Clara Sanchis en Una habitación propia de Virginia Wolf, dirigida por María Ruiz

Clara Sanchis en Una habitación propia de Virginia Wolf, dirigida por María Ruiz

En la imagen la actriz Clara Sanchis  en «Una habitación propia» de Virginia Wolf, dirigida por María Ruiz Foto: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz

 

Por Luis Muñoz Díez

 

Una habitación propia adaptada el teatro, y puesta en escena por María Ruiz, parte de un ensayo escrito por Virginia Wolf, un mujer clave para la literatura de su tiempo, y sus palabras fueron, y son claves para todos los movimientos que reivindican los derechos de la mujer.

No voy a caer en la tentación de escribir lo que significa la figura de Virginia Wolf, porqué ahogaría un texto que, lo único que pretende es animarlos a que acudan a una función, que es una pieza de fina orfebrería.

Virginia Wolf  fue una mujer dotada con un pensamiento claro y avanzado. Educada en un ambiente propicio, pero tuvo que arrastrar durante toda su vida la pesada carga de sufrir, un trastorno bipolar, en que alternaba momentos en que generaba  pensamientos muy brillantes, para caer en otros de total desasosiego, como el que le llevo a la muerte.

Lo anterior significa que fue una mujer que se vio obligada a luchar contra una sociedad de hombres, para hombres, y de alguna manera con ella misma. Sus momentos de claridad, han servido para iluminar la lucha feminista.

Wolf era una mujer educada en forma y en fondo para la época. Lo que le permitía manejarse en foros universitarios, y decir todo lo que creía conveniente con una ironía aplastante, pero con una sensatez incontestable, como cuando sopesa que le hizo más libre, si la aprobación del sufragio universal o la renta de 500 libras anuales que le dejo su tía al morir, sin dudarlo la escritora asume que, le hizo más libre el disponer de dinero propio.

En la imagen la actriz Clara Sanchis, que mimetiza a Virginia Wolf, en “Una habitación propia”, adaptada al teatro y puesta en escena por María Ruiz. Foto: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz

En la imagen la actriz Clara Sanchis, que mimetiza a Virginia Wolf, en “Una habitación propia”, adaptada al teatro y puesta en escena por María Ruiz. Foto: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz

El trabajo de Clara Sanchis es mimético, cuando aparece su personaje en el patio de butacas. Se inicia un viaje a otro tiempo, que visto con perspectiva histórica, es ante ayer. Contando que el ninguneo que ha sufrido la mujer, está impreso historicamente en quién educa, y así se asumía. Algo acuñado en el inconsciente colectivo, que no varía por el mero hecho de que se apruebe una ley, y tardan generaciones para que se amortigüen las falsas premisas, que colocaron durante siglos a la mujer en su estado de indefensión.

El texto al tener como punto de partida un ensayo, está basado en la asociación de ideas, sin nombrar acontecimiento alguno que haga variar el rumbo de la historia, por lo que todo es una reflexión intelectual madurada y definitiva, ante una realidad que ofende. El trabajo de poder representar en teatro un ensayo no es sencillo, y más si se aborda, con el rigor que lo hace María Ruiz, en que hay pocas concesiones, y es un acierto, para que la pieza llegue al publico con su mensaje íntegro.

La representación dura hora y media, un tiempo iluminado por el fascinante trabajo que realiza la actriz Clara Sanchis, con su personaje. Nos hará participes de su pensamiento, sazonado con unas rupturas de gran belleza cuando la palabra se vuelve música, y la actriz interpreta al piano en directo Bach.

Lo valioso de la pieza, es el trabajo de reconstrucción de una época plasmado en el tono, y la forma, la estupenda actriz, mimetiza para mostrar a una mujer que vivió a caballo entre dos siglos, pero su educación pertenecía al siglo XIX.

La función es una joya en sí misma, por cómo está ordenado el texto, por la minuciosa interpretación de Sanhis, dirigida por María Ruiz, que transmite toda la delicadeza de hierro, con la que cuentan las mujeres.

En la imagen la actriz Clara Sanchis, explendida en “Una habitación propia”, de Virginia Wolf, adaptada al teatro y puesta en escena por María Ruiz. Foto: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz

En la imagen la actriz Clara Sanchis, explendida en “Una habitación propia”, de Virginia Wolf, adaptada al teatro y puesta en escena por María Ruiz. Foto: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz

Una habitación propia estará a partir del 13 de marzo en el Teatro Bellas Artes -Madrid-, más información AQUÍ.

Versión para la escena y dirección: María Ruiz Intérprete: Clara Sanchis 
Música: Clara Sanchis a partir de J. S. Bach  Diseño de vestuario: Helena Sanchis Realización de vestuario: Cornejo Iluminación: Juan Gómez-Cornejo Fotografía: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz Diseño gráfico: Diego Ruiz Distribución: unahabitacionpropia@hotmail.com Producción: Clara Sanchis Con la colaboración de Seix Barral y Nuevo Teatro Fronterizo

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.