62 Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Otras secciones (y II)

62 Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Otras secciones (y II)

La gran cantidad de secciones del Festival de San Sebastián hace imposible hacer un visionado pormenorizado  de cada una de ellas. No obstante, las que acaparan la mayor atención del público y la prensa especializada son Perlas, la más seguida por seleccionar los éxitos de los festivales más prestigiosos (Cannes, Berlín, Sundance…), Zinemaldia, con estrenos que no han sido incluidos en la sección oficial, Nuevos directores, que permite disfrutar del talento de las nuevas generaciones con sus debuts como realizadores, y Horizontes Latinos, excelente panorámica de las cinematografías unidas por el mismo idioma nativo (a excepción de Brasil).

WinterSleep500

La concentración de premios y menciones que por sí sola acumula la sección Perlas es apabullante. Un rápido vistazo sirve para analizar buena parte de lo mejor que ha dado 2014. La organización consigue reunir una vez más las películas más esperadas y laureadas. Como siempre, Cannes se lleva la palma, nunca mejor dicho. La gran ganadora en la última edición, la turca Sueño de invierno [fotograma arriba]de Nury Bilge Ceylan es una de las películas más hermosas que podremos ver este año en el cine. Ceylan es capaz de hacer reaparecer a Chéjov en un hotel rural de la Capadocia. Casi doscientos minutos de sosegada placidez, con personajes insoportablemente humanos luchando contra el pasado, sus frustraciones y la obligada convivencia. Una película que roza peligrosamente la perfección.

Mommy 500

No hay que olvidar que esta pasada edición 67 del Festival de Cannes fue bastante criticada por su programación poco arriesgada y que, finalmente, arrojó una cifra bastante pobre de grandes obras. Aún así, los programadores se hicieron con lo mejor y de Cannes llegó la nueva película del hiperactivo Xavier Dolan, Mommy [fotograma arriba], que como siempre dividió a los espectadores, ganándose especialmente a la juventud de cinefilia precoz. Naomi Kawase aterrizó con Aguas tranquilas (Still the water), sencillo drama con cierto aroma a pachuli, que cuenta con producción española (Luis Miñarro). Otra realizadora joven, Céline Sciamma, narra con sencillez y encanto el eterno conflicto vital del paso de la adolescencia a la madurez con La banda de las chicas. Desde Francia también llegó un estimable título, La habitación azul de Mathieu Amalric. El actor se ve cada vez más seguro dentro de su papel como realizador y eso se nota en esta adaptación perfecta del libro de Simenon. Con mucha menos ambición artística, la producción argentina coproducida con El Deseo de los hermanos Almodóvar, Relatos salvajes de Damián Szifrón, es un conjunto de cortometrajes poco sutiles y de humor grueso, que abandera una cuestionable apología de la violencia. Su acertado casting, la ligereza de la propuesta, su ritmo implacable y sus predecibles golpes de ingenio, son elementos que harán de ella un evidente éxito de taquilla.

The salt of the earth 500

Directamente desde Cannes también aterrizó The Salt of the earth [arriba], documental sobre el fotógrafo Sebastião Salgado co-dirigido por su hijo Juliano Ribeiro y Win Wenders, auténtica hagiografía por y para ensalzar la figura del fotógrafo, especie de Power Point místico que se deja ver con agrado pero que desaprovecha el potencial de una vida a la altura de un Ryszard Kapuściński. Más interesante se presenta 20.000 días en la Tierra, una especie de documental, formalmente más arriesgado, sobre la figura del fascinante cantante australiano Nick Cave, con dirección compartida entre Iain Forsyth y Jane Pollard.

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Del Festival de Venecia pudo verse otro gran título en la sección, Pasolini de Abel Ferrara, único y admirable acercamiento a los últimos momentos en la vida de Pier Paolo Pasolini, a través de sus escritos y la última entrevista que concedió. La puesta en escena de su asesinato es uno de los momentos más auténticos que se vivieron en el festival. La elección de Willem Dafoe para dar vida al italiano es un acierto total, así como el resto del elenco, desde una María de Medeiros [fotograma arriba]que luce ideal como la actriz Laura Betti, amiga íntima de Pasolini, como el entrañable cameo de Ninetto Davoli. De Berlín también llegó la ganadora del Oso de Oro (incluido mejor actor) para el thriller chino Black coal de Diao Yinan. Otra película de éxito, en este caso de Sundance, la etíope Difret de Zeresenay Mehari aportó ese toque exótico por su procedencia, aunque bastante clásico en su propuesta cinematográfica. En Perlas también destacaron la ucraniana The Tribe de Miroslav Slaboshpitsky, curiosa historia silente protagonizada por chicos sordomudos que desfallece por un exceso de violencia gratuita, supuestamente provocativa, así como por algunas situaciones forzadas por la original premisa de partida: no puede haber ni una sola palabra. Quien empieza a dar muestras de cansancio después de éxitos como El empleo del tiempo (2001) o La clase (2008) es Laurent Cantet, que volvió a dejar indiferente a los espectadores con Regreso a Ítaca. Todo lo contrario que el japonés Isao Takahata que deslumbró con la sencillez de La princesa Kaguya, adaptación de un clásico de la literatura oriental mediante bellísimos trazos a lápiz.

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En Zabaltegi Bette Davis volvió a San Sebastián con El último adiós de Bette Davis [fotograma arriba] de Pedro González Bermúdez, documental de la TCM sobre el mítico paso de la actriz por el festival de San Sebastián en 1989, pocos días antes de su muerte, y que es presentado en la película como símbolo del ocaso del Hollywood clásico. Hubo más documentales para reverenciar a grandes figuras del arte, por un lado al maestro de la animación Hayao Miyazaki en The Kingdom of dreams and madness a cargo de Mami Sunada, al guitarrista Paco de Lucía con Paco de Lucía: La búsqueda de Francisco Sánchez Varela, al cantante africano Fela Kuti en Finding Fela  -producción norteamericana dirigida por Alex Gibney-, y Basilio Martín Patino recibió una contestación a su clásico Nueve cartas a Berta (1966) con Basilio Martín Patino. La décima carta dirigida por Virginia García del Pino. Ulrich Seidl escandalizó al personal con su sórdido documental sobre la relación de sus compatriotas austriacos con sus sótanos en la incómoda Im Keller, auténtico museo de los horrores con las extravagancias más extremas, desde orquestas idólatras de Hitler a amantes del sadomasoquismo más bizarro.

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Horizontes Latinos también brilló más que nunca en el conjunto del Zinemaldia, con una colección de fascinantes títulos que invitan a interesarse más por esas filmografías tan cercanas unidas por un idioma común. Entre todas ellas, la vuelta de Lisandro Alonso con Jauja [fotograma arriba]se presenta como una de las películas más curiosas, personales y recomendables del gran festival. Jauja, que recibió honores de gran Blockbuster por la visita de Viggo Mortensen, es una propuesta arriesgada, única y sugerente. Uno de los mejores fichajes del festival. Pero todo no queda en la última película del argentino, sus compatriotas Martín Rejtman y Matías Piñeiro también elevaron el nivel del encuentro con sendos títulos muy recomendables, el primero con Dos tiros, desconcertante comedia del absurdo en la línea de sus anteriores producciones, y La princesa de Francia, producción de bajo presupuesto que hace de sus referencias teatrales y la verborrea culta sus grandes bazas. No desmerecen tampoco las nuevas películas del brasileño Karim Aïnouz, Praia do futuro, y Ventos de agosto de Gabriel Mascaro, auténtica sorpresa de la sección que, junto con el resto de las programadas, convirtieron a Horizontes Latinos en una de las secciones más redondas de un 64 Festival de Cinde de San Sebastián para el recuerdo.

Autor

Antonio Morales
Antonio Morales es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y completó su formación en guion y dirección escénica en la Escuela de Guion de Madrid y la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático). Comenzó su carrera como director teatral a los 20 años y desde entonces ha trabajado en diferentes disciplinas artísticas como el cine, el teatro, la música y el videoarte. Morales ha escrito y dirigido los cortometrajes El día que no me quieras (2007) y Vivian Girl (2009), y las obras de teatro Gracias por su visita, Mise en Scène, o Chéjov nos salvará. En 2012, estrenó su primer largometraje, Cine Exit, acompañado con música en directo en Matadero (Madrid). Ha escrito y publicado en diferentes medios, en presa escrita como la revista literaria Buensalvaje, o en radio, en el programa A vivir Madrid de Cadena Ser.

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