Colin Farrell y Noomi Rapace en Dead Man Down (2013), de Niels Arden Oplev.

Colin Farrell y Noomi Rapace en Dead Man Down (2013), de Niels Arden Oplev.

Nos llega Dead Man Down o La venganza del hombre muerto, que es la adaptación de una novela etiqueta nada menos que como “Neo-noir thriller de novela policiaca”, escrita por JH Wyman, dirigida por el danés Niels Arden Oplev, responsable de la primera película de la trilogía Millennium. A pesar de tanta etiqueta, la película Dead Man Dow no sabes bien como tomarla, y tampoco quiero destripar el argumento, aunque ya lo hacen a conciencia en la sinopsis promocional, y si en otras películas conocer los detalles es algo incómodo, en esta lo es del todo, porque destripados los trucos de guión se queda en nada la historia. Esta es una de esas películas que no acabas de entender cómo puede pasar desapercibido ante tantos ojos un guión tan lleno de agujeros.

En el planteamiento vemos a Víctor (Colin Farrell), mano de derecha y ejecutor de un mafioso que no entiende el porqué van matando a todos sus hombres, y con cada muerte recibe un pedazo de foto que al final completado el puzle formará una imagen que explicará todo. Lo de la foto en cuestión, no es un recurso nuevo, pero podría hasta colar si el asesino de mafiosos no necesitase tener un verdadero tenderete en su casa con exposición, fotos y detallado organigrama con los pasos que va a dar, sin dejar nada a la imaginación del espectador ni a su propia memoria, lo que sería sencillo, porque cada una de las víctimas son sobradamente conocidas para él.

Colin Farrell en Dead Man Down de Niels Arden Oplev

Víctor (Collin Farrel) establecerá una relación con una vecina francesa (Noomi Rapace) que vive con su madre y tiene la parte de la izquierda de la cara surcada de cicatrices causadas por un accidente. La chica, después de un estudiado coqueteo de ventana a ventana, le mandará una nota para tener una cita casi empujada por su madre, pero los motivos de madre e hija son muy diferentes y en la primera cita la mujer pondrá las cartas sobre la mesa.

A veces piensas que el guión busca la risa y desconcierta tratándose de un thriller, que gira hacia un melodrama en el que los dos protagonistas son víctimas y sólo afea su inmaculada personalidad el deseo de venganza, y la consiguen y se enamoran, como debe ser.

Noomi Rapace y Colin Farrell en Dead Man Down

En el reparto están Colin Farrell, de sobra conocido, que arrastra una tristeza o pone cara de oso aburrido durante toda la película, pero sea una cosa u otra, hace verosímil su personaje, y Noomi Rapace, que ya interpretó el papel de Lisbeth Salander en la versión original sueca Män som hatar kvinnor, dirigida también por Niels Arden Oplev. La actriz, compone un personaje compacto: una mujer quebrada y llena de rencores que acaba redimida por el amor. Choca ver a un pedazo de actriz como es Isabelle Huppert reducida a ser la madre sorda de la protagonista, pero lo hace muy bien, y el resto del reparto está formado por Dominic Cooper, Terrence Howard, Armand Assante, y  Raymond Mamrak, Raw Leiba, Jennifer Butler, todos hacen un trabajo creíble, y no es fácil en un proyecto tan poco consistente.  La película tiene una fotografía empastada que proporciona la sombra necesaria, pero nada de esto sirve porque la historia y el guión hace aguas por todas partes.

Dominic Cooper y Colin Farrell en Dead Man Down de Niels Arden Oplev

Sólo les adelanto una secuencia de las que a mí me chocaron sobremanera: un plano retrata una casa sólida de piedra y al plano siguiente el protagonista empotra su todoterreno en una de las fachadas y se adentra en la casa como si ésta fuera de la misma madera que la de la casa que construyeron los tres cerditos.

Dead Man Down -La venganza del hombre muerto- (2013) de Niels Arden Oplev se estrena el 24 de mayo de 2013.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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