Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de su “Encrucijada o nihil novum sub sole”

Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de su “Encrucijada o nihil novum sub sole”

“Encrucijada o nihil novum sub sole”, es la segunda función de “Trilogía del Desencanto”  un proyecto teatral de Borja Roces, con la que vuelve a la cartelera madrileña el 6 de junio a la Sala Umbral de Primavera. Una vuelta que puede considerarse casi un estreno, por ser la primera vez que se va a poder ver el trabajo de una forma continuada de este “creador global” que es Borja Roces, que en esta función ha trabajado codo con codo con el otro “todo” de la función que es la actriz Alicia Rodríguez.

La obra, como nos contarán, nace de un momento en que Alicia se encuentra en una encrucijada amorosa, de pronto recuerda la canción de Marifé de Triana y la canta. Ahí parecía haber quedado todo, pero pasado un tiempo dio pie a la función que Roces trabajó con textos, incluyó poesía, ensayó como director, y al final fue su propia obra la que le empujó a salir al escenario. En principio, en el espectáculo solo iba a estar Alicia Rodríguez, para dinamitar el buenísimo hipócrita e interesado y la reivindicación del dolor heredado como hecho cultural y la necesidad de no paliarlo, sino de encararlo como motor para avanzar y salir de cualquier Encrucijada.

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Hay una complicidad entre Rodríguez y Roces que supera el escenario y en él los hace grandes. Foto Luis Muñoz Díez

Alicia, Borja, darme detalles de cómo se puede partir de una copla para armar una función tan irónica, rayana en el existencialismo como es  “Encrucijada o nihil novum sub sole”, con ese toque de mixtura amarga que logra hacer sonreír y reír al espectador.

Borja: Encrucijada, parte de una idea básica, como suele comenzar todo proceso de creación. Alicia llevaba unos días como muy sensible y muy indecisa…

Alicia: Una encrucijada en el amor -Alicia no abandona jamás la sonrisa, aunque hable en serio-

Borja: Estaba que no sabía por dónde salir de su Encrucijada…

Alicia: …A colación de la canción de Marifé de Triana,  que es de donde proviene el título de la obra.

¿El germen entonces es Marifé de Triana?

Alicia: Sí, en principio sí, porque yo estaba en una encrucijada y canté su canción.

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Alicia Rodríguez y Borja Roces, son gesto en estado puro. Foto Luis Muñoz Díez

Aviso, Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de lo formal, pero sin aires de impostada trascendencia, sazonando el discurso con mucho humor, por lo que esta entrevista ha de leerse en tono de comedia. 

Y una vez interpretada la sentida canción,  ¿por dónde continuasteis?

Borja: Todo quedó ahí -toma la palabra Borja que se rie- como algo anecdótico, pasó un tiempo y nos animamos a trabajar juntos. Alicia ya había visto “Pequeño defecto” y retomamos la idea y empezamos a trabajar sobre la capacidad o incapacidad para avanzar.

Alicia: Encrucijada es el punto de partida, pero trabajamos de una forma muy de collage,  componiendo distintas piezas, vamos cogiendo distintos materiales.

Borja: La función crece y la idea original va modificándose, se van añadiendo otros temas, y yo en este caso dejo que las ideas estén muy abierta, pero no acaba ahí el proceso, porque como somos muy amigos y pasamos muchas horas juntos, el trabajo no se limitaba a los ensayar, por lo que se podría decir que nos dedicamos a la función a tiempo completo, y así surge: “el alegato contra el buenísimo”, y el tema de la reivindicación del dolor y del llanto como avance, y en todo subyace una situación de desencanto general, y ese desencanto general está presente con todo su universo en tres trabajos distintos y los da una unidad como trilogía.

¿Qué es el alegato contra el “buenísmo”?

Borja: El alegato contra el buenísimo, es una forma de dar una patada en el suelo y decir: bueno, basta ya. Estoy arto de que haya que expresarse siempre dentro de lo políticamente correcto, y no te puedas salir de la norma establecida, aunque parezca que queda cool, pero no es así, solo queda cool dentro de unos límites y cuando también es políticamente correcto.

No es una cuestión de decir esto para ser aplaudido por un sector, si no todo lo contario, es un lo digo y me arriesgo a las consecuencias, porque tengo el convencimiento de que es así, y porque no creo que esa postura tan moldeable nos pueda ayudar a avanzar hacía ningún lado.

El amoldarse conduce al alejamiento de cómo eres de verdad, tanto como persona como creador. -Alicia participa del discurso de Borja de una forma cómplice y activa, lo reafirma con sonrisas y gestos de aprobación- 

Alicia: Otra cosa que ahora es políticamente correcta, y  también está en Encrucijada, es que todo nos incomoda psicológicamente y no te permite mostrar los sentimientos, como si no existiera, y sí existen: los tapas. Todo te indica que hay que estar tranquilo, sereno, equilibrado,  y claro, como ser humano nos toca también vivir pena, dolor, sufrimiento, llanto… No podemos vivir en un falso hedonismo.

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Alicia, reconoce entre risas que de mas joven lloraba por cualquier cosa. Foto Luis Muñoz Díez

El dolor y el miedo hacen crecer, y si lo taponamos antes o después salta el tapón.

Alicia: Claro, pero nos están indicando constantemente que nos alejemos de ese es camino, que no nos enfrentemos a los sentimientos, que los esquivemos, que para eso hay pastillas, libros, cursos de meditación… ¡Vamos, que es un no dejarnos sentir!

Borja, precisa que significado le das al término “buenísmo”, porque para mí en él hay algo de negarse a ser un bufón del poder que impone la norma.

Borja: Empleo el término “buenísimo” porque nada tiene que ver con la bondad, ni con la honestidad. Solo tiene que ver con una máscara social que se ha instaurado y en la que todos jugamos de alguna forma. A mí como creador hay algo que me saca de quicio, porque me apasiona lo que hago, quien se dedica a esto tiene que apasionarle y no solamente pretender epatar o empatizar de una forma barata con un poder cultural establecido, que además es variable según dirija determinado teatro oficial una persona determina. La patada, al margen del Borja personaje, la quiere dar también el Borja creador, y mostrar un trabajo honesto, personal, que pertenece nuestro propio universo como creadores, sin importarnos nada si nos adecuamos al gusto del momento o no.

Es la función del creador, presentar con un simple “esto es lo que yo hago, si te gusta seré muy feliz, y si no no tengo porque pedir perdón”

Borja: Claro, con toda la humildad, pero con toda la grandeza, no pecamos de falsa modestia, hacemos un trabajo personal para que llegue e interese al mayor número de gente posible, no a una elite cultural, que sólo se mira el ombligo. Hacemos teatro para todo el mundo.

La aspiración es que tu trabajo se vea, si no se representaría en casa para los amigos.

Borja: El espectáculo se ha visto, pero muy poco, y algunos compañeros de profesión como están instalados en ese “buenísimo” te dicen que bien, que correcto, que bonito, pero como que lo rechazan. Valoran el trabajo, pero añaden: la gente tiene que reírse. ¿Pero no tiene que reírse solo con el humor que propone tele 5? El teatro tiene que ser algo distinto, el teatro tiene que ser algo que provoque en el espectador algún sentimiento, que el público se entretenga y se divierta, pero no de una forma tan pobre, que le quede algo de poso con lo que ha visto.

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Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de su “Encrucijada” o nihil novum sub sole. Foto: José Carlos Fernández

La profesión, por razones obvias, no somos un público objetivo, pero con el verdadero público yo soy optimista. El espectador asiste a los espectáculos que se le ofrecen, y si le ofreces uno de calidad, lo aprecia.   

Alicia: Mira, Luis, hemos hecho muy pocas representaciones, de hecho nuestra presentación en Umbral de Primavera se puede considerar un estreno, y la única representaciones que hemos hecho con púbico de verdad, la hicimos en un centro de Canillejas con jubilados. Un público aparentemente difícil, casi todo mujeres, que ni ha pagado y entran a ver lo que ponen y si se aburren se van o se duermen, son como niños, pero para nuestra sorpresa no solo se quedaron sino que participaban, se reían, y a veces cuando Borja o yo hacemos una reflexión en alto nos contestaban con su verdad. Todo cobraba un sentido que iba mucho más allá del que habíamos sentido en la sala TU donde habíamos representado tres funciones.

A mí no me extraña, la gente de una edad parce que no va a entender nada y son los que mejor entienden porque ya han vivido. En la juventud, entre la búsqueda del sustento y el sexo, se está muy liado para ciertas sutilezas.

Alicia: Quizá la entrada fue Marifé y la copla pero el público se enganchó y lo entendía.

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Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de su “Encrucijada” o nihil novum sub sole. Foto: José Carlos Fernández

La obra es poesía, y es vanguardia, pero tiene las raíces bien ancladas, ya solo con llamarse Encrucijada está muy bien enraizada para hablar del dolor como cultura heredada. Encrucijada es un clásico de la copla española, y las letras de las copals son el máximo exponente al culto al masoquismo y la redención por el sufrimiento de cualquier goce que venga  del amor.

Alicia: Lo del llanto en el espectáculo lo hemos trabajado, porque ahora ya no tanto, pero en mi vida he llorado mucho. A los 15 años quería escribir la carta de despedida para cuando muriera a los 90. Ahora ya me puedo reír de esa parte de mí porque ya la he asumido, pero es cierto que el dolor y el sufrimiento lo sublimamos

Yo tenía una tía que el mejor piropo que podía decirte era “que mala cara tienes”, a su entierro, que fue multitudinario, porque era la mujer que más había sufrido en este mundo, me acompañó una persona que me confesó: “Lo que hubiera significado para mi madre si en su entierro se dijera como en este, ¡qué mujer! ¡lo que ha sido y lo que ha sufrido! Culturalmente, en parte, aspiramos a un sufrimiento redentor.

Alicia: Si, sublimamos el sufrimiento te encuentras con alguien y le dices: que mal estoy hija, y te contestan, mal estoy yo, como si fuera una competición a ver quién sufre más, como en una copla vamos.

Mujeres y por ende los homosexuales durante mucho tiempo han hecho de la copla su bandera, porque es un altar al masoquismo del sufrimiento infringido por los hombres. Esta letrita es tela: “Llévame por calles de hiel y amargura, ponme ligaduras y hasta escúpeme. Échame en los ojos un puñao de arena, mátame de pena, pero quiéreme”

Alicia: Sí, esa es tremenda.

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Alicia Rodríguez y Borja Roces hablan de su “Encrucijada” o nihil novum sub sole. Foto: José Carlos Fernández

Borja: si tiene que ver mucho con la copla, pero también tiene que ver con eso de que no queremos ver y huimos. Ella es andaluza y yo asturiano, pero este sentido del sufrimiento tiene mucho que ver mucho con la religión. Nos engañamos pensando que no somos católicos, pero nos han educado personas practicantes con mucho ascendente, como es una madre, y es muy difícil abrirte porque lo llevamos dentro.

Sí, la iconografía religiosa también es tela, con sus vírgenes con el corazón traspasado por siete puñales, y  cristos desnudos clavados, flagelados y sangrando. 

Borja: Sí, son imágenes llevamos dentro.

Los dos pilares de la función son dos reclamos de amor, por un lado, el “buenísmo” para estar dentro de la foto y que no nos rechacen, y por otro, el dolor para que nos cuiden y nos mimen, cuando en general la gente cuando ve un problema sale corriendo.

Borja: En “el buenísmo” hay mucho de complejo de culpa, y es educacional, es una herencia hipocresía establecida. En general practicamos el “buenísmo” sobre todo por miedo.

¿Por qué no se nos acepte? Algo así como. “si no te quieres me quedaré solo, y si me quedo solo, envejeceré solo y morirás solo”. Oséa que tanto el “buenísmo” como la cultura del dolor, son para que nos quieran.

Alicia: Absolutamente, sí.

Borja: Hay otra cosa presente en la obra y es el tema de la angustia y de la incredulidad, que tiene que ver más con el desencanto, porque nos damos cuenta que llega un momento en la vida y en la historia en la que ya no creemos prácticamente en nada. Seguramente, porque nos hemos acostumbrado a ceder ante todo. No creemos en los que nos gobiernan, pero tampoco en los que nos rodean, siempre hay un poco de duda. La escena de la incredulidad nace un poco de esa idea, y sobre todo, porque me parecía muy revelador que la mujer, que interpreta Alicia, llege a una conclusión: “Es que yo soy capaz de dar todo por todo el mundo de una forma superexagerada, sería capaz de lavar las yagas del que sufre e inmolarme en vida, pero me doy cuenta de que eso lo podría hacer si me pagan en el momento. Si me pagan el amor con amor, si no soy incapaz de amar a nadie”. Es una pretensión de amor, pero muy honesta, y en el fondo, todos funcionamos un poco así, yo te hago un favor y espero que ese favor se me devuelva.

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Esta foto de Borja representar el perfecto estado de “buenismo” siempre sonriente y con los ojos bien cerrados ante la realidad. Foto Luis Muñoz Díez

Si, si te hago un favor espero que una recompensa, aunque no me devuelvas espero que me quieras.

Borja: Claro, y eso también tiene que ver con la educación en la bondad, como recomendamos en una escena: “Ame de forma activa y conseguirá que su alma se calme”. También eso está presente en la escena del tequila en la que decimos “oye, yo siento angustia“, y ella me dice, “pues hay gente que vive sin angustia“, y yo le digo “a mi me angustia que los problemas grandes de la vida no tengan nunvca solución“. Tú amas pero necesitas que te amen. La vida, el amor, la muerte no tiene remedio… La muerte llega, y el amor llega y se va, y eso es todo lo contario al “buenísmo”. En el “buenísmo” estas ideas no se tocan, yo tengo amigos muy locos que me dicen, “Yo me he programado para morir a los 90“, y yo les digo, “Tú prográmate, pero la vida tú la puedes programar y puede que te caiga una teja hoy“. Me llaman tremendista, pero con ese “buenísmo” se engañan, no se puede controlar casi nada, y hay que saber que la vida es finita.

Y que todo rueda, se mueve y que siempre andamos de paso. Hablar con esta pareja es una delicia, pero para entender esta Encrucijada o nihil novum sub sole, es mejor que os paseis por Umbral de Primavera a partir del día 6 de junio, disfrutareis e igual al salir os sentís más reconciliados con la vida e incluso puede que os querías un poco más.   

 

 

Titulo: Encrucijada o nihil novum sub sole / Texto y Dirección: Borja Roces / Intérpretes: Borja Roces y Alicia Rodríguez / Poemas: Néstor Villazón/ Iluminación y sonido:Producción: Cía. El Encuentro-Borja Roces & BlueBirds / Prensa: Waldo Rosales -Moviendo Teatro-.

 Sala El Umbral de PrimaveraCalle Primavera  Madrid

Funciones:  viernes  del 6 al 27 de junio a las  22:30 horas

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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