En SalVa, los autores y coreógrafos Arthur Bernard Bazin y Candelaria Antelo construyen un paisaje marino que no funciona como relato sino como condición simbólica. El salvavidas delimita un territorio mínimo dentro de un espacio amplio que evoca la intemperie. Un gran bulto informe atraviesa la escena; de él emergen cuerpos que, tras cruzar un túnel de plástico, reaparecen como náufragos. No se representa la catástrofe, sino la precariedad como estado.

La coreografía se organiza desde la inestabilidad. Los intérpretes pasan unos sobre otros, se sostienen, se impulsan y se obstaculizan para no caer. Cada desplazamiento exige apoyo; cada avance depende del cuerpo ajeno. El perímetro individual solo se mantiene porque otro lo soporta. La supervivencia deja de ser heroica para convertirse en estructura relacional.
Sobre esos espacios flotantes, Javiera Paz, Eva Alonso, Julia Nicolau, Pedro Sohu y Daniel García desarrollan un trabajo físico que materializa esa dependencia. La amplitud escénica se resignifica desde la fragilidad del soporte, y el mar —aunque nunca literal— se manifiesta en la persistente inestabilidad del movimiento.
La insistencia en el tránsito, en ese reiterado pasar de un salvavidas a otro, genera una sensación de acumulación que roza el agotamiento. Pero la duración forma parte del dispositivo: la repetición instala en el espectador la misma asfixia que atraviesa a los intérpretes. El tiempo se convierte en materia coreográfica.
En ese régimen colectivo irrumpe el duelo entre Pedro Sohu y Daniel García, con una energía cercana al western. La confrontación introduce la afirmación del poder masculino dentro de una comunidad forzada a la interdependencia. Sin embargo, la victoria no produce aislamiento. El vencedor carga con el vencido y abandona el escenario sosteniendo también a las tres mujeres —Javiera Paz, Eva Alonso y Julia Nicolau—. El gesto oscila entre reapropiación del poder y cuestionamiento del tópico del salvador masculino: la fuerza se redefine como capacidad de asumir el peso de los otros.
Con SalVa, Bazin y Antelo articulan un trabajo coreográfico donde el límite no restringe, sino activa. Al reducir el territorio de cada intérprete al perímetro inestable del salvavidas, convierten el escenario en un campo de fuerzas donde cooperación y jerarquía coexisten sin resolverse. La pieza no clausura la tensión entre afirmación individual y necesidad colectiva; la sostiene en el cuerpo, que carga y a la vez depende.

salVa, de la Compañía HURyCAN ha sido programada en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, como la pieza que ha cerrado MADferia2026 el 30 de enero de 2026
Dirección y coreografía: Arthur Bernard Bazin y Candelaria Antelo
Interpretación: Eva Alonso, Javiera Paz, Eva Alonso, Daniel García, Pedro Sohu
Música original: Sergio Salvi y Joaquín Segade Espacio escénico: Marcos Carazo
Iluminación: Inés de la Iglesia Producción: Verónica Toro


