Castigo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino.

Castigo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino.

Por Luis Muñoz Díez

Castigo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino, es una comedia negra. El título define bien la esencia de la obra, dado que la expresión sajona celebra el “castigo” marcando con júbilo algo que suele hacer feliz al común de los mortales. Sin importar si lo merece por ser un trueno, un marica debilucho o por gozar de lo que el que se alegra no tiene.

Cada uno tiene sus fortalezas, una de las mías, que confieso con orgullo, es el trabajo de Íñigo Guardamino, un autor de raza, con voz propia, de los pocos que después de disfrutar una función suya sientes que lo visto y oído, si no te lo hubiera mostrado él, te hubieras quedado sin conocerlo.

Por razones fáciles de imaginar, reconozco a los dos personajes que nos presenta. Obligados a mantener alto el listón de papá y el abuelo en una circulo en donde se era, o simplemente no se era, de ahí el dicho de “eres un don nadie“. Obligados, los pobres, a ser linces en los negocios, sudar colonia y mear coca-cola fresquita. Iñigo es de Bilbao, se nota en su escritura, y le honra, pertenece a una cultura sólida, asentada, matriarcal, clasista, encantada de haberse conocido, y por ende machista y falocrática.

La obra de un autor es grande cuando ahonda, denuncia e ironiza sobre lo que le es propio, porque es honesta y te está entregando su propio temblor y su lucha para dinamitar sus falsas creencias, por lo que se establece una corriente de empatía que la hace universal, como en este caso.

En la imagen de los actores Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia, intépretes de Castigo ejemplar Yeah Foto Carmen Prieto igo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino

En la imagen los actores Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia, intépretes de Castigo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino Foto Carmen Prieto

Castigo ejemplar Yeah está construida sobre una mimbraría clásica, semejante a la de las grandes películas, con un resultado atractivo para cualquier tipo de públicos, y con tantas lecturas como espectadores acudan a verla. Partiendo de ahí, el autor inicia un proceso creativo con total libertad sobre la conducta y las creencias. Un mosaico de clichés heredados, sazonado de toneladas de ironía, con la técnica de enganche del buen culebrón, que expone, resuelve y vuelve a proponer. En este caso, con el discurso sin fisura de una pareja que entra en el despacho del colegio de elite donde estudia su hijo, para robar el expediente de fechorías del pequeño delincuente. En cada descubrimiento del proceder del vástago hay decepción, si se advierte debilidad,  y por el contario, hay reafirmación de raza, cuando el chico resulta ser tan zorro como sus papas y sus ancestros, la pareja está en un ¡ay! preocupa por salvar sus apellidos, como si de eso dependiera la especie.

Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia realizan un trabajo extraordinario, ágil, lleno de matices. Al poco de dar comienzo la función, se encaran con el público rezando una letanía laica que da la medida de que no van a dar tregua al espectador.

Sus personajes, transitan entre lo real, lo imaginado y el más puro disparate. Era preciso contar con dos actores diestros y con cintura para variar de registro sin parar. Natalia y  Rodrigo están esplendidos, aportando un físico perfecto: él es un hombre incapacitado para decir la verdad, con algún kilo de más, como corresponde a un chico caprichoso, mientras a ella no le importa decir lo que piensa, porque le importa un pito lo que opine su marido, pero es dura e intransigente consigo misma e incapaz de pesar un gramo de más.

Castigo ejemplar Yeah, de Íñigo Guardamino, te deja pegado a la butaca por el trabajo actoral y de dirección, es un texto que estimula la reflexión, potente, genital como el magnífico pene cimbreante que nos describen dibujó el hijo en la pizarra.  No sólo provoca la risa, también la carcajada, inquieta, reafirma lo puñeteros que somos y lo mucho que nos va la marcha.

La actriz Natalia Díaz, el autor Íñigo Guardamino y el actor Rodrigo Sáenz un trío de ases para "Castigo ejemplar Yeah" Foto Carmen Prieto

La actriz Natalia Díaz, el autor Íñigo Guardamino y el actor Rodrigo Sáenz de Heredia, un trío de ases para “Castigo ejemplar Yeah” Foto Carmen Prieto

Título Castigo ejemplar Yeah / Autor  y director Iñigo Guardamino / Intérpretes Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia / Producción / Fotos Carmen Prieto

En cartel desde el 31 de ovtubre al 23 de noviembre de 2017 en los Teatro Intemperie -Madrid- toda la información aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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