Darío Frías dirige “Afterwork” de David Barreiro

Darío Frías dirige “Afterwork” de David Barreiro

Igor Estévez, Manuel Jiménez y Javier Cánovas, que son Fredo, Rober y Dani en “Afterwork” de David Barreiro, dirigida por Darío Frías

 

Por Luis Muñoz Díez 

 

Afterwork, es un bar donde se reúnen los ejecutivos que trabajan en una zona de financiera después del trabajo, y el titulo del texto teatral que ha escrito David Barreiro.

En el bar te puedes topar con quien quieres ver y con quien no, ambos encuentros dan juego para saludar o sacar punta a algún conocido. Un lugar que alberga sueños de poder, materializados en coches de alta gama que conllevan los puestos de mando de los que trabajan a partir de una planta, y donde se cuecen a fuego lento muchas frustraciones.

Cada tarde  Fredo ­­ –Igor Estévez-, Rober –Manuel Jiménez– y DaniJavier Cánovas-, recalan en el local, ninguno de los tres ha logrado llegar más allá de la cuarta planta, y se distraen haciendo balance de como los machacan los jefes. En sus encuentros hay una constante, Fredo cuando cree que no puede más, propone un plan informe para montárselo por su cuenta, en que ellos sean sus mismos jefes, y les empuja a sus compañeros para que se tiren sin red. Hoy es uno de esos días, Fredo ya cuenta con Dani, únicamente le falta por convencer a Rober.

Los tres ejecutivos vestidos impecablemente de negro, mantienen un diálogo en que se derrocha el farol y la testosterona. Conocen bien los códigos y la sangre no llega al río, pero se pueden oír descalificaciones que a uno no le gustaría escuchar. Ninguneos contradictorios por ser la moneda de cortejo que emplea Fredo, para que Rober se asocie con él, y con la que le responde Rober para hacerse valer.

En la imagen tres actores potentes en el escenario, Igor Estévez, Manuel Jiménez y Javier Cánovas, o Fredo, Rober y Dani en “Afterwork” de David Barreiro, dirigida por Darío Frías

En la imagen tres actores potentes en el escenario, Igor Estévez, Manuel Jiménez y Javier Cánovas, o Fredo, Rober y Dani en “Afterwork” de David Barreiro, dirigida por Darío Frías

David Barreiro muy dotado para los diálogos, pone a hablar a sus personajes de su cotidianidad, dibujando una relación muy masculina, en que siempre se guarda una distancia, y se siente cierto vértigo a compartir algún tema que implique sentimientos. El fracaso laboral, los cuernos, lo sienten como una contrariedad, de la que evitan hablar por el desdoro que significa. Pero mientras se hable de nichos de mercado, de coches, de ligues, mientras se comparten copas todo va bien. El autor lo marca muy bien en una conversación totalmente impostada que mantiene Rober, cuando llama a un medio amigo, del que precisa una información.

Si decía que la propuesta de Fredo, era un recurso cotidiano como vía de escape cuando se agobiaba, esa tarde si que habrá una novedad, y es la posibilidad de ascenso de Rober a la novena planta.

La pieza se mantiene en alto desde el principio hasta el final de la representación. Su director Darío Frias tiene mucha experiencia como director de comedia, es diestro dirigiendo actores, y acierta marcándolos los tiempos en alto, e Igor Estévez, Javier Cánovas y Manuel Jiménez, recogen el guante con desparpajo, y son tan fanfarrones y ruidosos como se espera de ellos. No dan un minuto de tregua al espectador, sacando muy buen partido de una comedia de situación, como es Afterword.

La comedia de David Barreiro, no encierra ninguna intriga importante al tratarse de una comedia de situación basada en la fluidez de los diálogos, pero si guarda dos sorpresas con respecto a los personajes, si las quieren conocer acudan a una función de Afterword, no lo duden, pasaran un buen rato.

Cartel de “Afterwork” de David Barreiro, dirigida por Darío Frias.

Cartel de “Afterwork” de David Barreiro, dirigida por Darío Frias.

Afterwork” está en cartel Los Teatros Luchana  -Madrid-, mas información AQUÍ.

Dramaturgia David Barreiro Dirección Darío Frías Reparto Igor Estévez, Javier Cánovas y Manuel Jiménez Técnicos de luces y sonido Ricardo Várez

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *