El hijo de otro, de Lorraine Levy

El hijo de otro, de Lorraine Levy

¿Qué harías tú si un día descubres que no eres quien creías ser?

La pérdida de la identidad y la consecuente búsqueda de la misma es un elemento clave y fundamental en lo que a temas básicos del séptimo arte se refiere. En esta ocasión debemos trasladarnos a Oriente y poner el foco en el eterno enfrentamiento entre Israel y Palestina para entender que la citada pérdida de la identidad puede convertirse en un asunto difícil que asumir.

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“El hijo de otro”, de Lorraine Levy

Joseph Silberg (Jules Sitruk), hijo de Orith (Emmanuelle Devos) y Alon Silberg (Pascal Elbé) vive junto a su familia en un barrio acomodado de Tel Aviv. Su madre ejerce como médica y su padre pertenece al departamento de defensa israelí. El sueño de Joseph es el de poder dedicarse a la música, su gran pasión, después de haber pasado por la mili. Durante los exámenes médicos rutinarios para el ingreso del joven en la milicia, los resultados de un análisis de sangre descubren que su grupo sanguíneo no concuerda con el de sus progenitores, por lo que tras la consiguiente investigación, se descubre que Joseph no es hijo de los Silberg. Es el hijo de otro.

El conflicto está servido cuando descubramos que la persona que Joseph debería ser es Yacine Al Beezaz (Mehdi Dehbi), un joven palestino hijo de Leila (Areen Omari) y Saïd Al Beezaz (Khalifa Natour), una humilde familia musulmana que se verá sacudida con la noticia de que, como les pasa a los Silberg, su hijo no es quien pensaban, siendo en Bilal, el hijo mayor (Mahmud Shalaby), en quien despierte el mayor radicalismo hacia el descubrimiento de que su hermano es judío.

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“El hijo de otro”, de Lorraine Levy

Lo que puede parecer la enésima historia acerca de la pérdida de la fe, es realizada de forma más que correcta por el buen saber hacer de Lorraine Lévy (hermana del novelista galo Marc Lévy), con un amplio currículo a sus espaldas como guionista para la pequeña pantalla y que se estrena en su primer largometraje para cines con una película en la que priman las relaciones entre personajes. Una historia de sentimientos y de reafirmación en la que la dicha pérdida de la fe es un mero vehículo para transportarnos a través de una serie de situaciones en las que, como en todo melodrama, la intensidad de las relaciones entre los personajes será la que mida el drama y realismo a una historia en la que no puede faltar cierta dosis de crítica social y política.

Viendo reflejados en el film muchos aspectos de la situación actual en ese país ficticio que es Israel, El hijo de otro invita, además, a que podamos reflexionar.

El hijo de otro (2012), de Lorraine Levy se estrenó en España el 6 de junio de 2014

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