La actriz Manuela Velasco y el actor Carles Francino interpretan a Doña Inés y a Don Jun, en la lectura dramatizada que ha dirigido Ignacio García del “Don Juan Tenorio” de Zorrilla, producido por el Teatro Fernán Gómez. Foto ©Juancar Cuevas
Por Luis Muñoz Díez
A Don Juan Tenorio, José de Zorrilla, lo acota en el tiempo del Carnaval al Día de Difuntos, y es tradición que forme parte de la cartelera durante estas fechas. Este año, el Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa de Madrid, ha programado una lectura dramatizada de la obra, con versión y dirección de Ignacio García, los días 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre de 2024.
La historia de Don Juan es un relato de desenfreno y transgresión, centrado en un joven sin freno que vive para burlar doncellas y desafiar rivales, sin temor a condenar las vidas ajenas en una época donde el honor y la reputación eran decisivos. Este desenfreno lleva a Don Juan a retar a otro personaje de similar calaña, Luis Mejía, para ver quién de los dos es capaz de cometer más tropelías en un plazo dado. Al término del tiempo, se encuentran en la posada del Laurel para comparar el número de mujeres burladas y rivales abatidos. Esta apuesta es bien conocida en Sevilla, y, de incógnito, acuden a la posada el comendador y el padre de Don Juan (quienes han apalabrado el matrimonio de su hija Inés con Don Juan) para confirmar o desmentir los rumores sobre su descontrolada conducta. Sin embargo, el infame relato resulta ser cierto, y Don Juan incluso desenmascara a su propio padre sin escrúpulos.

No satisfecho con ganar la apuesta, Don Juan eleva el reto proponiéndose deshonrar a una novicia próxima a sus votos, Doña Inés, y seducir a Doña Ana de Pantoja, comprometida con Luis Mejía. La intervención del servicio, reflejada en los personajes clásicos de amas y criados, juega un rol importante en estos enredos. El servicio no muestra lealtad alguna a sus amos, sino que busca un provecho propio, facilitando llaves y entregando cartas. Así, Don Juan se vale de una llave entregada por Luisa, la criada de Doña Ana para acercarse a ella y de la complicidad del ama de Doña Inés, quien, aunque reside en el convento, le ayuda a cambio de oro a ganar el favor de la novicia.

En un giro trágico, Don Juan huye tras matar a Don Gonzalo de Ulloa, padre de Doña Inés, y a Don Luis Mejía, quien ya no considera que la joven pueda pertenecer a ninguno de los dos. Desheredado por su padre, el patrimonio familiar de Don Juan se destina a construir un mausoleo donde reposarán los caídos por su culpa, incluido el comendador, Don Luis, y la misma Doña Inés. En su regreso a Sevilla, Don Juan descubre las tumbas de sus víctimas, talladas en mármol de Carrara, y muestra por primera vez un destello de humanidad al lamentar no poder devolver la vida a Doña Inés. Pero este remordimiento es fugaz, y pronto desafía a la misma muerte al invitar a cenar al fantasma de Don Gonzalo y a su amigo Centella.

La poesía de Zorrilla aporta una gran belleza a esta historia, recordando lo efímero de la vida y proponiendo una advertencia contra la conducta inmoral de Don Juan. Sin embargo, en el imaginario popular, se ha llegado a idealizar su figura como alguien envidiable por su descaro y su libertad. Aun así, Don Juan encuentra redención en el último momento, cuando Doña Inés le avisa de que un momento de arrepentimiento al todo poderoso le es suficiente, y de su mano lo conduce a la gloria.
Este proyecto, dirigido por Ignacio García, se queda a mitad de camino entre la representación y la lectura dramatizada. Los personajes, vestidos de acuerdo con sus personajes, permanecen en el escenario durante toda la lectura, con el libreto en su regazo. Pero llegado en momento de su intervención se incorporan al escenario con los textos en mano, al desplazándose por el espacio escénico mirando al texto, parecen ensayar en lugar de asumir completamente sus personajes.

La lectura dramatizada cuenta con un decorado, y con momentos líricos que rozan la emoción, cuando la narración se convierte en canto gracias a la voz de Elena Aranóa y al arpa de Sara Águeda. Canta con el telón cerrado a su espalda y prescindiendo del libreto. Cuenta también con Intervenciín de la Escolanía de El Escorial, en momentos puntuales en que al irredento personaje se le avisa: que antes o después llega la muerte
El elenco cuenta con algunos actores que son auténtico oro molido, leyendas de nuestra escena, y es un lujo tener la oportunidad de verlos sobre el escenario. Entre ellos, destacan figuras como María José Alfonso (La Abadesa), Vicky Peña (Brígida), Joaquín Notario (Diego Tenorio), Chema de Miguel -El escultor- Juan Manuel Navas (Capitán Centella), Mario Gas (Don Gonzalo de Ulloa), Juanma Cifuentes (Tabernero del Laurel) Pepe Viyuela -Ciutti- Cecilia Solaguren,-Luisa- Chema León, -Luis Mejía- Diana Palazón -Ana de Pantoja- Irene Aguilar -La hermana Tornera- Javier Gallardo -Gastón- y Chema Ruiz -Avellaneda-

Manuela Velasco y Carles Francino, han tocado con las puntas de los dedos la oportunidad de interpretar dos papeles tan codiciados, como el de Doña Inés y Don Juan., cada vez es más complicado reunir a un elenco tan amplio, ya que la obra solo tiene demanda en estas fechas y pocos se aventuran a ver la obra completa, presumen de haberla visto, un caso similar a lo que ocurre con El Quijote, que todo el mundo lo conoce, pero pocos lo han leído.
El Teatro Fernán Gómez ha hecho un esfuerzo por mantener la tradición de Don Juan Tenorio en cartel en estas fechas. No obstante, el público parece salir un tanto desconcertado, como si hubiera asistido a un ensayo. La intención de Ignacio García de acercar una lectura a una representación ha sido noble, aunque cada formato tiene sus propias maneras, y ambos logran efectos similares para gozar del verso de Zorrila, sí se mantienen dentro de sus límites.

A las lecturas dramatizadas de Don Juan Tenorio, se ha podido asistir el día 31 de octubre y el 1 y 2 de noviembre en la Sala Guirau, del Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa de Madrid,
Don Juan Tenorio de Zorrilla en la versión y dirección de Ignacio García
Con Manuela Velasco, Carles Francino, Chema León, Mario Gas, Joaquín Notario, Juanma Cifuentes, Pepe Viyuela, Diana Palazón, Vicky Peña, Chema Ruiz, Juan Manuel Navas, Chema de Miguel, Javier Gallardo, Cecilia Solaguren, María José Alfonso e Irene Aguilar y la actuación especial de la Escolanía de El Escorial.



