«El castillo de Lindabridis» Calderón / Ana Zamora / CNTC / Nao d’amores

«El castillo de Lindabridis» Calderón / Ana Zamora / CNTC / Nao d’amores

La princesa Lindabridis -Inés González-, desde su castillo volador, habla con dos caballeros Alejando Pau y Miguel Ángel Amor, en El castillo de Lindabridis, Calderón de la Barca, dirigido por Ana Zamora ©Sergio Parra

 

 

Por Luis Muñoz Díez

 

El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión, y con dirección de Ana Zamora, para la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Nao d’amores

El rey de Tartaria muere, cuando está a punto de pronunciar el nombre de Lindabridis o Meridián, sus dos hijos, para que uno sea coronado como sus sucesor, ante la incógnita se establece que convocará a todo caballero que se atreva a luchar con Meridián, y si, hay vencedor se casará con Lindabridis, y reinarán.

Armando al guerrero en "El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

Armando al guerrero en «El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

Meridián, se establecerá en Babilonia y su hermana se embarcará en un castillo volador, cual alfombra oriental, en busca del caballero que la merezca. En el viaje conocerá el amor, el espejismo de caer enamorada de quien fingía ser caballero, pero es mujer vestida de hombre, para evitar perder a su amado en los brazos de Lindabridis, y al Fauno, sin duda un viaje que va más allá del espacio y el tiempo.

La obra se estrenó directamente en el Palacio Real, se apunta que en 1661, como mero entretenimiento cortesano, la pieza es  heredera de la épica del medievo, la caballería y los lances amorosos, que a los nobles los dejaban pasmados, los criados vivían el momento sin semejantes arrebatos.

Danza de damas y caballeros en "El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

Danza de damas y caballeros en «El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

Ana Zamora sabe como nadie viajar y hacernos viajar en el tiempo, como refleja su obra. Los tres espacios en que se desarrolla el argumento, los enmarca en un espacio parecido a un teatro de marionetas, e invita al publico a sentarse a ambos lados del escenario, en unos bancos de madera, la madera tan presente en su obra.

El juego sirve para recordarnos que es mera ficción, no solo la existencia de los faunos, y las princesas que pilotan castillos voladores, también la virilidad como bula para matar en el campo de batalla, o en duelo por una afrenta o un dama. Si bien, la princesa Lindabridis, no duda en batirse a espada vestida de hombre. La incógnita que deja el padre, también es una apertura a que no tiene derecho el varón al trono únicamente por serlo, el final como es menester todos quedarán casados y acomodados.

El ser sobrenatural a la puerta de su cueva de "El castillo de Lindabridis", de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

El ser sobrenatural a la puerta de su cueva -Miguel Ángel Amor-, de «El castillo de Lindabridis», de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

Ana Zamora, lleva el texto de Calderon a su terreno, que bien conoce, y lo enriquece con su fértil mundo creativo, con la elección de canciones, danzas, y un vestuario primoroso que hace a los personajes cambiar de personalidad y de tiempo, y esa rigurosa elección hace que Nao d’amores, tenga un cuño de calidad propio, e inconfundible.

En el escenario los músicos, Alba Fresno, Isabel Zamora, Alfonso Barreno y los actores, componen una interpretación homogénea, que excepto porque uno tiene sus filias, nombraría a unos por encima de otros, pero sería totalmente injusto porque todos juntos realizan un trabajo coral excelente Miguel Ángel Amor, Mikel Arostegui, Inés González, Paula Iwasaki, Alejandro Pau.

Flamante guerreo -Alejando Pau- para "El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra.

Flamante guerreo -Alejando Pau- para «El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca, en versión de Ana Zamora ©Foto Sergio Parra. Pulsar la imagen para ampliarla

A los que no quiero dejar de nombrar, es al equipo que hace que la función tenga calidad y enjundia, que son el asesor de verso Vicente Fuentes (Fuentes de la Voz), los arreglos y dirección musical Miguel Ángel López y María Alejandra Saturno, el primoroso vestuario Deborah Macías, la escenografía de Cecilia Molano y David Faraco, la iluminación de Miguel Ángel Camacho, y la coreografía de Javier García Ávila

El resultado es una función es fascinante, y nos permite dar rienda suelta a la imaginación, con esa pericia que tiene Ana Zamora, para dejar al espectador pegado a la butaca, y ella pilotando un teatro volador nos traslada a otro tiempo.

 

El elenco al completo en la segunda fila Alfonso Barreno, Alejando Pau, Miguel Ángel Amor, Mikel Arostegui, delante Isabel Zamora, Alba Fresno, Paula Iwasaki y Inés Gonzalez Foto ©Sergio Parra Pulsar sobre la imagen para ampliarla

El elenco al completo en la segunda fila Alfonso Barreno, Alejando Pau, Miguel Ángel Amor, Mikel Arostegui, delante Isabel Zamora, Alba Fresno, Paula Iwasaki y Inés Gonzalez Foto ©Sergio Parra Pulsar sobre la imagen para ampliarla

 

El castillo de Lindabridis, está programada en el Teatro de la Comedia de Madrid, sede de la CNTC, del 25 de enero al 10 de marzo de 2024, mas información AQUÍ

Además de los profesionales ya citados anteriormente, también contribuyen al éxito artístico de la función el asesor de movimiento, Fabio Mangolini Asesor de danza barroca Jaime Puente, Asesor de armas José Luis Massó (AAPEE), Ayudante de dirección Álvaro Nogales, la producción ejecutiva Germán H. Solís, la dirección técnica Nao d’amores Fernando Herranz Prensa Nao d’amores Josi Cortés

Ayudante de vestuario Victoria Carro Realización de escenografía Purple Servicios Creativos Pintura escenográfica Nuria Obispo Realización de vestuario Maribel Rodríguez y Ángeles Marín Realización de utilería Miguel Ángel Infante y Paco Cuero

Una coproducían de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Nao d’amores

 

Autor

Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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