Herederos del Ocaso, de la Cia.Club Canibal.

Herederos del Ocaso, de la  Cia.Club Canibal.

Juan Vinuesa es Juan Alegría, en Herederos del Ocaso de Cía. Club Caníbal. 

Foto de Nerea Castresana

Por Coral Igualador

“Madre, yo al oro me humillo, 
Él es mi amante y mi amado, 
Pues de puro enamorado 
Anda continuo amarillo. 
Que pues doblón o sencillo 
Hace todo cuanto quiero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero”. 
Francisco de Quevedo

Un ejercicio sano es reírse de sí mismo y Club Caníbal lo hace. Efectivamente esto de que el hombre es un lobo para el hombre quizás sea la raíz del nombre de esta ingeniosa y punzante compañía, donde es sobre todo divertido ver como nos devoramos en actos sencillos que forman parte de lo mas cotidiano y enraizado de este nuestro habitáculo de piel de toro.

Muestra de ello es la segunda parte de la trilogía “Crónicas Ibéricas” con el título Herederos del ocaso, grandilocuente nombre para dar título a tradicionales miserias patrias. En este caso, tras este titulo se encumbra a una serie de Don Nadies, ejemplificado en Juan Alegría, un deportista de poca monta, y no porque ser campeonato de ping-pong (¡Perdón! Tenis de mesa) de Castilla-La Mancha y Murcia sea cosa menor, sino por todo lo que no ha llegado a ser, en ese camino de la frustración propia de cada uno.

El es el hombre idóneo para ser vapuleado por un sistema de Don Nadies también, pero con una monta de aparentemente mas categoría; porque todos los personajes que desfilan por escena y son bastantes a los que representan estos extraordinarios cómicos que son Juan Vinuesa, Vito Sanz, Font García y el hombre orquesta Pablo Peña, son míseros con diferentes aires de grandeza.

Herederos del ocaso 2

De izquierda a derecha. sentados: Juan Vinuesa y Vito Sanz. De pie: Chiqui Carabante (director) Font García.

Antes de nada, no vaya a ser que me meta en recovecos de exaltación a esta obra con la que tanto me he reído, quiero destacar que es un excelente trabajo de equipo desde vestuario hasta iluminación, junto con dirección, actuación y música. Resalto: un engranado trabajo de equipo donde funcionan divirtiendo porque se divierten.

La realidad de la que bebe esta compañía, siempre supera a la ficción, y Club Caníbal ficciona porque existe una realidad tan grotesca que tienen que afilarla con su lenguaje de sencillez mordaz y finura crítica. Ironía de crónica negra matizada con topitos de traje  de folklóricas de andar por casa. No todo es poética e intelectualidad de eruditos idiomáticos.

Esta realidad de la que se nutre Herederos del Ocaso es de una noticia que dio la vuelta al mundo, porque cuando nos ponemos la liamos por todo lo grande: imputamos miembros de la casa real o nos encanta repetir elecciones para seguir alimentando la picaresca y/o ensalzar a los bandoleros.

La noticia real: Entrábamos en el siglo XXI y nuestro país fiel a su costumbre de la picaresca de siglos pasados del Buscón y Lazarillos varios, gana una medalla de oro en los juegos paraolímpicos de Sidney con un equipo de baloncesto en el que se demuestra que solo dos de los participantes tienes una discapacidad intelectual, que era el título con el que competían

Chiqui Carabante, director con mano para la comedia negra muy nuestra, a lo Azcona o lo Berlanga, junto con estos actores del detalle humorístico, maestros de la verdad en lo absurdo, plantan a Juan Alegría en medio de  todo el entramado que sustenta el engaño y el desengaño para que viva ese momento de vergüenza ajena española.

Y lo que en ocasiones percibimos como vergüenza ajena en otras nos hace mucha gracia, y esto es lo que consiguen este equipo de graciosos con sentido, que nos riamos y mucho de las podredumbres de nuestra historia.

Club canibal

De izquierda a derecha, los actores: Vito Sanz, Font García, Juan Vinuesa de Herederos del Ocaso, dirigida por Chiqui Carabante

Herederos del Ocaso es una comedia de picaresca del siglo actual excelentemente construida siguiendo las premisas de cualquier clásico del siglo de oro, tamizada por una construcción de la escena ágil, milimetrada en cada gesto y ensaltación a la carcajada y dando una vuelta de tuerca mas que creativa a la utilización de los elementos y del sonido.

Y aunque no este narrada en primera persona, como esas novelas de la picaresca de antaño, el pesimismo latente pero encubierto de gran parodia, el determinismo al fracaso y la sátira que salpica todos los niveles sociales la hace fiel heredera de los grandes del siglo de oro que acometieron este género. Club Caníbal mezcla historias que confluyen en una, como si el espectador estuviera viendo una película en teatro;  “una peli  de las güenas”.

Me resta decirles que me he enamorado irremediablemente del personaje de Leandro de Borbón, de sus caramelos, de sus flores de Bach y des sus 45 obstáculos para ser candidato a la corona, pero también de la mujer de Juan Alegría, y de los interfonos y la teoría de la introducción del café en Japón, y del periodista que retransmite los juego paraolímpicos, y de la madre del niño que no fue en la federación, y de…todo, de todos los que desfilan por el cuadro social interactivo que pintan a veces en copas, otras en bastos pero siempre con el oro, como protagonista indiscutible. Caballero poderoso…

Les aseguro, con poco atisbo de duda, de que ustedes se sentirán atrapados por ese sardónico humor del Club Caníbal en cuanto se sienten en sus butacas a disfrutar de la segunda crónica de esta genial compañía.

Teatro Galileo

Título: Herederos del Ocaso / Dirección: Chiqui Carabante/ Actuación: Font García,  Vito Sanz, Juan Vinuesa/ Iluminación: Nerea Castresana /Escenografía: Walter Arias/ Vestuario: Salvador Carabante /Música: Pablo Peña/Producción: Club Caníbal / Asistente de producción: Silvia Rey

Vi esta función en su estreno el día 1 de julio de 2016 en el festival Frinje celebrado en Madrid en el Naves del Matadero (Plaza de Legazpi, 8)PROYECTO BENEFICIARIO DE LA AYUDA A LA CREACIÓN FRINJE16

Autor

Coral Igualador Poveda
Desde que me recuerdo me han gustado los actos de narración: teatro, literatura, cine... Me apasiona la narración, la psicología y la comunicación y por eso de los caminos no rectos, pero que conducen a lo mismo, acabe estudiando logopedia. He tenido la oportunidad de formarme y trabajar como consultora de comunicación, voz, teatro creatividad y desarrollo personal para diversas entidades y personas. También escribo guiones, obras de teatro, dirijo y actuó. Otra oportunidad que me ha brindado la vida es la de escribir sobre el teatro que se sigue vivo, eternamente vivo, y poder difundirlo.

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