BIKINI, redquiem in pace, reivindicando a Pamela Anderson.

BIKINI, redquiem in pace, reivindicando a Pamela Anderson.

Por NACHO CABANA

Lo anunciaron como una lectura dramatizada pero fue mucho más. La compañía mexicana afincada en Barcelona Mi cabeza está en Tijuana sometió su nuevo montaje Bikini, redquiem in pace, a una prueba de fuego bastante inusual. 

Bikini, redquiem in peace

Karina Tiznado

Porque lo que vimos el pasado miércoles en el Cercle Artistic Santlluc de Barcelona fue un salto al vacío en el que todos sus componentes, empezando por el director, Ferrán Madicó, y finalizando con la actriz que interpreta la fallecida madre del clan, Karina Tiznado, cayeron de pie y con aplausos del público que llenó el aforo reducido. 

Para empezar, no hubo atriles ni actores en fila leyendo el texto sino algo cercano a un ensayo general donde cada uno de los tres actos fue representado en un espacio distinto del edificio que albergó el evento lo cual, al margen de la incomodidad de tener que detener la función para moverse de una ubicación a la siguiente, dio entidad a (y diferenció los) tres momentos en que se desarrolla la historia, supliéndose de esta manera las inevitables carencias en escenografía e iluminación. 

Bikini, redquiem in peace

Mónica Ixchel y Roberto Peralta

Bikini, redquiem in pace cuenta las relaciones en una familia mexicana claramente disfuncional. Estamos en los años 80, la matriarca del clan fallece mientras ve un episodio de Los vigilantes de la playa (en México conocida cono Guardianes de la bahía) y sus hijos deciden llevarla, con el bañador rojo que lucía Pamela Anderson en la serie, a la playa para ser enterrada.

El gran acierto del texto de Fernanda Bada, una joven dramaturga mexicana -nació en 1991- que con esta obra logró la mención honorífica del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo en 2019, es contradecir y extremar las reacciones familiares que hubieran parecido obvias ante el deceso de la madre, sustituyéndolas por otras que coquetean directamente con el teatro del absurdo (sobre todo en el personaje de Martín, brillantemente compuesto por Roberto Peralta) y que van revelando, capa tras capa, aquello que todos saben pero de lo que nadie ha querido decir… hasta ahora. 

Bikini, redquiem in peace

Todos con la muerta

 

No deja Madicó (del que recordamos memorables montajes de Celobert de David Hare o Regreso a casa de Harold Pinter) un minuto de respiro al espectador ni a los actores, que lanzan sus frases con la rapidez de una buena screwball comedy manteniéndolos rayando en la exageración sin caer en ella más que puntualmente, cuando hay una justificación clara para ello en el texto.

Bikini, redquiem in peace

Roberto Peralta

Ya hemos mencionado más arriba la estupenda composición de personaje que hace Roberto Peralta, haciendo dudar al espectador si estamos ante un niño, un perro o un adulto con algún tipo de discapacidad. Frente a él, brilla Marisol Salcedo como su hermana Liliana, extrayendo comicidad no tanto del estereotipo del que parte como del egocentrismo que define a su personaje.

Bikini, redquiem in peace

Marisol Salcedo

Mónica Ixchel, por otro lado, se enfrenta con profesionalidad a Peralta en todo el primer acto desde un dominio de su personaje (el de Carmen, el tercero de los hermanos) bastante distinto al del varón al tiempo que ejerce con soltura de maestra de ceremonias durante el resto de la representación. Su interpretación desemboca en una emotiva catarsis final cuando, al librarse del peso maternal, logra reabrir el canal de comunicación que tenía bloqueado con Liliana.

Bikini, redquiem in peace

Mónica Ixchel

Daniela García Márquez (como Sofía, hija de Liliana y nieta de la difunta) y Carles Solsona (Andrés, padre de la anterior) necesitarían un poco más de desarrollo en la exposición de sus personajes; nos quedamos con ganas de saber más sobre ellos. De la primera, sobre esa complicidad que mantiene con su madre y la lleva a ayudarla a robar en tiendas; del segundo, la muy bizarra obsesión sexual que mantenía con su suegra y que se expone de manera agradeciblemente diáfana a través del bañador rojo. 

Bikini, redquiem in peace

Roberto Peralta, Daniela Vega y Mónica Ixchel

Queda, por supuesto, mucho todavía por afinar y, en algunos casos, aclarar. Las dos escenas que en el segundo acto transcurren fuera del coche que lleva al clan a la playa resultan, al menos en lo visto en Santlluc, bastante confusas, especialmente la que tiene lugar en la comisaría. Y hay que resolver mejor todo el “momento Roma” que configura el clímax del espectáculo, ahogamiento incluido. 

Bikini, redquiem in peace

Momento “Roma”

Quizás no sería mala idea introducir también, aunque no se encuentren en el texto original, algunas escenas a modo de flashbacks que muestren cómo era la vida de tan peculiar familia cuando Soledad, la muerta, aún vivía. Y destacar de alguna manera el cassette (clave en la obra) y el famoso bañador rojo. 

Bikini, redquiem in peace

Carles Solsona, Roberto Peralta y Karina Tiznado

En todo caso, una divertida propuesta que puede convertirse en una de las sorpresas de la temporada 2021-2022, viniendo a romper la excesiva endogamia del teatro barcelonés y abriéndolo a dramaturgias del otro lado del castellano. 

De momento y antes de las vacaciones, tendrán otra oportunidad de acercarse a Bikini, redquiem in pace el próximo 6 de julio a las 19:30 en la casa de América de Barcelona c/Còrsega, 299, entresuelo. Parece que, esta vez sí, en formato de lectura dramatizada. 

Más información y reserva gratuita de entradas aquí. 

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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