“Atrapados” es una función escrita y dirigida por Alejandro Melero, que nos presenta a tres personajes encerrados en la caja fuerte de un banco, sólo saldremos de este espacio para que veamos algo de la vida paralela del más joven y del pasado y las pesadillas de los otros dos personajes: Eduardo, es un director de banco ambicioso pendiente de un ascenso; Rosa, la responsable de recursos humanos; y Adolfo, una especie de becario de veinte años.
¿Por qué están encerrados? Por una razón que puede parecer un apto de violencia extrema, pero que resulta totalmente entendible.
Una persona les tiene retenidos, y no es un delincuente tópico, es una persona desahuciada y desesperada que ha visto como el apremio del banco le ha ido cercando, y como la banca es un ente sin rostro quiere materializar su ira matando al director que es la única cara que conoce.
Alejandro Melero, traza bien a los tres personajes que han de pasar unas horas encerrados en la cámara acorazada del banco.
Mauricio Bautista es Eduardo en “Atrapados” de Alejandro Melero
Nos presenta a Rosa, la responsable de Recursos humanos, un personaje bien dibujado pero con alguna fisura de ñoñez dado que se dedica a despedir a “personas” basándose sólo en los mejores dividendos de la banca. El personaje mejor definido es el del director, Melero no carga las tintas, su codicia liberal no le hace sentir empatía por sus clientes, pero en esa ceguera hay mas de frialdad distante que de crueldad. El joven de veinte años es casi un espectador de los otros dos personajes que ya han trazado un camino mientras el suyo es aún una hoja en blanco.
Hasta aquí ningún pero para el autor, pero en las escenas episódicas en que nos saca de la caja acorazada y nos sitúa en otra circunstancia hay algo que no encaja, y más que aportar información a la historia central despista o la hace olvidar.
Eva Isanta, Víctor Palmero y Mauricio Bautista en “Atrapados” de Víctor Palmero
Estos episodios están bien escritos y brillan con luz propia como piezas aisladas o sketch, como es el absurdo caso del joven becario que se quiere buscar la vida como gigoló siendo gay, y desemboca en un dialogo tan cómico como hilarante, todo un guiño para el público gay, que sin duda es quién mas lo disfrutará. Algo parecido ocurre con la pesadilla del director y el chico, donde Melero abre otro registro, la escena tiene fuerza dramática pero poco o nada que ver con la trama central, quizá el cuadro que aporta alguna información a esa trama sea el de los dos personajes maduros cuando se presentan como adolescentes.
Mauricio Bautista está perfecto en su papel de Eduardo, el director de banco, y hace una composición de su personaje en la pesadilla realmente estupenda. Eva Isanta interpreta directamente dos papeles: el de Rosa, la responsable de Recursos humanos, con el que realiza un trabajo muy rico en matices con la contención que requiere, y el otro, donde demuestra su vis cómica representando a la mujer que sólo está rodeada de gays, y uno de ellos le regala por su cumpleaños un gigoló, que para colmo también resulta ser gay, que no es otro que el becario del banco que se anda buscando otro futuro. Víctor Palmero es el becario del banco, y se reinterpreta en el papel de gay formando pareja con Eva Isanta, también es el compañero de la pesadilla de Mauricio Bautista, el director del banco, y cumple con los tres cometidos con soltura.
Víctor Palmero es Adolfo en “Atrapados” de Alejandro Melero
La función “Atrapados”, escrita y dirigida por Alejandro Melero e interpretada por Eva Isanta, Mauricio Bautista, Víctor Palmero, tienen una factura indiscutible, pero quizá no llegue al publico porque los sketch están escritos en diferente registros que la trama central, pero aún así creo que en el texto de Melero hay talento. Tampoco ayudó nada a la representación de la obra en el teatro Alfil con muy buen aforo, pero con un público desconsiderado que no paró de moverse durante toda la representación, cruzando la sala para ir al servicio tropezando con mesas, sonidos de móvil y hasta calló algún papel de la platea al patio de butacas. Los tres actores con una profesionalidad sin fisura aguantaron a un público más propio de de una función infantil, y para el colmo de la impostura, una mujer que no había parado durante toda la representación de ir de un lado a otro gritaba “¡Bravo!” al final de la función.
Título:Atrapados Autor y director: Alejandro Melero Interpretes: Rosa (Eva Isanta), Eduardo (Mauricio Bautista) y Adolfo (Víctor Palmero) Ayudante de dirección: Paco Rodríguez Vestuario: Pamela Sánchez Fotografía: Enrique Toribio Una producción de Laindalo Creaciones (Isidro Romero).
* Está crítica se escribió después de asistir a una función en el Teatro Alfil de Madrid
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez, a los dieciséis años, he ido fechando mi vida por las películas y las obras de teatro. Casi al mismo tiempo empecé a escribir de cine en una revista entrañable, Cine Asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas, he pasado buena parte de mi vida en el teatro —sobre el escenario o sentado en una butaca— y he tenido la suerte de tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que antes me emocionaron como espectador.
Creo firmemente que algunas premoniciones se cumplen cuando quien las pronuncia tiene el ascendiente suficiente; y a mí, la persona con más autoridad en mi vida me dijo: “Vas a ser alumno de todo y maestro de nada”. Y así ha sido. He estudiado cine y teatro, he leído todo lo que ha caído en mis manos, he trabajado como actor y como ayudante de dirección, he escrito novelas y guiones, he retratado a toda persona interesante que se me ha puesto a tiro… y la verdad, ni tan mal. Hay quien nace sabiendo; yo prefiero morir aprendiendo.
Y aquí estoy ahora, en la Cultural Tarántula, con la intención de animaros a leer, ver cine o acudir al teatro, donde siempre nos espera una emoción irrepetible que, por un instante, nos hace creer que en la vida lo mejor está siempre por venir.
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