La coincidencia en fechas de la edición 2021 del In-edit con los AI and Music S+T+ARTS Festival y el Sónar CCCB 2021 (eventos programados por el Sónar para hacer menos larga la espera hasta su edición del próximo verano) ha hecho que el primero incluya en su programación varios documentales (algunos ya vistos en anteriores ediciones) con músicos de electrónica y alrededores como protagonistas.

Moby doc de Rob Gordon Bralver estructura la vida y obra del neoyorquino a partir de la evolución de su filosofía vital y cultural desde su dura infancia hasta su militantes animalismo y veganismo actuales. Un largometraje en el que Moby no es solo sujeto pasivo de su historia y canciones sino, sobre todo, parte indisociable en la manera de presentar éstas al público. 

Recurriendo a una serie de recursos estilísticos (más creativos cuanto de menos material audiovisual se dispone) como una conversación del músico por teléfono en diferentes escenarios con un misterioso interlocutor que bien podría ser esa misma muerte con la que al final se va de paseo por el bosque (y aprovecha para preguntarle qué hay después de la su intervención en la vida) o la relación con un sencillo personaje dibujado por él que le ha acompañado toda su vida, Gordon Bralver consigue transmitir los comunes denominadores existentes en la personalidad del artista al tiempo que enhebra con ellos los altibajos de su carrera. 

Es estupendo el fragmento donde Moby confiesa su impulso suicida desde lo más alto del hotel Arts de Barcelona o la reacción al fracaso de su disco “punk”. Y absolutamente envidadle su amistad con David Bowie o el interés por su obra que demuestra, en este Moby Doc, David Lynch. 

Laurent Garnier: off the record de Gabin Rivoire , por otro lado, es un film mucho más convencional quizás porque la personalidad del artista protagonista tiene más de hedonismo que de tormento. 

Garnier, encantador en el Q&A posterior a la proyección del documental en la sala grande de los Aribau, quiso ser DJ (y productor musical) desde que en su preadolescencia se quedó enganchado de las bolas de espejo y el I feel love de Dona Summer. Y tampoco le costó demasiado sufrimiento el serlo. 

Su talento a la hora de mezclar diferentes temas se reveló tempranamente en las fiestas que daban sus amigos en los pisos compartidos que habitaba en Londres mientras trabajaba de camarero en caterings. De ahí pasó a pinchar, una vez por semana, en el mítico club “La Haçienda”. El servicio militar, que amagó en un principio con truncarle su capacidad para disfrutar de la noche, se acabó convirtiendo en el catalizador de su entrada en el Rex parisino y, con ella, en la primera línea del House (Garnier cumplía sus impuestas obligaciones con el ejército en Versalles y, al acabar estas cada día, agarraba el tren a París donde pinchaba en diferentes locales hasta el amanecer regresando sin dormir junto a los guardianes de la República). 

Amante de los clubs más que de los festivales, Garnier eligió a Rivoire para que debutara en el largometraje con este Laurent Garnier: off the reccord porque le encantaba cómo filmaba el realizador en sus cortos a la gente bailando. Y en parte esa es la intención clave de la película y del personaje que retrata. Captar ese momento invisible de conexión entre los danzantes y el sumo sacerdote que está detrás del los platos pero que no depende de un tema o de una mezcla en concreto (deviniendo por ello en invisible). 

Lo consigue solo a medias, Rivoire. Sobran en su película rótulos viajeros que ubican donde pincha Garnier en cada fragmento así como testimonios laudatorios de otros artistas de su generación y falta metraje sobre su proceso creativo. Cuánto de técnica y cuánto de intuición hay en sus sesiones. 

Tiene, con todo, Laurent Garnier: off the récord varios momentos antológicos, sobre todo cuando presenta al francés midiendo los metros lineales de discos que tiene de cada género en su casa para poder encargar las estanterías de su nuevo hogar sin que le falte sitio ni tenga que desordenar sus 55.000 vinilos. 

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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