Alfabeto, de Inger Christensen

Alfabeto, de Inger Christensen

Querida Sara: antes que nada; rendido a tu valentía por confiarme la reseña del poemario de una señora danesa que se llama Inger Christensen.

 

Mira

 

las palomas existen; los soñadores, las muñecas

los asesinos existen; las palomas, las palomas

niebla, dioxina y días; los días

existen; los días la muerte; y los poemas

existen; los poemas, los días, la muerte

 

Alfabeto, de Inger ChristensenExistencialismo. Es decir,  aquello que le contaron a Sartre para a partir de la existencia del universo Belleza 1 – Miseria 3 , hat trick a domicilio,  el hombre encontrara su verdadera esencia en lugar de estar tocándose los cojones, o viendo Sálvame o de otra manera : estar a verlas a venir o atribuido a una esencia arbitraria.

 

No. El tema es: Ser un ente con personalidad por encima de chorradas y prejuicios. Pues bien, Inger Christensen es existencialista. A partir de ahí, la vida está ahí fuera o dentro de la habitación o en el mal y la belleza , puesta a desencadenar el árbol de causas de nuestra existencia y luego ella (la autora) se va flipando sola y va jugando a los matices, a los colores , a los mares , a las nieves, a las palomas, a las frutas como si este poemario fuera un gintonic premium de ésos con jengibre, pimienta negra, canela, uvas, regaliz , corteza de limón, y unas lágrimas de alcohol tabernario (ginebra) con cierta mesura (redundemos) existencial, la tónica.

 

Vale, y después está todo eso, esta voz poética de los mares del norte te dice : despierta chaval, mira qué bonito es el planeta y mira que lo han puteado.

 

 

 

los albaricoqueros existen

en países donde el calor producirá precisamente 

el color de la carne que tienen los albaricoques


Y claro, todo es el giro del universo.

 

los fusiles, y las plañideras existen, saciadas 

como lechuzas voraces, el lugar del crimen existe
bajo tierra; la Tierra, la Tierra en su órbita

alrededor del sol existe, la Tierra en su ruta

por la Vía Láctea existe; la Tierra en camino

con su cargamento de jazmines, con jaspe y hierro,


Alegoría de la maldad cósmica.

 

no hay más que

decir; matamos

más de lo que creemos

más de lo que sabemos

más de lo que sentimos;

no hay más que

decir; odiamos;

no hay más
la bomba atómica existe

Hiroshima, Nagasaki

Hiroshima 6

de agosto de 1945

Nagasaki 9

de agosto de 1945

140000 muertos

y herido en Hiroshima

unos 60000 muertos 

y heridos en Nagasaki
el cielo que resplandece

y la luz que casi

desde entonces se ha parecido 

al fuego de la bomba atómica

un poco


Hay para todo. Belleza y esperanza.

 

perderse

en la verdadera nieve

que es la nieve de junio

con flores y semillas
cuando no vas a morir nunca 


Alfabeto entonces va como contingencia de la existencia de que nos hacemos viejos, y un día fuimos felices con las florecitas del alma y el campo, no a modo de dietario vital, sino a modo de panorámica, de paisaje. Las cosas existen en función de otras cosas que se van desligando unas de otras, y ante esa liberación nosotros la vamos palmando.

 

Asunto ya tratado por la autora en otros poemarios como Sommerfugledalen’ (El valle de las mariposas), donde se vale de metáfora de la mariposa, tan bonita, tan frágil, tan colorista, tan de estar siempre al borde de la muerte para hablar de la vida y de buscar las tablas.

 

Muy interesante esta correlación de los mares;  la naturaleza salvaje.

 

flota el hielo a la deriva en el océano Antártico 

el hielo está firme en el Polo Sur

y justo detrás del Polo Sur

vuelve a haber agua en el mar del Sur

y justo detrás del mar del Sur

baten las olas las costas de África

y justo detrás de África

de nuevo un poco de agua en el mar Mediterráneo

y justo detrás del mar Mediterráneo

parece como si Turquía 

esté completamente sola con Turquía 


Me gusta bastante esta analogía que en el libro abarca desde el mar de Barents hasta el mar de Barents pasando por decenas de lugares entre el mar negro y el Polo Norte. ¿ Acaso no vuelve todo al punto de partida ? ¿ Acaso en la poesía no vuelve todo al origen y el puto amo es un tío que está más muerto que Chanquete ? Salvando maestros que se reproducen sistemáticamente en el hábitat lírico de facebook y demás redes residenciales , quién es realmente el puto amo de la poesía , quién desahucia, manda y valora. Ah, el vuestro, exacto. La poesía se bifurca en cuatro : cojonudo / ni puta idea. Colega / mediocre. Yo controlo, tú no, discusión fine. 

 

Apreciación: fiarse de un libro de poesía editado por una editorial de frecuencia narrativa y del no aburrimiento con este poemario de un reseñista de novelistas con sus carencias estéticas (Me). 

Quiero decir que este libro no me ha molestado en absoluto y me ha hecho pensar un poco. . Tal como así: La mala hostia existe porque existen la acidez de estómago, los fotocopistas, los taxistas y la Terminal 2 del aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez Emilio Botín Chiqui de Gran Hermano y por ello también existe la ironía. Me lo ha contado la danesa, Sara.

 

Tampoco me ha picado nada, y el cielo es muy bonito

Pues muy bien, Inger Christensen. Encantado.

P.D.1. Freaks, las páginas pares vienen en danés.

P.D.2. La señora Christensen ganó el Premio Austriaco de Literatura Europea y hasta la fecha de su muerte, en enero de 2009 , su nombre figuró entre los candidatos al Premio Nobel. En Escandinavia se lloró mucho. Le llamaron la ” eterna candidata ” .

P.D.3. Me he equivocado. Yo pensaba que las mujeres solo escribían poesía de feminidad y feminismo. La cualidad y el orgullo de lo femenino, mal adiestrada, está en Telecinco y los cuadernos de Jordi Labanda. Hacer corazones con la nata del café y seguir el blog de Paula Echevarría. Alfabeto es un poemario totalmente hermafrodita ; y femenino. Y se puede.

Alfabeto, Inger Christensen, trad. Francisco J. Uriz, Sexto Piso, 2014.

Autor

Javier Divisa
Javier Divisa. Mercader a tiempo parcial y escritor a intervalos fragmentarios. Autor de la novela Tres Hombres para Tres Ciudades, su segunda obra vio luz bajo el título Valientes Idiotas. Desarrolla su cáustica y rigor literario en reseñas literarias para Eñe y Revista Cultural Tarántula. Ejerce como articulista y cronista en CTXT y compagina la literatura con el business de la moda. Ha ganado algunos premios narrativos, todos sin la pertinente dotación económica, aunque eso es algo que podría lograr un mono con lobectomía cerebral. También ha sido incluido en diversas antologías de jóvenes autores de libros que están enterrados hace años en el cementerio de Père-Lachaise y no leyó nadie. Actualmente muere en Madrid, escribe varias veces todos los días a lapsos de quince minutos y nunca aparenta estar feliz en Facebook. Su tercera novela se llama Magdalena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *