«What about the band». Maceo Parker. La Riviera

«What about the band». Maceo Parker. La Riviera

En el funk suele haber palabras o frases que se repiten como un mantra y que se unen a todos los demás elementos de este estilo claramente orientado al baile para crear su imprescindible ritmo. Ahí están la propia palabra «funk», «groove» o «dance». Maceo Parker se conoce los recursos de esta música como pocos y siempre tiene alguna frase que repite una y otra vez para provocar una reacción en el público. En el brutal «Life on planet groove», directo grabado a principios de los noventa y actualmente según parece descatalogado –aunque puede escucharse en algunas plataformas de música en streaming–, ese mantra es «Put your hands on the head» y cabe imaginarse al público entregado y obedeciendo las órdenes del maestro. En el último concierto de Maceo Parker en Madrid, primero del ciclo Madrid Inquieta, esa frase ritual, repetida continuamente, fue «What about the band», con la que buscaba que el público mostrase su reconocimiento al grupo que le acompañaba, un grupo perfecto para el funk: técnicamente brillantes, pero al mismo tiempo perfectos sabedores de su posición de acompañantes de los solistas, lo que supone repetir los mismos patrones una y otra vez sin perder el swing. Maceo se sobra y se basta para encandilar al público, pero para erigir un sólido armazón funk en vivo necesita una potente sección rítmica, un complemento femenino a su voz e incluso otro solista de metal que lo doble en los riffs y le deje descansar con algún solo. Parker es además un magnífico líder y deja a su combo expresarse libremente y demostrar su técnica en solos repartidos a lo largo del concierto. Y así en Madrid pudimos presenciar estupendos solos de slap bass, guitarra y, sobre todo, una increíble improvisación del batería en la recta final del espectáculo y una maravillosa versión para teclado y trombón de ese precioso estándar de Victor Young y Edward Heyman que es «When I fall in love», el momento más jazzístico de la velada, que ofreció casi todo el tiempo funk y soul.

No obstante, la frase definitoria de lo que se pudo ver y escuchar fue la primera que se pronunció en la noche: «School’s in». Según cuentan es lo que decía Prince antes de que Maceo ejecutara un solo durante las giras que compartieron hace algunos años. Atención, empieza la lección; si de verdad queréis saber lo que es el funk, escuchad al maestro. Y tenéis que hacerlo en vivo, pues allí es donde se encuentra como pez en el agua. Maceo Parker tiene una larga carrera discográfica que como líder empezó en 1970, con algunos momentos inspirados y otros menos –esas versiones anodinas de temas pop y ese «adult oriented funk» a veces duelen–. En general acierta cuando ejecuta un funk implacable o cuando acude a las raíces y, bien con temas propios, bien con adaptaciones, hace soul, jazz y rhythm n’ blues con un gusto exquisito. Pero sus discos más estimulantes no suelen encontrarse entre aquellos grabados en estudio sino en los directos. El ya mencionado «Life on planet groove», por la música y por la comunión con el público, extático, está a la altura de directos mágicos como el «Live at the Harlem Square Club» de Sam Cooke o las grabaciones en pequeños locales de Ahmad Jamal. Y una de sus obras más recientes, «Roots & Grooves» (2007), un doble CD grabado con orquesta en el que cada disco se dedica a un estilo, el rhythm n’ blues (roots) y el funk (groove), demuestra que los años no parecen pasar por este hombre y recrea con bastante aproximación la experiencia de sus directos. Está claro que Maceo Parker es un artista de música en vivo y no se tendrá una idea completa de su talento si no se vive esta experiencia.

 2014-03-26 Madrid Inquieta - Maceo Parker_6

Lo de Maceo no es tanto una cuestión de virtuosismo como de groove. El predicador Parker oficia una ceremonia profana en la que la interacción con sus fieles se torna imprescindible y es abundante, pero en la cual asimismo él controla absolutamente el mensaje, un mensaje por otra parte nada místico ni elevado, sino bien simple y terrenal, aunque salvífico para el público: el baile, el funk. Además, no deja sola a su parroquia. No es de esos artistas que salen al escenario cuando su banda lleva media hora tocando y el público está a punto de estallar y tampoco abandona rápidamente la primera línea en cuanto algún miembro de su grupo ejecuta un solo o algún tema tarda más de lo normal en cerrarse. De hecho, salían más de escena sus sidemen que él. Maceo Parker toca el saxofón, canta, se mueve mucho y con estilo y hasta llega a sacarse una flauta travesera de la manga para, aparentemente, improvisar. En Madrid estuvo encima del escenario más de dos horas, acompañado de una sección rítmica clásica (teclado, bajo y batería), dos coristas que tuvieron su protagonismo en sendas canciones con las que probaron su chorro de voz, y un trombonista. El espectáculo empezó con un tema salsero y terminó con su hit «Pass the peas». Entre medias, canciones propias y versiones como el «Stand by me» de Ben E. King (con un pequeño guiño al «Chain gang» de Sam Cooke) o el «Let’s get it on» de Marvin Gaye, además de alusiones frecuentes a James Brown (nada más empezar sonó «Make it funky») y Ray Charles. O sea, historia viva del soul y el funk. Pues no es otra cosa Maceo Parker.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *