“El Médico Alemán”, de Lucía Puenzo. En Busca de la Perfección

“El Médico Alemán”, de Lucía Puenzo. En Busca de la Perfección

Para comenzar a ver El Médico Alemán no está de más entrar en contexto, algo que de entrada carece la película, ya que no todos los espectadores sabrán que allá por los años 60, algunos de los partidarios nazis más importantes y peligrosos se refugiaron en Buenos Aires, huyendo de la persecución que recibían en Europa, entre ellos, el protagonista de la película, Menguele, el famoso médico nazi. Casi se nos aclara más sobre su vida en los rótulos finales que en el resto del metraje, aunque esto quizás es intencionado, para ponernos a la misma altura de la familia alemana con la cual se oculta.

Conocemos a un Menguele (Àlex Brendemühl) buscando un lugar idóneo dónde vivir. Es entonces cuando se topa con la vida de la antes mencionada familia argentina, cuya hija pequeña, Lilith (Florencia Bado), sufre de problemas de crecimiento debido a su nacimiento prematuro. La niña llama la atención del médico alemán, el cual está obsesionado por la perfección de la raza humana, y esta rama oscura del personaje no tarda mucho en aparecer, y es precisamente esto lo que hace desconfiar desde un primer momento al padre de la familia, Enzo (Diego Peretti).

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Natalia Oreiro es Eva y Diego Peretti es Enzo en El Médico Alemán de Lucía Puenzo

Tras esta pequeña introducción, El Médico Alemán nos habla de la busca de la perfección física y de si es necesario pagar un alto precio por ello. Esta búsqueda se representa de una forma magnífica y metafórica en el negocio de las muñecas, y concretamente en el personaje de Lilith se materializa en su muñeca Wakolda, la cual es tan imperfecta como ella, y con la cual se siente identificada.

La directora y guionista Lucía Puenzo ha decidido contarnos esta historia de amor (¿Por qué no?), usando a un personaje poco explotado en la gran pantalla. Porque no se puede negar que Menguele es un enamorado de la belleza, y busca conseguirla usando tanto a Lilith como a su madre, Eva (Natalia Oreiro), y estoy por apostar que el nombre de Eva no fue puesto al azar. Intenta humanizar a un personaje que fue un auténtico genocida, lo cual es loable.

La directora hila muy bien las diversas tramas, usando muy bien a su favor el paisaje argentino, usando a su favor ese frío paraje como comparativa de la tensión narrativa que poco a poco va en aumento. El mayor problema que esto representa es que la directora pone todas las tramas que despliega a la misma altura, y a veces da demasiado tiempo a una historia cuando en ese momento deberíamos estar atentos a otra, algo que puede deberse más a un patinazo en la mesa de montaje que a la hora del rodaje. Pese a esto, lo que sí está muy bien logrado como decía, es el trabajo del suspense, lo que parece en un principio un trabajo de médico de familia se va convirtiendo cada vez más en una obsesión, y esto afecta a todo lo demás.

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Florencia Bado es Lilith en El Médico Alemán de Lucía Puenzo

Justo al final, cuando todo está a punto de concluir, la película se toma una pequeña pausa, pensada para el gran amante del cine, en el que se debate si este o la fotografía, al captar sus imágenes, se puede comparar a un asesinato, al inmortalizar momentos, una teoría en la que han profundado teóricos como André Bazin o Phillipe Dubois.

Otro aspecto llamativo que agrada a los sentidos es la música, trabajada por Daniel Tarrab, Andrés Goldstein y Laura Zisman, que a veces se convierte en gran protagonista, dotando de carácter propio a los grandes planos generales de la Patagonia.

El Médico Alemán pone de manifiesto una vez más que las coproducciones entre Europa y América del Sur producen buenas películas, y más concretamente entre España y Argentina. La gran pregunta que me hago es porqué Alemania no ha participado, tratándose, pese a todo, de un importante personaje de su país.

En resumen, El Médico Alemán es una película que contiene al menos otras tres en sí misma, y a veces la directora no sabe cual prefiere contar, pero pese a ello es muy disfrutable, sobre todo por la química que hay entre la dulce Florencia Bado y Alex Brendemühl y, por no hablar de el gran conflicto entre éste último y Diego Peretti, de lo mejor de la película.

El Médico Alemán, de Lucía Puenzo se estrenó en España el 11 de octubre de 2013

Autor

Manuel Garrote Franco
Nacido en la bien cercada en 1991, amante del embutido y de todo lo relacionado con la parrilla, crecí al amparo del cine y de la literatura, por lo cual no es de extrañar que desde bien pequeño quisiera dedicar mi vida a ello. Mi primer impulso fue ser director, pero tras la publicación de mi primera novela y unos cuantos premios literarios, me di cuenta de que lo mío era escribir, por lo que actualmente me formo como guionista en la ESCAC.

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