Canciones de Carne -Rosalinda Galán quiere ser María Jiménez-, de Carles Harillo Magnet

Canciones de Carne -Rosalinda Galán quiere ser María Jiménez-, de Carles Harillo Magnet

Canciones de Carne es una función con dramaturgia y dirección de Carles Harillo Magnet, protagonizada por Rosalinda Galán, dirección musical de Jesús Garrido, que acompaña a la artista a la guitarra, y en la percusión lo hace Raúl García. Rosalinda Galán quiere ser María Jiménez, ni más ni menos que María Jiménez, una mujer con luces y sobras, una artista grande, excesiva como corresponde a su género, de sombra muy alargada. Pero como artista y fenómeno social, incuestionable.

María Jiménez, cumple todas las normas para ser una aspirante a artista de manual que llega a la capital. Nacida en Triana en el seno de una familia humilde, baila, canta. Nada más pisar Madrid a mediados de los 60, la “capilla” de Emilio Romero, significado periodista del régimen franquista, o él mismo, la renombra como La Pipa, en el tablao de Las Brujas, de donde saldrían La Polaca, La Contarhecha, todas mujeres raciales y bellísimas.

Rosalinda Galán jpgLos artistas de los tablaos y la alta sociedad en esa época, vivían la noche codo con codo, en una eterna noche de san Juan. Era fácil subsistir si cumplías la norma de entretener a unos “señores” y “señoras” de entrepierna caprichosa, mucho tiempo libre y billetera fácil. Un terreno bien abonado para hacer conocimientos, con la opción de ser artista, puta-puto o mantenida-mantenido.

A la flamenca La Pipa, le quita el pañolón Gonzalo García Pelayo, y le hace cantar de Silvio Rodríguez a García Calvo, y marca por bulerías o sevillanas profanas de san Juan de la Cruz a José Alfredo, y no solo eso, la artista sin bata de cola, vestida con trajes largos de aperturas infinitas, hacía que subiera la temperatura del país con solo dar un “paso” y dejar al descubierto una pierna.

Este es el espejo donde cuarenta años después, quiere mirarse una artista que empieza. Rosalinda Galán es actriz y personaje en Canciones de Carne, como personaje es una cantante que aún no ha encontrado su voz, ni su ruta como artista,  para ello Carles Harillo Magnet ha construido un monólogo, como un puzle de vacilaciones, arranques, paradas, lágrima y risa. Rosalinda habla con la voz que le otorga Harillo Magnet, a veces con los versos de las canciones, a veces parafraseo a la artista sevillana, irá desbrozando un camino, que como en la vida real, a veces se atasca y a veces fluye.

Para esta puesta en escena era imprescindible contar con músicos. Jesús Garrido y Raúl García, que no solo la acompañan al cajón y a la guitarra, también jalean a la Rosalinda cantante, y marcan la tensión dramática o sensual, mirándola con deseo, como se ha de mirar a una artista.

Rosalinda Galán de la mano de Carles Harillo Magnet, se cobija en la vulnerabilidad del ser frágil representa María, frente a la artista inmensa que es La Jiménez. Busca la alquimia que asistió a María, para que la Rosalinda frágil al pisar el escenario, se nutra de la energía redentora que nace de la fricción del arte con el público, donde el artista roza la eternidad.

La artista que interpreta la Galán, se trasforma cuando sueña con ser La Jiménez y cuando es la aspirante frágil y vacilante, para la compresión de esta dualidad, es fundamental el buen trabajo realizado por Pier Paolo Álvaro, encargado del vestuario y espacio escénico y Roger Portal como asesor de arte.

Carles Harillo Magnet, le da a la función un aire de búsqueda con un punto experimental, que a veces desconcierta, pero refleja bien el temblor que la mujer antes de revestirse de “artista”, que a veces no se sabe si alguna vez será, iluminada por el fuego del arte. Pone luz sobre ese punto tan quebradizo que une la vulnerabilidad de la persona, con la hipérbole incuestionable del artista.

Título Canciones de Carne Rosalinda Galán quiere ser María Jiménez Dramaturgia y dirección Carles Harillo Magnet Dirección musical Jesús Garrido Artistas: Rosalinda Galán, Jesús Garrido y Raúl García. Producción de Ojos de Sapo y Rosalinda Galán. Pieza Pan Seco Aloma de Balma. Pieza La Silla vacía Andrés Beladiez. Ayudante de dirección Gabriel Sánchez Vestuario & Espacio escénico Pier Paolo Álvaro Asesor arte Roger Portal Iluminación: Sergio Guivernau, Raquel Rodríguez y Sonia Sanz Gráficos Ander Duque Fotografías Marta Capón Comunicación Josi Cortés Colaboradores Mínima Espacio Escénico

En cartel en el Teatro Lara de Madrid funciones días y hora aquí

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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