IN-EDIT 2020: Punk, Nigeria y magnetofones.

IN-EDIT 2020: Punk, Nigeria y magnetofones.

Por NACHO CABANA

Hay festivales donde el ambiente que se crea en las salas y alrededores no es tan determinante como las películas que en él se proyectan. Es el caso de, por ejemplo, el D´A barcelonés o del Festival de cine de Sevilla. En estos, la opción on line no resulta tan traumática como podría haberlo sido en el último Sitges si sus responsables no hubieran apostado por la edición presencial a toda costa.

El In-edit pertenece a esta segunda categoría. Las cervezas dentro y fuera de las salas, la Cantina, las sesiones de DJ, el encuentro con amigos o conocidos del festival que te recomiendan o advierten a favor o en contra de tal o cual película han sido, hasta este año, elementos que hacían del In-edit un festival muy divertido al que acudir más allá de que acertáramos más o menos con la selección de títulos.

Las circunstancias han hecho que el In-edit 2020 se haya celebrado exclusivamente en su plataforma In-edit TV con lo cual todos los fieles hemos tenido que ver los documentales en casa, en pijama, solos o con la pareja, con las latas de cerveza que trae Mercadona cada quincena y sin que el mundo se detuviera por las tardes durante diez días.

White riot de Rubika Shah fue la película inaugural. Se trata de un muy oportuno trabajo de reconstrucción histórica de lo que fue el Rock Against Racism una serie de conciertos y fanzines organizados en Reino Unido en 1977, justo cuando el punk estaba explosionando al tiempo que la extrema derecha ganaba posiciones electorales y callejeras.

Es fácil ver que su director pretende construir con los numerosos materiales de archivo recopilados y las entrevistas realizadas 42 años después un reflejo de situación de 2020, donde el racismo y la intolerancia vuelven a campar a sus anchas pero no hay un movimiento musical organizado que lo haga frente y junte a 100.000 personas en un feudo de ultraderecha para intentar decir ¡No” a la basura blanca europea.

Muy bien editado y con suficientes canciones como para que el contexto sonoro quede a la altura del visual, White riot nos hace añorar un activismo que iba más allá de poner docenas de tweets y esperar a que se hagan trending topic durante unos minutos. Y se atreve a recordar que vacas sagradas como David Bowie, Rod Stewart o Eric Clapton hicieron guiños al National Front.

Elder´s corner de Adesiji Awoyinka ha sido encargada de cubrir la cuota africana en esta edición 2020 del In-edit. Se trata de un recorrido por la historia de Nigeria a través de los movimientos musicales (high life, afrobeat, juju) que en el país africano se iban sucediendo. A partir del regreso de su director residente en Nueva York a su país natal para entrevistar y grabar a los responsables de los vinilos que durante toda su vida ha escuchado, descubierto y amado, Elder´s corner va haciendo un retrato histórico y emocional de una nación que desaprovechó las dos oportunidades de progreso que el orden mundial le ofreció: la primera al acabar la colonización y la segunda con el descubrimiento del petroleo.

Muy convencional en las formas y sin querer ahondar demasiado en lo nostálgico (aunque alguno de sus protagonistas lo sea), Elder´s corner queda como un buen referente musical para los que se interesen por la música nigeriana más allá de Fela Kuti.

La película de clausura ha sido Sisters with transistors de Lisa Rovner, que reinterpreta el nacimiento y la evolución de la música electrónica desde el punto de vista femenino, centrándose casi con exclusividad en los trabajos y aportaciones de talentos como Delia Derbyshire, Daphne Oram, Laurie Spiegel o Suzanne Ciani.

La directora elude los bustos parlantes haciendo que entrevistados y entrevistadas sean (hasta el final) solo unas voces en off que explican con vocación didáctica el largo trayecto que tuvieron que recorrer tanto sus creadoras como sus composiciones para que primero fueran reconocidas como música (la banda sonora de Planeta prohibido no pudo ser catalogada como tal en los títulos por oposición de los sindicatos de músicos) y luego a ellas como desarrolladoras tanto del sonido como de las máquinas que lo producían.

Resulta fascinante ver cómo se hacían los bucles sonoros con magnetófonos de bobina abierta así como la justificación que hace Rovner del porqué de su enfoque feminista en el tema: las mujeres tenían muchos problemas para ser aceptadas en comunidades musicales y las máquinas les daban la oportunidad de crear en solitario.

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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